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12 8 07 MOTOR Ferrari POR P. DEL BRÍO 60 años de pasión Pocos fabricantes mantienen, como Ferrari, las mismas esencias de la marca desde su nacimiento, que este año cumple los 60. D 7 ha estado en Maranello, pequeña ciudad italiana teñida de rojo 599 GTB Fiorano Carrocería biplaza cupé, con motor delantero- longitudinal V 12 de 6 litros y 620 CV. Propulsión trasera y cambio manual o secuencial F 1 de 6 velocidades. Velocidad máxima, más de 330 km h y aceleración de 0 a 100 km h en 3,7 segundos. Precio: 238.776 euros. n los últimos años el nombre de Ferrari ha estado siempre unido al mundo de la Fórmula 1, gracias a las seis temporadas triunfales de Michael Schumacher y por ser el equipo con mayor continuidad en el campeonato del mundo de constructores de monoplazas. Sin embargo, la marca del Cavallino es mucho más. Para comenzar, es un verdadero mito. Pero un mito de verdad, de los que levantan pasiones en los cinco continentes. Y es que si no fuera así no se entendería que, a pesar de que para poder adquirir uno de sus modelos sea necesario esperar hasta E dos años, la cuarta parte de los beneficios de la compañías provengan de la venta de objetos asociados a la marca, desde gorras y camisetas a miniaturas de todos sus modelos de calle y de competición. Para conocer a fondo el mundo Ferrari hemos pasado por unos días de inmersión en Maranello, la sede histórica de la marca, una pequeña ciudad italiana en don- de se concentran todas áreas de negocio, desarrollo, fabricación, almacenes, talleres de coches históricos y, por supuesto, el circuito de Fiorano y los departamentos de Fórmula 1. En definitiva, una ciudad que se viste de rojo en varios momentos del día, pues la mayor parte de las personas que se pueden ver en la calle son trabajadores de la marca y, como tales, llevan el uniforme rojo. Como será fácil de entender, para cualquier persona simplemente aficionada al automóvil o, como es mi caso, auténticamente apasionado, entrar en alguna de las dependencias de Ferrari es como hacerlo en un templo. Tengo que admitir que después de la experiencia vivida hace tan solo unos días, la admiración por los coches del Cavallino es aún mayor. Pero para que quede muy claro y nadie piense que lo que pueda decir sobre los modelos de Ferrari está teñido por la parcialidad, debo señalar que mi admiración se centra especialmente en todo lo que ha sido capaz de desarrollar la marca en torno al automóvil. Lo más importante es su fidelidad a los principios de su crea-