Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26- 27 D 7 LOS DOMINGOS DE VIETNAM Lao Cai Sapa CHINA Hanoi LAOS MAR DE LA CHINA MERIDIONAL TAILANDIA VIETNAM CAMBOYA N ÁSIA 0 Km 200 Cómo llegar Thai Airways (www. thaiairways. com) vuela directamente tres veces por semana de Madrid a Hanoi, vía Bangkok. No hay mejor opción. Desde Hanoi, hay un tren diario (nocturno) a Lao Cai. Si se aloja en el Hotel Victoria (recomendable) no deje de viajar en los vagones del Victoria Express Para lograr reservas en el Victoria y en cualquier lugar de Vietnam, la mejor agencia in situ es A Class Travel (www. aclasstravel. com) avalada por una larga reputación de seriedad y eficacia Muchachas ataviadas con sus trajes tradicionales bordados Dónde quedarse En Hanoi, no hay mejor hotel para un español que el Meliá Hanoi (www. solmelia. com) donde uno se siente como en casa. Además, la terraza de su famoso Bar Latino es uno de los sitios más agradables de la ciudad para tomar una copa. En Sapa, hay que quedarse en el Hotel Victoria Sapa (www. victoriahotels- asia. com) de cuatro estrellas, situado en un promontorio en el centro del valle, al que parece abrazarse la ciudad. Es el mejor establecimiento y dispone de todas las comodidades. Además, alojarse allí permite viajar en el Victoria Express las arreglaron para conservar sus tradiciones, sus vestidos y su forma de vida. Asentados en valles imposibles, transformaron las abruptas laderas en terrazas para cultivar arroz, dejaron en libertad a sus cerdos porque no tenían con qué alimentarlos y mantuvieron las diferencias culturales que los identifican y distinguen, formando un extraordinario mosaico de colores, costumbres y estilos que convierten la región en uno de los más extraordinarios museos vivos, étnica y antropológicamente hablando, del mundo. Ta May tiene veintidós años. Su tradicional vestido índigo lo complementa con una pañoleta encarnada que denota su pertenencia a los Red Dao, uno de lo más llamativos grupos étnicos que llegaron hace varios siglos huyendo del empuje de los Han. Los elaborados bordados que adornan su vestido le han costado un año de trabajo. Aunque la tela es el universal algodón de color índigo que utilizan todas las mujeres de su tribu, los bordados constituyen el toque personal que todas las niñas aprenden a Una calle, llena de actividad, de Sapa sión de escaleras y cuestas ocupadas por un sinfín de zabarceras indígenas que pasan el día sentadas, embutidas en sus coloridos ropajes, tratando de vender cualquier cosa. La razón por la que tantos miles de turistas visitan Sapa hay que buscarla en las tribus que habitan los valles contiguos, totalmente indiferentes a un mundo que parecen desconocer. Son viejos pueblos que llegaron a estas montañas con lo puesto desde las planicies del Yang Tse, huyendo del acoso de tribus más aguerridas. En el largo éxodo perdieron sus libros y su historia, pero se El lenguaje de los bordados Son viejos pueblos que llegaron a estas montañas desde las planicies del Yang Tse, huyendo de tribus más aguerridas. Perdieron sus libros y su historia pero no sus tradiciones partir de los ocho años. Chao Lo May (May significa nube y acompaña indefectiblemente el nombre de todas las mujeres Red Dao) su hermana pequeña, tiene sólo catorce años y un rostro muy bello y juvenil. Habla con desparpajo y, casi sin pedírselo, me cuenta su historia, que es la de su pueblo. Su otra hermana se casó el año pasado y, aunque la tradición exige que la familia del novio pague dos búfalos, veinte litros de vino de arroz, cuarenta gallinas, cien kilos de grano y el equivalente a unos mil dólares en dinero, su modesta familia tuvo que conformarse con mucho menos porque el novio era muy pobre. Cada año, matan un cerdo y lo ahuman durante tres meses. Después, lo van troceando, pero han de hacerlo con tiento porque tiene que durarles todo el año. Chao Lo May es capaz de discernir si una chica está casada, o no, por el gesto de su cara. Se ha prometido a sí misma no casarse bajo ningún concepto hasta no terminar una carrera. Se convertiría así en la primera universitaria de su tribu, pero a la familia no le gusta la idea. Ta May, la hermana mayor, cree que sólo son sueños de adolescente y no le da mayor importancia. Ambas viven en una modesta casa de madera con sus padres y ocho hermanos en la aldea de Ta Phin, a unos catorce kilómetros de Sapa. ABC B. Alonso Río Mekong