Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 8 07 OPINIÓN kingham Palace por la Reina Isabel capta esa instantánea: sólo queda por averiguar si los clientes que Vuitton pretende ganarse saben quién fue Gorbachov. Por lo menos, su Raïsa- -más impopular entre los rusos que el marido- -quedaría surtida de cofres de viaje. Pero hay algo con lo que no podrá competir: Judith, actual esposa de Giuliani, vuela siempre reservando una plaza extra para su bolso Vuitton En caso de que el ex alcalde de Nueva York llegase a la Casa Blanca, habría que hacer cambios en la acomodación del Air Force One Fundar imperios l joven político o capitán de industria, voraz, con poco sentido del ridículo, saca pecho al timón de su pequeña zodiac por delante de la playa. Saluda, mayestático. Sueña con un yate, con un mundo. Así se construyeron imperios aunque, por practicar atajos, algunos están en la cárcel. E Un bar con iluminación de emergencia, durante las jornadas del apagón de Barcelona ELENA CARRERAS LA SEMANA EN UN BLOC Menú victimista n caos megalomaníaco en los servicios públicos y en las infraestructuras públicas lleva de repente a la pregunta del verano: ¿Será posible que la sociedad catalana, después de ver fallidas tantas promesas doradas del Estatut y las disfunciones de dos tripartitos consecutivos, recaiga en la falacia victimista y crea una vez más que todo es culpa de Madrid? La respuesta es afirmativa, de manera que casi es gratuito formular otras preguntas. Por ejemplo: ¿Qué oposición ejerce CiU, estafada políticamente por Zapatero, ante tanta gestión desventurada? En realidad, acusa más a Madrid que a Montilla. Efectivamente, no cuentan ahí el megapresupuesto de la Generalitat ni las amplias competencias estatutarias sino la idea de que Madrid expolia, roba, asfixia y corrompe. Puta España escribió alguien en un generador eléctrico que, con retraso, aliviaba el apagón. No fue otro el lenguaje de la Liga Norte italiana, con el vociferante Bossi. Todavía asombra que una sociedad esté dispuesta a metabolizar unilateralmente tanto victimismo sin pararse a pensar que algunas cosas quizás estén mal hechas por causa de Barcelona y no sólo de Madrid. U VALENTÍ PUIG la reaparición de la señora que dijo operarse de una verruga y que- -según los rumores- -ha ido a por el lifting completo. Queda con una nariz de Candide Bergen, los labios de Julia Roberts en sensurround el vientre plano de una vigilante de la playa y los pechos de Dolly Parton antes de cumplir los cincuenta. Al sonreír, restos de su viejo rostro conviven con la materia agarrotada de lo nuevo y añadido: es una sonrisa artificialmente viperina que topa con la franja de sus sienes, rígida y alisada. Los amigos la suponían mujer encaminada a una colmada madurez, poco convencional, despreocupada, feliz con su cuerpo y su mirar de siempre. Le ha podido el contexto juvenil de la anorexia, la literatura de la escualidez, el agravio comparativo, la presión del botox. Mientras, el marido pasa media jornada en el gimnasio, vive pendiente de la báscula y de los índices de colesterol. Ya ni se hablan aunque se quieran. Paradigma Bea a no son lo que eran aquellos jueces con peluca que arqueaban las cejas al dictar sentencia en novelas de Agatha Christie. Llega a los tribunales británicos el caso de la primera lesbiana convicta de bigamia. Con cinco hijos, todavía estaba casada con su marido cuando firmó la unión civil con otra mujer. Embarazada de su marido, se salva de una sentencia de ocho meses de cárcel. Al conocer a su segunda pareja le dijo que estaba divorciada. En realidad, tras formalizar su pareja homosexual, las cosas fueron mal. A la acusada el juez le sustituye los meses de cárcel por cien horas de trabajos comunitarios. Ese es un larguísimo tobogán. Algún día vislumbraremos las causas reales de todo esto. Mentes excéntricas lo atribuyen a la edición de bolsillo de las obras de Sigmund Freud. En fin, las categorías de la inteligencia emocional ya han aparecido en los recientes episodios de Yo soy Bea Y El bolso o la vida l artífice de la perestroika merecía una inyección de glamour desde que los rusos le dieron la espalda y se le acabaron los bolos internacionales. Se convierte en el nuevo icono de las maletas Vuitton Aparece embutido en flamante terno diplomático de sastrería londinense, en una limusina que bordea los vestigios del Muro de Berlin. La Annie Leibovitz que fuera razonablemente expulsada de Buc- E Evita Perón as nieves de antaño están en Buenos Aires, visitada por la vicepresidenta Fernández de la Vega. Como antaño Evita, en la sala VIPS recibe la señora Kirchner. Algún día- -como dice el tango- -se acabarán las pilas de todos los timbres que vos apretás. Gran Buenos Aires. vpuig abc. es L Bajo la pérgola a expectativa de esa primera cena de verano de los matrimonios amigos de toda la vida es L