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12 8 07 EN PORTADA La mirada experta del socorrista es capaz de detectar a los bañistas de riesgo aun en casos de afluencia masiva Al agua TEXTO: PILAR QUIJADA FOTO: MIKEL PONCE Trampa mortal Consejos de toda la vida y sentido común evitan tragedias como las del pasado fin de semana en que las aguas del mar y la piscina resultaron una trampa mortal C ada año- -según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) -mueren ahogadas en nuestro país alrededor de cien personas. Y los meses de verano marcan el punto álgido de esta fatal estadística. De momento la cifra se aproxima ya al medio centenar. El fin de semana pasado, primero del mes de agosto, ha sido especialmente trágico, con diez personas ahogadas en playas, pantanos o piscinas. Dos eran niños menores, de quince y once años, respectivamente. No hay que olvidar que, según las mismas estadísticas de la OMS, los menores, en especial por debajo de cuatro años, se ahogan en piscinas familiares o de comunidades de vecinos que carecen de vigilancia y en las que perder de vista a los niños tan solo unos segundos puede ser fatal. De ahí la importancia de enseñar- les a nadar cuanto antes siguiendo la tendencia actual. Como recuerda el doctor Carlos Urquía, responsable del Plan de Salud de Cruz Roja Española, con frecuencia olvidamos que el agua no es nuestro medio natural y que en cuestión de segundos nos puede poner en una situación muy comprometida. Explica este experto que los principales factores de riesgo que hemos de tener en cuenta para disfrutar con seguridad del agua son el ahogamiento y la hidrocución o corte de digestión. Respecto al primero, Urquía recomienda no confiarse y no perder el respeto al agua: Aunque sepamos nadar, si nos vemos inmersos en una corriente o remolino nos vamos a asustar, y en esa condición de estrés y miedo nuestras fuerzas físicas no son las mismas. Y si además no hacemos pie, una buena parte de la fuerza muscular la tenemos que dedicar a mantenernos a flote con la cabeza fuera del agua para poder respirar. Algo aún más complicado en el mar, con el oleaje. Es probable que no seamos capaces de hacerlo y tengan que entrar a buscarnos Con el riesgo añadido