Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 8 07 EN PORTADA POR VIRGINIA RÓDENAS o apto para aprensivos. Porque desde que estallara la crisis de las vacas locas que marcaría en Europa la frontera del antes y el después de la preocupación por las enfermedades de transmisión animal, la vida de un muchacho leridano- -al que la confidencialidad debida reduce a un anónimo señor X -no ha dejado de consumirse por la duda angustiosa de si su estancia en Londres, y la ingestión de vacuno durante aquellos fatídicos días, le habría procurado el contagio a tenor de ese malestar que padece y que no cesa. Sus llamadas persistentes al presidente de los veterinarios españoles, Juan José Badiola, ex director del Centro Nacional de Referencia de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) son dramáticas. ¿Y qué decirle? Lo que se sabe: Que te infectas hoy y la enfermedad, que se ceba con el sistema nervioso central causando tremendos procesos neurodegenerativos, la sufres dentro de diez, quince o veinte años; no tiene tratamiento y te vas a morir seguro. Y que lo más probable es que usted no la haya contraído. N ¿Al cien por cien? Hombre... Pero no sólo él, me han llamado muchísimos otros españoles muy preocupados por estos problemas- -confiesa a D 7 el catedrático de Sanidad Animal- Porque el hecho impepinable es que hay que comer a la fuerza- -si no, de todas, todas, te mueres- y, además, tres veces al día. Y la gente, está demostrado, no se fía Y menos aún cuando se disparan las emergencias sanitarias, como acaba de suceder, tras el nuevo brote de fiebre aftosa en el Reino Unido, lo que ha provocado el sacrificio de animales en aquel país, y la inmovilización en medio mundo de ganado importado ante la posibilidad de un contagio. Una alerta que, además, poco tiene que ver con la salud pública, ya que esta enfermedad vírica, tan contagiosa entre los animales de pezuña hendida, afecta raramente al hombre. Pero amén de los riesgos de la paja ajena, conviene volver la vista sobre la viga propia y sus estragos, cuyo origen arranca de finales de los años 50, principios de los 60, cuando en las granjas se cambia el sistema tradicional de producción por el industrial. Los animales se estabulan, se les empieza a dar antibióticos como promotores del crecimiento y como profilácticos, ya que la presión provoca un debilitamiento del sistema inmune que hace de ellos un campo abonado para la proliferación de gérmenes, y así se aumenta la eficiencia y la productividad. En definitiva, como relata a D 7 Fernando Hiraldo, director de la Estación Biológica de Doñana y delegado del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Andalucía, una forma de organizar el mundo que ha producido el mayor bienestar que probablemente haya conocido la Humanidad en su Historia, pero que ya no sirve, porque ahora ese sistema está creando injusticias sociales, diferencias insostenibles entre países y una forma de producción, todo apretadito, apretadito, que hace que a los vegetales haya que atiborrarlos de nitratos originando un problema de contaminación que se nos va al agua, aguas que se entrofizan, empieza el envenenamiento con algas tóxicas... Y hay que echar pesticidas, herbicidas, que llevan a un mayor deterioro del agua y de lo que comemos. En el caso de los animales, el proceso es muy sangrante, porque es muy difícil de controlar de forma fina el comercio de ejemplares y es fácil que pasen cosas como la gripe aviar, la fiebre aftosa y lo que sea, independientemente de quién es el responsable de este caso en concreto, además de convertirse en una fuente de creación de bacterias y gérmenes de enorme resistencia. De tal manera, que para El colapso del sistema La avicultura en España ha registrado un aumento de irregularidades ABC Vacas locas estabuladas, el antes y el después del riesgo alimentario AP afrontar esa oposición tienes que fabricar fármacos más potentes y al final todo va a la tierra, y por la tierra al agua, y ahí, repito, está el problema más grande al que se va a enfrentar la Humanidad, y que no es tanto como la idea de ese cambio climático que tiene la gente y por el que va a dejar de llover, sino por el deterioro de la calidad del agua, ya que al final no te puedes beber cualquier cosa. Se están cerrando acuíferos contaminados por nitratos, pero se trata de una polución tan lenta que todavía falta mucho para que padezcamos las consecuencias de lo que se ha hecho durante años Este prestigioso investigador hace hincapié en que no hay otra salida que repensarnos el mundo con la participación de todos (economistas, sociólogos, científicos... partiendo- -insiste- -de que el sistema de producción magnífico que hemos tenido está colapsado. Evidentemente, éste no es un dato científico, sino la opinión