Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE María San Gil conversa con Rosa Díez, dos mujeres vascas, combativas, separadas por la ideología, pero unidas en la defensa de las libertades y de la democracia, puestas en cuestión en el País Vasco JAIME GARCÍA Una trinchera de mujeres Nutren con valor sobrecogedor la resistencia al nacionalismo radical, hacen piña en torno a la figura de San Gil, dispuestas a darlo todo por la libertad POR V. R. ué rabia le da a María José Usandizaga, presidenta del PP de Guipúzcoa vivir en San Sebastián y tener que marcharse al Mediterráneo, como tantos otros vascos, para poderse tumbar tranquilamente en una hamaca. No se puede dejar de luchar porque entonces te tienes que marchar para siempre. Y dices, de qué me voy a ir de aquí, donde he nacido, donde han nacido mis hijos... ¡De qué, hombre! Aquí en Guipúzcoa siempre hemos sido mujeres las que hemos estado dando la cara, no sé si es que los hombres son más cobardes... que tampoco me atrevo a decirlo así de claro... pero en este momento, ya ve, somos Regina en Juntas, yo en el Ayuntamiento donde soy portavoz. Con María he tenido la suerte de trabajar codo con codo durante muchísimos años. María contagia ilusión por todo, coraje, ganas de no rendirse Q nunca... El día que dio la rueda de prensa para decir que se retiraba por la enfermedad estábamos todos hechos polvo y ella era la que te animaba, nos decía que sólo iban a ser unos días y así ha sido. En la campaña, donde yo iba de candidata a la alcaldía de San Sebastián, la he echado mucho en falta, a pesar de que siempre estaba ahí, mandándote mensajes en los momentos claves, dándote ánimo... Ella tiene el problema pero te hace sentir que tú eres la protagonista. Además, viendo las ganas y el coraje que tiene para trabajar por el País Vasco entendí que la íbamos a tener otra vez en seguida con nosotros, pero no pensaba que en agosto. Se lo decía el otro día: En agosto descansa, y con que vengas en septiembre ya es suficiente, ¿no? Porque, para qué le voy a engañar, eso supone que tampoco te deja libre a ti. María tiene el defecto de que tra- DANIEL G. LÓPEZ Regina Otaola (PP) agenda en mano, sonríe en su despacho. Es la alcaldesa de Lizarza y se presentó sola ante el peligro en sentido estricto, porque nadie quiso ser candidato en el pueblo por miedo a las amenazas de los proetarras baja demasiado. Ni domingos ni nada. Ha vuelto en agosto, que ya es, porque piensa recorrerse todo el País Vasco yendo a las fiestas de todos los pueblos. Le parecerá una burrada, pero yo hasta creo que la enfermedad le ha servido para reponerse y descansar, y pa- ra estar con los hijos... Dice Usandizaga que no son mujeres especiales y que cualquier otra mujer en su misma situación hubiera hecho lo mismo. Bueno, y también pasa que somos vascas, vascas de verdad, que queremos a nuestra tierra y por ella damos la cara. A mí vienen nacionalistas que me dicen que si ellos estuvieran pasando por lo mismo que nosotros ya se habrían ido, pues sí que sois vosotros vascos de cuarta fila Lo más duro, yo que llevo en política desde el año 77, es ver el tiempo que ha pasado y cómo estamos ahora, el ver lo mal que lo estamos pasando nosotros para que otros vivan muy bien. Había creído ver la luz al final del túnel y otra vez vienen a insultarme a mi casa. Diez años perdidos. Tengo un hijo de 27 años, al que tuve que llevar con escolta a la guardería, y que sigue sin aceptar que me llamen hija puta por la calle y que no responda y que lo acepte. Es un sacrificio muy grande. Le digo de verdad que lo más terrible de todo es lo que les hemos hecho a nuestras familias, que ni te lo echan en cara Hubo un tiempo, recuerda esta veterana política que se quedó sorda de repente- lo mismo me podía haber dado un infarto -en un pleno de Zarauz tras el asesinato de José Ignacio Iruretagoyena, en que no nos mataban por la tregua, pero no nos dejaban vivir. Hoy los volvemos a tener en los ayuntamientos. Y una cosa es que te maten por la espalda, que no lo puedes evitar, y otra que se rían en tu cara, que es muy duro y no lo vamos a consentir. Hemos tenido años en que te sentías arropada por un Gobierno al que le importabas, pero ahora tenemos un Gobierno al que le importamos un bledo y que está dispuesto a vendernos por un plato de lentejas. Después de toda una vida, es muy fuerte Promete- -no le queda más remedio con San Gil al frente- -que volverá del Sur, renovado el ánimo, para la Semana Grande. Regina Otaola, flamante alcaldesa de Lizarza- -huido el PNV y anuladas las listas de ANV- es otro pilar inamovible de la resistencia feroz de las mujeres al totalitarismo que les quieren imponer, y que no es sino la batalla de todos los bien nacidos. Tienes muy claro lo que quieres y luchas por ello. Pero cómo no hacerlo cuando vives en España que dis (Pasa a la página siguiente)