Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8- 9 D 7 LOS DOMINGOS DE des cantidades, la mayor de ellas de 12.000 euros. Y tenía una Renault Kangoo blanca y una nave en Pinto con más vehículos. Los datos que apuntaban a Jaime Jiménez como el Solitario se acumulaban encima de la mesa de los investigadores- -coincidían igualmente su estatura de 1,75 metros, los pocos rasgos que dejaba al descubierto y los ademanes con las grabaciones disponibles- y los responsables del caso decidieron judicializar las pesquisas. Fue el Juzgado de Instrucción número 22 de los de Madrid el que se hizo cargo del caso, al ser el que practicó las diligencias del atraco que perpetró en una sucursal bancaria del barrio de Canillas. A partir de entonces la Policía se convirtió en la sombra invisible del Solitario Nada de lo que dijera o hiciera durante aquellos días escapaba a su control. Había ya pruebas de que se trataba el individuo buscado, pero no se le podía detener porque al ir siempre disfrazado durante los asaltos los testigos no podrían reconocerle. Además, sabían que más pronto que tarde volvería a actuar, ya que su último botín en Toro (Zamora) había sido de apenas 6.000 euros- -algo que le enfadó y por lo que hirió de bala en la pierna a un empleado- y por tanto necesitaría con urgencia más dinero. No pasó mucho hasta que los investigadores comprobaron que no se equivocaban. En primer lugar, porque compró unos billetes de avión con destino a Brasil y en segundo, y más decisivo, porque el 9 de julio viajó a Figueira da Foz (Portugal) donde fue localizado 48 horas más tarde, para estudiar sobre el terreno, como siempre, cuál sería su próximo objetivo. Esos días, los agentes se pusieron en contacto con la Policía Judiciaria lusa para solicitar su colaboración, que fue en todo momento ejemplar. Se observaron dos cosas Armas y material intervenido al criminal al ser detenido importantes: que planificaba al milímetro el ataque, hasta el punto de hacer anotaciones no sólo de todas las carreteras sino incluso de los semáforos que podría encontrar en su huida, y que no se alojaba en ningún hotel o cámping, sino que dormía en la furgoneta, tanto el día anterior como el posterior al atraco. Muchas veces el vehículo lo aparcaba en pleno campo. De ahí que los controles de carretera que se montaban para atraparle no fueran eficaces. EFE La Policía cree que ha cometido más atracos La investigación en torno al Solitario no se da ni mucho menos por cerrada. La Policía está convencida de que ha cometido más atracos de los 35 que se le imputan desde 1993- -hay ya uno más que quizá pueda atribuírsele- -y, por lo tanto, el botín global sería superior a los 600.000 euros. El propio análisis de los datos así lo sugiere: en 1993 perpetra un asalto, y no vuelve a actuar hasta tres años después, cuando comete dos. En 1997, sólo uno y cuatro en el 98. El año 1999 es el de mayor actividad, pues asalta 9 oficinas; cuatro en 2000, tres al año siguiente, una sola en 2002 y dos en 2003. En 2005 no se le imputa ningún atraco, pero mata a los guardias civiles y en 2006 perpetra 6. En lo que llevamos de 2007, llevaba dos atracos consumados, el del barrio de Canillas y en Toro. El mayor botín lo obtuvo en 1998 en Murcia, donde se apoderó de doce millones de las antiguas pesetas. La mayor parte de los golpes, siempre hechos con el mismo modus operandi fueron en demarcación de la Guardia Civil, pues en la de la Policía sólo hay cinco casos. En un principio usó un Renault 4- L para desplazarse; luego, el Suzuki Vitara verde desde el que disparó a los agentes- -lo compró en 2000 con documentación falsa y lo desguazó en su nave de Pinto a raíz de los sucesos de Castejón- -y finalmente la furgoneta Renault Kangoo blanca con la que fue detenido. Entre los investigadores existía el temor de que los análisis de balística no incriminaran al asesino en las muertes de los dos guardias civiles, ya que tiene conocimientos suficientes para modificar las armas. A media tarde del viernes los análisis realizados en la Comisaría General de Policía Científica confirmaron que el doble crimen se perpetró con el subfusil intervenido al Solitario en el momento de su detención en Figueira da Foz. Blindó la parte de atrás de su furgoneta con una plancha de acero para protegerse de las balas en caso de tiroteo, y siempre llevaba los cargadores y las armas a mano El último viaje Jaime Jiménez, con su disfraz, en pleno asalto a un banco ABC De vuelta en Madrid, apenas pasaron diez días hasta que comenzó su último viaje en libertad. Fue el pasado domingo, entre las seis y las siete de la mañana. En todo momento estuvo vigilado sin que él se diera cuenta. El lunes, como siempre unos 20 minutos antes del cierre de la sucursal bancaria de la Caja Agrícola de Figueira da Foz, se dirigió a su objetivo, disfrazado y armado. Cuando quiso reaccionar, estaba ya en el suelo, esposado. Este individuo no habría dudado ni un segundo en volver a matar dicen los investigadores. No porque lo haya dicho él, sino porque hay datos que lo confirman: había blindado la parte de atrás de su furgoneta con una plancha de acero para protegerse de las balas en caso de tiroteo, y siempre llevaba los cargadores y las armas a mano por si era necesario echar mano de ellas, como ocurrió en Castejón (Navarra) en junio de 2005, cuando mató a dos guardias civiles. Ese día había ido a asaltar un banco en La Rioja, pero no se dio cuenta de que era día festivo allí. En Castejón debió cometer una pequeña infracción de tráfico, los guardias le ordenaron que se detuviera y él no dudó un instante en asesinarlos. Es frío, inteligente culto, tiene problemas mentales pero sabe perfectamente lo que hace. El apodo del Solitario le viene a la medida, porque apenas se relaciona. Se lleva muy mal con su primera mujer y apenas ve a sus dos hijos Un dato curioso: este año había solicitado empleo en el INEM como fontanero e instalador de aire acondicionado, haciendo constar que habla varios idiomas. En mucho tiempo, ya no saldrá de las listas del paro.