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D 7 22 7 07 Ha sido periodista, empresario y presidente de un club de fútbol, el Real Valladolid. Es autor de una novela, Amor kamikaze (que se desarrolla en el intensísimo paisaje de la Movida madrileña de los años ochenta) prepara ya la siguiente y dirige la editorial independiente Kailas (www. kailas. es) que acaba de cumplir tres años. Una firma marcada por la originalidad y la calidad de sus propuestas, en la que no falta, además de la ficción, una interesante colección de pensamiento (sobre todo oriental) ni libros de denuncia como los volúmenes de Inmenso estrecho dedicados al drama de la inmigración. GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Ángel F. Fermoselle EDITOR Y NOVELISTA MANUEL DE LA FUENTE- ¿Dónde está la frontera entre lo independiente y lo marginal, editorialmente hablando? -Yo siempre quise hacer una editorial que publicara los libros que me parece necesario publicar, los que me producen satisfacción y felicidad. Pero, por otro lado, no quería crear una editorial para que los libros los lean cuatro gatos. Nosotros queremos llegar al máximo número de lectores, porque pensamos que nuestros libros son hermosos y vale la pena acercarse a ellos, y guardan un vínculo entre sí: la calidad. -Además de narrativa, ofrecen una colección de pensamiento, sobre todo oriental... -Los libros de ficción tienen un lanzamiento muy intenso, pero su presencia se difumina rápidamente, aguantan poco en las mesas de novedades. Los de pensamiento pueden permanecer más tiempo, porque los lectores de espiritualidad son muy fieles. ¿Hay exceso de personalismo en las editoriales? -Las editoriales tienden a ser muy personalistas. Me gustaría más que fuesen empresas profesionales que se dedican al mundo de la edición que individuos que eligen una serie de títulos y los publican para felicidad de todos. Pero, igualmente, tengo que decir que siempre he pensado que es fácil establecer un vínculo entre los libros publicados en las editoriales y los responsables de las mismas. Esto es: los libros son como los editores que los hacen. Es como la historia ésa de que los perros se parecen a sus amos. -Usted fue cocinero de la empresa antes que fraile de la edición. ¿Editar libros es como fabricar tornillos? -En el fondo, no hay tanta diferencia, pues en ambos casos de lo que se trata es de manejar un grupo de personas y hacerlo de forma ordenada y eficaz, e intentando, claro, obtener un resultado final. Pero los libros son un bien cultural a preservar y es muy importante que permanezcan en la sociedad, no es lo mismo que fa- El editor, como el perro con el amo, se parece a los libros que publica tenga unos valores y unos modelos de actuación importantes. -También se atreven con libros de denuncia, como en el caso de Inmenso estrecho -Se edita poca literatura relacionada con el fenómeno migratorio y eso que es el fenómeno que más está afectando a nuestro país en los últimos años, y que ha cambiado la fisonomia de nuestras ciudades. A mí, hijo de emigrantes, me resulta muy interesante, me gusta que sea así, que uno pueda decidir dónde quiere vivir. Como editor, me es muy satisfactorio publicar cosas de ese tipo. Sé que no son libros que vayan a vender mucho, pero no me puedo resistir a esa tentación. -El Himalaya es otra de sus más altas pasiones. -Sí, y creo que todo el mundo debería acercarse a las montañas alguna vez en su vida, porque ofrecen una perspectiva del mundo interior de cada uno que quizá uno mismo no sabe ni que existe. ¿Presidir un club de fútbol fue otro de los goles de su vida? -Lo que sí puede decirle es que sé por experiencia que los directivos sufren muchísimo. Las cosas dependen de pequeños detalles que uno no puede controlar. De todos modos, al frente del Valladolid trabajamos desde una perspectiva muy profesional, lo menos populista y lo más discreta posible. Más que el resultado de cada domingo nos importaba que la institución fuera sana y representara muy bien a la ciudad. Siempre preferimos más el largo plazo que el baño de multitudes. -Su primera obra, Amor kamikaze estaba ambientada en la Movida. ¿Aún está por escribir la gran novela de aquellos años? -Vivimos un renovado interés no sólo por la Movida, sino por todo lo que fueron aquellos apasionantes años años 80. Hay mucho que reflexionar y mucho que aprender de aquella década loca. Creo que se va a estudiar con más profundidad y nuevas perspectivas, quizá menos idealizadas. mdelafuente abc. es Un nombre muy propio Kailas es una montaña sagrada para los tibetanos, a quienes les está prohibido escalarla. Por ello, para rendirle pleitesía, ellos la circunvalan a 4.000 metros de altura, haciendo prostraciones cada tres pasos. Sólo una persona, Miralepa, fue capaz de subirla, y la bajó de un salto. De hecho, en el Tíbet, te enseñan el lugar donde aterrizó y también te enseñan la huella de sus pisadas tras el salto DE SAN BERNARDO bricar tornillos. Los fundamentos del capitalismo también son válidos para el mundo de la edición, pero existen matices. Yo lo tengo muy claro, muy pocas veces he sentido tanto placer como leyendo, la lectura otorga un grado de felicidad difícil de hallar en otros campos. La lectura es necesaria para que la sociedad futura