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22 7 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Los Simpson La fiebre amarilla Han visto los 400 capítulos de la serie. Las dieciocho temporadas. Recitan de memoria las frases más ácidas de la historia de la televisión. Ahora, los fans esperan con pasión el estreno de la película POR JUAN FRANCISCO ALONSO FOTOS: SIGEFREDO, EDUARDO MANZANA Y MIKEL PONCE drián no tenía vida. Lo recuerda así, sin tiritas, con un toque de humor abrasivo que es fácil intuir de dónde procede. Nadie hablaba conmigo. Era el típico cerebrito que sumaba sobresalientes y restaba amigos. Entonces debía tener diez u once años, y, visto el panorama, me dedicaba a ver la televisión, sobre todo los Simpson, claro, probablemente la mejor serie de la historia Adrián Carande, que ya ha cumplido los diecisiete, recuerda que descubrió a Homer y compañía en su época de primaria, a los cuatro o cinco años, cuando el color amarillo se le pegaba a la retina, sentado delante de la tele. Más tarde, mucho más tarde, aprendería a apreciar aquellas frases como disparos que soltaban sus protagonistas. En la mejor época llegué a memorizar capítulos como Un pez llamado Selma El chico que no tenía vida rara avis, de Barcelona, ya ha comprado las entradas para ver la película de los Simpson el día del estreno, el jueves, en la sesión de las A cuatro de la tarde. Con él irán sus amigos, algunos más fans que yo todos pendientes del nuevo traje- -pantalla grande, largometraje- -en el que se han metido estos rebeldes vecinos de Springfield. El primer capítulo se emitió en Estados Unidos en diciembre de 1989. Casi dos décadas y dieciocho temporadas después, la fiebre amarilla, su irreverente estilo de vida, llega a los cines, con la esperanza de que los guionistas que hicieron grande la historia han regresado para participar en la aventura (www. simpsonsmovie. com) Las primeras nueve temporadas son míticas; luego, con la marcha de algunos de los responsables, la serie bajó, y últimamente ha empezado a remontar el vuelo afirma Adrián, pegado a la colección de cómics de tapas blandas que compraba por 250 pesetas cada uno y que guarda como oro en paño. Luis Olmedo, madrileño, de veintitrés años, vio el anuncio de la serie en un tebeo de Mortadelo y Filemón, ediciones B, mediados de los noventa. Ahí empezó todo, la curiosidad primero, y la imitación después. Luis estudia en una escuela de dibujo y animación, y después de descubrir la página de publicidad de los Simpson empezó a imitar el trazo. Hacía fan art ahora tan de moda, aunque entonces no lo supiera. Me compré el libro, y me fui aficionando a la serie, que primero emitía La 2, en horario nocturno, y luego pasó a Antena 3. Desde entonces frecuento las tiendas de la Gran Vía, como Madrid Comics y los puestos del Rastro en busca de posters, muñecos, novedades de cualquier tipo. Acabo de pedir por internet la banda sonora de la película Como dibujante, a Luis le asombra la simplicidad del dibujo, y el invento del color, que llama la atención inevitablemente al hacer zapping en cualquier país. Es una idea genial Algunos de los dibujos de Luis pueden verse en www. thesimpsonsrp. com, una de las páginas web que funcionan a modo de plaza en la que se reúnen los fans. La idea fue de Roberto J. Hurtado, estudiante de Informática, valenciano, de veintitrés años, aunque contó con la ayuda de sus amigos Diego y Alfredo Mosquera. Dice Roberto que el dibujo fue rompedor, pero a mí lo que más me gusta es el contenido, la forma en la que trata los temas polémicos, que a menudo se exploran desde las dos partes del conflicto Durante todos estos años, no se ha quedado ninguna patata caliente sin pasar por la lengua mordaz de sus protagonistas. En 1992, George H. W Bush prometió ayuda para que las familias americanas fueran más como los Waltons (serie de valores familiares clásicos) que como los Simpson. A los pocos días, llegó la respuesta. La familia Simpson veía en la televisión la intervención de Bush, y Bart soltó el látigo: Oye, somos como los Waltons, rezamos también por el fin de la Depresión A Roberto le gusta más la serie que los ordenadores, a pesar de que ambos síntomas se presentan juntos en su enfermedad Su página web recibe unas dos mil visitas diarias. En cuanto al mundo físico, su habitación rebosa de deuvedés cedés ediciones limitadas, ejemplares promocionales y objetos comprados en e- bay, el portal más conocido de subastas en internet. He llegado a conseguir cosas por un céntimo más gastos de envío, pero los precios son muy variados y hay artículos que pueden llegar a alcanzar precios desorbitados Los fans también suelen frecuentar thesimpsonsshop. com, la tienda oficial de los que simpatizan con el amarillo, en la que una taza de desayuno con la silueta de Homer sale por 9,95 dólares y una máquina de pinball por 5.000. El capítulo preferido de Darío Lengua más afilada que el dibujo Luis Olmedo, con sus dibujos. A la derecha, Roberto J. Hurtado, responsable de una de las webs dedicadas a la serie