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6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE TAYIKISTÁN CHINA FEUDOS DE AL QAIDA TURKMENISTÁN UZBEQUISTÁN Montañas en las que se refugió Bin Laden durante la guerra de Afganistán y desde donde huyó a Waziristán Tora Bora Peshawar AFGANISTÁN Capital de Waziristán norte. Uno de los más resistentes núcleos de Al Qaida. Los jefes tribales son la única autoridad en la zona. Muchos de ellos protegen o albergan a militantes de Al Qaida Kandahar Miram Shah Kabul Paso del Jiber Centro de contrabandistas, traficantes de armas y yihadistas. Puerta de entrada a Afganistán a través del paso del Jiber Islamabad INDIA Dera Ismail Khan PUNJAB Multan Áreas tribales sin control del Gobierno AFGANISTÁN Bajaur PAKISTÁN Quetta IRÁN Centro de traficantes de armas bajo una fuerte influencia del islamismo radical y con un alto número de simpatizantes de los talibán BALUCHISTAN Río Indo Kabul Mohmand Tora Bora Kurram Peshawar Jiber Waziristán Norte SINDH Miram Shah Valle de Shikai Golfo de Persia Karachi Hyderabad Waziristán Río Sur Indo PAKISTÁN Áreas tribales con fuerte presencia radical ABC AFP AFP Mar Arábigo 0 Km 200 AFP y la forma de ser de los hermanos Ghazi, era previsible. Lo que nadie se explica es cómo ha podido permitir el Gobierno que esta gente se armara de tal forma en sus mismas narices Las áreas tribales suponen aproximadamente el 25 por ciento de la superficie actual de Pakistán, en el área que va de Quetta a Peshawar. La población es mayoritariamente pashtún y vive a caballo entre Afganistán y Pakistán, sin tener que pasar fronteras o controles de aduanas. No pertenecen a ningún país. Sus lealtades se deben a uno de los 400 clanes que conforman las cerca de sesenta tribus pashtun. La frontera en realidad no existe, no ha existido nunca, y ni Kabul, ni Islamabad son capaces de asegurarse el control sobre los líderes tribales. Hay miles de familias y pueblos que comparten lengua, cultura y tradiciones, y esos lazos están por encima de divisiones políticas. Este área, donde viven más de tres millones de personas (según el último censo de 2000) en una su- perficie de 27.220 kilómetros cuadrados, no la pudieron controlar ni ingleses, ni rusos a lo largo de la historia. Ahora es el turno de Musharraf, que, tras la crisis de la Mezquita Roja, ha prometido perseguir el terrorismo en todos los rincones del país y para ello se dice dispuesto a reforzar como nunca hasta ahora la presencia policial en la zona. Siete distritos, o agencias, conforman esta parte de Pakistán que desde 1970 recibe el nombre de FATA (Federal Administered Tribal Areas) eufemismo bajo el que se esconde la impotencia del poder central de controlar un área que se rige por el sistema tradicional de las jirgas o asambleas tribales. Bajaur, Mohmand, Jyber, Orakzai, Kurram, Waziristán norte y sur forman una suerte de país satélite de Islamabad al que los extranjeros no tienen acceso sin permiso especial del Ministerio del Interior, y así lo advierte un papel que se grapa al visado de Pakistán en cualquiera de sus embajadas del mundo. Administrativamente dependen del gobernador provincial de Peshawar, ciudad que sirve de dintel a este territorio hostil. El ejército paquistaní ni domina ni está instalado en la zona, sino que cada distrito tribal controla sus propios puestos fronterizos. El pasado mes de septiembre, el general Musharraf firmó un acuerdo con los líderes tribales, pero no ha funcionado. Islama (Pasa a la página siguiente) Un soldado paquistaní vigila la frontera en el Waziristán norte Un camión con combustible atacado en la frontera por los talibán