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15 7 07 EN PORTADA Bernat Soria El científico que clonaría a Zapatero (Viene de la página anterior) tir la mayoría y que está basada en los Derechos Humanos? Fuentes de la Conferencia Episcopal achacan a Soria haberse distinguido por trabajar más por la ideología que por la ciencia y dedicar su carrera a investigar con células madre embrionarias, cuando los mayores éxitos logrados hasta el momento proceden del estudio de las células madre de tejidos adultos y de cordón umbilical. Se presenta como científico pero sus bases son insostenibles Los obispos manifiestan su oposición a la investigación con células madre embrionarias por considerarla un abuso contra la dignidad del ser humano Reclaman que se respete la vida de los embriones desde el momento de su gestación y que no sean utilizados como un mero objeto para la investigación La Fundación por la Vida emitió un comunicado en el que afirma que el ministro no ha destacado por sus aportaciones realmente originales e importantes a la ciencia, sino más bien por su capacidad política de estar en el lugar adecuado en el momento oportuno, y de presentarse como el campeón de la ciencia avanzada Y el responsable del departamento de Bioética de Profesionales para la Ética, José Agudo, apuntó que Soria es el autor intelectual de la Ley de Investigación Biomédica El camino de la política cuyo único objetivo es autorizar el gran negocio al que se ha dedicado él durante los últimos años: investigar con embriones humanos con cuantiosos recursos públicos y ningún resultado real El ministro, que se muestra respetuoso con las creencias íntimas, considera que un Estado de Derecho no puede prohibir esta investigación. En opinión de algunos cristianos, un embrión de una sola célula ya es una persona, y con esa base teórica se niegan a la fecundación in vitro o incluso al uso de preservativos. Son éticas particulares, difíciles de compartir por el resto de ciudadanos e incluso de creyentes Un antiguo colega de Bernat Soria le define como un hombre inteligente, con experiencia en la gestión, y bastante más preparado que la mayoría de sus compañeros en el Ejecutivo, aunque no es el científico de primer orden que vende Zapatero. En España hay al menos un centenar con mayor nivel que él. Además, ha dejado ese camino hace cuatro o cinco años para dedicarse a la política: lo criticable es haber utilizado la ciencia para sus fines El debate, en una política española caracterizada por los brochazos gordos, resulta sorpren- dente: el personaje acarreará discusiones éticas y científicas. Subirá el nivel. ¿Se hablará en el Parlamento de cómo resolver los trasplantes de médula ósea? Soria lo tiene muy claro: la clonación terapéutica- -que, como sabemos, él prefiere llamar transferencia nuclear -permitiría tomar una célula de la piel del paciente, extraerle el núcleo (que contiene el genoma completo) e introducirlo en un óvulo privado de su propio núcleo. El embrión resultante, que sólo se desarrolla una o dos semanas, sirve como fuente de células madre, y éstas podrán transformarse en médula ósea y trasplantarse al paciente, ya que la compatibilidad es total. Para Natalia López Moratalla, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Navarra, esto es un cuento chino. Las células procedentes de un embrión clónico no tendrían rechazo inmunológico, ya que la información genética es del mismo paciente, pero no sirven para curarle. Además, sólo es posible realizar la primera parte, transferir un núcleo a un óvulo, pero no reprogramarlo para que se desarrolle como lo hace un individuo en etapa embrionaria Un investigador que conoció de primera mano los experimentos con ratones que Soria llevó a cabo en la Universidad Miguel Hernández de Elche afirma que a los animales les salieron pelos y dientes. La fama le llegó por un tratamiento ineficaz El idilio entre el presidente del Gobierno y Bernat Soria comenzó a finales de marzo de 2006, en la inauguración del Cabimer. Embutido en una bata verde de laboratorio, curioseando entre probetas y microscopios en la zona de cultivos y criopreservación celulares, Zapatero recorrió las instalaciones acompañado por Manuel Chaves, la entonces ministra de Sanidad, Elena Salgado, y por el propio Soria, y apostó por impulsar la investigación biomédica con células madre en España dentro del paraguas del ordenamiento jurídico y de la más rigurosa moral y ética Rechazó que este campo pueda verse sometido a los frenos artificiales de consideraciones ortodoxas, legítimas en el ámbito de la conciencia personal, pero que no pueden ser impuestas colectivamente para frenar el progreso. Nada puede ser más moral que preservar la salud, curar la enfermedad, evitar el sufrimiento y el dolor Es probable que ya entonces apuntara en su agenda el nombre de Bernat Soria para futuras misiones. Y es probable también que el científico pensara de su admirado Zapatero que, si pudiera, lo clonaría. De cuentos y seducciones Un antiguo colega le define como hombre inteligente, pero no el científico de primer orden que vende Zapatero. Es criticable que haya usado la ciencia para sus fines políticos Relevo en Sanidad: Elena Salgado le entrega la cartera ministerial a Bernat Soria DE SAN BERNARDO