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15 7 07 EN PORTADA Bernat Soria El científico que clonaría a Zapatero POR MIGUEL ÁNGEL BARROSO l hombre que le daría al presidente del Gobierno el premio Nobel de la honestidad y la solidaridad se ha pasado inopinadamente al lado oscuro ése con el que ha tenido que lidiar toda su vida en busca de apoyos y dineros. Del laboratorio a la administración. Del microscopio al presupuesto. Recién estrenado en el candelero político, como un niño con zapatos nuevos, sonriente y cómodo bajo los focos, Bernat Soria trajo una anécdota con pregunta retórica: Hace quince años, el Nobel de Medicina Bert Sakmann, uno de los científicos que más admiro, me preguntó durante una cena: ¿Vas a seguir pensando lo mismo cuando seas ministro? Si Soria es fiel a su prestigio, no parece que vaya a coger el relevo de su antecesora, Elena Salgado, en la lucha contra las hamburguesas XXL o en la polémica con los productores vitivinícolas, sino que impulsará la investigación científica, en general, y en particular en el campo de las células madre y la clonación terapéutica; un campo sembrado de minas donde las preocupaciones éticas se interponen al afán de quienes creen que lo inmoral sería no investigar. Para los defensores de la terapia celular, el fichaje de Zapatero rescatará a España del marasmo en investigación. Nuestro país juega en Tercera División, y debemos intentar por lo menos subir a Segunda sostiene Soria. A los sectores que tienen miedo a la innovación y que de buena fe piensan que es un camino que nos lleva a lo desconocido les digo que, precisamente, la inversión en ciencia y tecnología es lo único que nos defiende de lo desconocido Su trabajo en la Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante) tratando de convertir células madre de embriones humanos en células del páncreas productoras de insulina- -su laboratorio había curado la diabetes a ratones con ese procedimiento, aunque con indeseables efectos secundarios- provocó que el Ministerio de Sanidad (siendo titular Celia Villalobos) le abriera en 2001 un expediente informativo, lo que le llevó a proseguir con su empeño en la Facultad de Medicina de la Universidad de Singapur. Un perfil, por lo tanto, muy del gusto del presidente del Gobierno, que ha elevado el dicho si no quieres café, toma dos tazas a la categoría de estrategia política: Soria es un tipo declaradamente de izquierdas y provocador de los otros El nuevo ministro, en cambio, aterriza para gestionar uno de E Defensa frente a lo desconocido Zapatero al microscopio, con Soria de testigo, en el Centro Andaluz de Biología Molecular los mejores sistemas sanitarios del mundo armado con otra herramienta marca de la casa: el talante. En sus primeras declaraciones se ha definido como una persona de consenso y dialogante dispuesto a hablar con las comunidades autónomas sean del signo político que sean y a pesar de algunos desencuentros en el pasado. En mí encontrarán un amigo y colaborador Por su condición de médico también se dirigió a los profesionales, que siempre tendrán abiertas las puertas del ministerio y a los pacientes, a los que situará por encima de todo Sectores de la comunidad científica, enfermos de diabetes y Farmaindustria- -que agrupa a 250 laboratorios que representan el 98 por 100 de las ventas de medicamentos de prescripción en España- -no perdieron un segundo en aplaudir el nombramiento. Los partidarios de Soria tiran de su extenso currículo: es catedrático de Fisiología y- -hasta su toma de posesión del cargo ministerial- -director del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer) Después de doctorarse en Medicina en Valencia en 1978, obtuvo el postdoctorado en el Max Plank Innstitut fur Biophysikalische Chemie de Gottingen (Alemania) Entre 1980 y 1982 fue jefe de proyecto en el departamento de Biofísica de la Universidad de East Anglia, en Norwich (Reino Unido) y de 1991 a 1994 coordinador de la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva (ANEP) Más tarde comenzó a trabajar como profesor en la Universidad Miguel Hernández de Elche desde su creación, en 1997, y puso en marcha el Instituto de Bioingeniería, del que fue director. Tras el convulso verano de 2001 que provocó su exilio a Singapur, el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, le tiró los te-