Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30- 31 D 7 LOS DOMINGOS DE ROSA BELMONTE Expediente Ñ El que no cuenta, vuela el Cabo de Gata al de Finisterre (y más allá) hay que ver la gente cómo está con J. R. Con Juan Ramón Jiménez. Por la publicación de sus sexuales e inéditos poemas de juventud Libros de amor en edición de José Antonio Expósito) Es lo que tiene ser poeta, que vas y lo largas todo. Pero finamente. Luego dicen de Luis Miguel Dominguín cuando se levantó de la cama a contar lo suyo con Ava Gardner (según confesó el torero a la socialité mexicana Viviana Corcuera, en realidad no le soltó al bellezón de Ava a la cara que fuera a contarlo pero sí fue a hacerlo) O dicen del que se sienta en un plató de televisión a revelar que se ha acostado con fulanita. No parece haber muchas diferencias, salvo que la poesía da a la cosa una mano de barniz. También es verdad que un siglo después tampoco es para escandalizarse. Aunque haya monjas de por medio. Ahora cada vez que paso por la clínica del Rosario la miro de otra forma (por el vuelo de tocas trastornadas y eso) Tampoco es para desmentir la correspondencia entre lo escrito y lo vivido (pese a que convendría recordar a Gil de Biedma cuando sostenía que a los poemas de J. R. J. les faltaba contrastación, que estaban escritos por recetas) Y tampoco es para sorprenderse. Juan Ramón era un hombre, era joven y era poeta. Una combinación altamente inflamable. No iba a comportarse como Napoleón en esa carta que se subastó en la sala Christie s de Londres el otro día. Le escribe a Josefina: Yo te doy tres besos, uno sobre tu corazón, uno sobre tu boca, uno sobre tus ojos Que hay que ser cursi. Hasta el Príncipe de Gales era más romántico en sus íntimas (interiores) conversaciones telefónicas con Camilla. D La historia de la separación de Jude Law y Sadie Frost rondó en la fiesta de la firma Desigual con motivo de la apertura de su tienda en Londres drew Lloyd Webber) Arabella Musgrave (ex novia del príncipe Guillermo) o David Gandy (imagen mundial de Dolce Gabanna) El AP anfitrión de todos ellos fue el director general de Desigual, Manel Adell. La música estuvo a cargo de uno de los grupos musicales más conocidos del momento en Londres, Jackson Scott La Mano de Dios. Jackson Scott, conocido por haber provocado la separación de Jude Law y Sadie Frost al convertirse en el tercero en discordia tras comenzar un idilio con Frost, es de padres británicos pero criado en Andalucía, y de ahí que todos acabaran bailando con la música que interpretó en directo y que sonaba con acento español. Otro detalle desde luego para la historia fue la enorme paella que se sirvió como coctel. Lo dicho: ni croquetitas ni hojaldritos, ni tartaletas de verdura: paella valenciana que es lo que más gusta a los extranjeros que vienen a España. Por una vez, ha sido la paella la que ha viajado fuera. Las camisetas con mensaje están de moda y más desde que las fans de Angelina Jolie y Jennifer Aniston protagonizaron una original batalla cuyos mensajes aparecían estampados sobre sus cami- setas de algodón. De aquella reacción es hoy la fiebre que hay en cualquier escaparate donde se pueden leer todo tipo de frases con o sin sentido firmados por todo tipo de autores. David Delfín lo vio claro desde el primer momento y de ahí que sus camisetas con filosofía sean ya un clásico. A esta corriente se apunta ahora el rey de las camisetas, el diseñador Custo Dalmau, quien acaba de presentar la colección Dewarism Collection inspiradas en frases que expresan la filosofía de vida acuñada por Tommy Dewar (1864- 1930) hijo del fundador de Dewar s White Label. Para esta primera muestra Custo ha seleccionado tres frases acuñadas en su día por Dewar: Sólo vale la pena esperar lo inesperado A veces no hacer nada es hacer algo y La pausa es parte del camino a las que añade una de cosecha propia: Unas piernas largas suelen ser el camino más corto Con humor, con su sello, y con algunas de las top más conocidas, el acto resultó un nuevo éxito de este creador que dio una nueva vuelta de tuerca al mundo de la camiseta sofisticando y enriqueciendo un producto que es básico en cualquier armario. Y a quién le importa que Juan Ramón Jiménez fuera en su juventud un profesional de la seducción de mujeres. Por lo leído, no continuó con su carrera en la línea de Georges Simenon. Eso sí, de las diez mil hembras a las que el belga hacía referencia en sus cartas a Federico Fellini (aquí el que no cuenta, vuela) la gran mayoría era de pago. Lo de las novicias (y la superiora) es mucho más meritorio. A mí me dicen que mi bisabuela (monja o no) tuvo algo con J. R. J. y seguro que tiraría del léxico bartsimpsoniano. Otra cosa habría sido para las interesadas y sus allegados que los poemas hubieran sido editados en tiempo real. Pero la sombra de Zenobia era alargada. Como diría Groucho, sólo un hombre de cada mil es un líder de hombres; los otros novecientos noventa y nueve siguen a las mujeres. En cualquier caso, quien tiene tratos con poetas ya sabe a lo que se expone. Le pasó a Ana Belén cuando Víctor Manuel escribió y cantó eso de nada sabe tan dulce como tu boca, tan sólo alguna cosa que no se nombra También muy fino. En este caso se desvela de mutuo acuerdo la intimidad. Igual (o no) que Diego Rivera dejó para mostrarlos en el futuro todos los objetos que él y Frida tenían en la Casa Azul de Coyoacán (recibos de la luz y ropa de cama pasando por los corsés, la silla de ruedas o el archivo médico de Frida) El recibo de la luz se presta poco a la poesía. Lo ideal, lo clásico y lo más respetable sigue siendo que el enamorado ponga un piso, no unos versos. Y quien dice un piso dice el Taj Mahal, construido por Sha Jahan para Mumtaz Mahal, su esposa favorita (tan favorita que palmó pariendo a su décimo cuarto hijo) También son posibles otras variaciones en la fijación de un hombre por una mujer. Pero menos deseables, todavía menos que la de echarse un novio poeta. Así, la obsesión que John Hinckley sentía por Jodie Foster desde que vio Taxi Driver Para llamar la atención de la actriz pensó en secuestrar un avión, en suicidarse delante de ella y en asesinar al Presidente para convertirse en una figura histórica. Primero se fijó en Jimmy Carter pero, con un intermedio de tratamientos por depresión, pasó a la acción con Ronald Reagan porque no podía esperar más para impresionarla (y desde luego que la impresionó; la actriz no ha hablado jamás del asunto) Antes de atentar contra Reagan, Hinckley había escrito unos poemas a Jodie Foster. Hay que mantenerse lejos de los poetas, sobre todo de los aficionados.