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1 7 07 VIAJES Negro es el color del verano La Semana Negra marca el principio del estío en Asturias con una singular mezcla de cultura y fiesta. Este año se celebra la vigésima edición de un evento que forma ya parte de la personalidad de la ciudad POR MANUEL MUÑIZ Gijón i uno pasea por Gijón a principios de julio (cosa muy recomendable, por lo demás) es casi seguro que en algún momento se encontrará con algún vendedor ambulante que ofrece un periódico llamado A Quemarropa, cuyas páginas se hallan repletas de historias de crímenes y detectives. Que no cunda el nerviosismo: ni el índice de delincuencia se ha disparado en la Costa Verde ni ningún diario advenedizo intenta hacerle la competencia al S veterano El Comercio con las viejas armas del sensacionalismo y el voceo de titulares por las calles. Las cosas se aclaran si se decide aprovechar el sol de principios de verano y se dirigen los pasos hacia la playa de San Lorenzo, la más célebre y concurrida de las tres que hay en el casco urbano gijonés. Allí, en uno de los extremos del largo paseo, vemos varios enormes carteles de clásicos del cine negro que marcan la entrada al recinto de la Semana Negra, un festival mezcla de cultura y elementos lúdicos que este año- -entre los días 6 y 15 del presente mes- -cumple su vigésima edición. Dos décadas en las que se ha convertido por derecho propio en una de las citas más singulares del panorama literario europeo. Como su propio nombre indica, la Semana Negra nació dedicada a la vertiente más dura de la literatura policíaca, la de curtidos detectives de revólver siempre dispuesto que tienen que lidiar con crímenes que muestran los aspectos más oscuros del alma humana. Ese género sigue siendo uno de los pilares del festival, que cada año falla los premios Dashiell Hammett (ficción) Rodolfo Walsh (no ficción) y Silverio Cañada (para debutantes en la novela policíaca) y por el que han pasado muchos de sus autores contemporáneos más destacados, para participar en mesas redondas, conferencias... y fiestas. Porque una de las cosas que distingue claramente a la Semana Negra de los festivales literarios al uso es su carácter festivo. Desde que el primer viernes de julio llega a la ciudad el Tren Negro, que trae desde Madrid a los escritores invitados, el recinto de la Semana se convierte en uno de los lugares favoritos de gijoneses y turistas para pasar las tardes e incluso las noches. Porque allí se mezclan y conviven de una forma insólita los coloquios con las actuaciones de artistas callejeros, los puestos de las librerías con los mercadillos, las exposiciones con las atracciones de feria, las iniciativas solidarias con los conciertos... Cada actividad tiene su propia zona, pero pasar de una a otra es cuestión de segundos, por lo que en una misma tarde es posible montar en la noria, asistir a un encuentro con uno de tus escritores preferidos, ver la actuación de un mago aficionado, cenar, in- Dashiel Hammet, uno de los clásicos que inspiran la Semana Negra AP Lauren Bacall y Humphrey Bogart en el Sueño eterno un icono del cine negro ABC