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17 6 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Cataluña Racismo en el feudo nacionalista (Viene de la página anterior) se fueron. La desgraciada realidad que viven estos africanos les hace percibir que su única opción real de mejora es echarse al mar en una barca y esperar un milagro. Vendrían igualmente si en vez de Canarias tuvieran enfrente cualquier otro país. EE. UU. tienen el régimen migratorio más duro del planeta y reciben inmigrantes irregulares por millones. También ellos huyen de sus países, sólo que el escalón de EE. UU. con sus vecinos del sur es apenas una fracción del que separa a Canarias de África Rocío Encarnación Mateo negocia los turnos de fin de semana con sus compañeros de barra en la cafetería de la estación del Nord, en Barcelona. Todos inmigrantes. Dominicana de 22 años, antes de camarera fue asistenta. Prefiere la barra- hay más aire aunque a menudo ha sufrido el desprecio por el color de su piel: Hay quien te insulta sin más Siguió los pasos de su madre hace cuatro años, ahora está a punto de recibir a dos hermanos. Con 900 euros al mes, no hay color. Pero sueña con volver. De la estación parten autobuses hacia toda la provincia. También hacia Vic, donde Josep Anglada, presidente y fundador de Plataforma per Catalunya, ha visto como su único escaño de concejal se multiplicaba por cuatro gracias a una política de acción directa con un mensaje simple y directo contra la invasión de otros Gael Clergeaud, hijo de francés y gallega, nacido en Vigo hace 21 años, vive en Vic desde hace dos, donde estudia biotecnología. Aunque en teoría tenía derecho a recibir clases en español, el catalán ha acabado por imponerse como única lengua académica. Cercano al Bloque Nacionalista Galego, comprende: Defienden lo suyo. Ojalá hiciéramos lo mismo en Según Ovejero, la llegada de inmigrantes pondría supuestamente en peligro la permanencia de una comunidad política que no se basaría en la voluntad sino en la identidad Galicia Ni él ni sus amigos se suelen aventurar al otro lado del río, Vic 2, donde vive la mayoría de los inmigrantes. La noche está a punto de caer, como en la canción de Bob Dylan, y Televisión Española emite La jauría humana una cala en el racismo americano. El carnicero Abdel, marroquí que lleva 35 de sus 56 años en Vic, está tan indignado como su hermano Josep (así quiere que le llame, llegado hace cinco años) ante las soflamas de Anglada: Los catalanes de Vic se han equivocado. Creen que Anglada va a arreglarlo todo, y no va a arreglar nada Ellos pagan sus impuestos, cotizan a la Seguridad Social, son ciudadanos y temen que el discurso racista llegue más lejos Incendie el mar. Mala imagen Dar y recibir 45 millones Para mantener el crecimiento actual del PIB en España sería necesaria la incorporación de entre cuatro y siete millones de trabajadores extranjeros hasta el año 2020. Mientras que la aportación a la riqueza por parte de los inmigrantes supone más de 23.400.000 euros al año, lo que reciben en prestaciones sociales se sitúa en algo más de 18.600.000 euros (los inmigrantes suscriben entre el 15 por ciento y el 20 por ciento de las hipotecas) Aportan más del 90 por ciento del crecimiento medio del PIB. Según el último censo, la población supera los 45 millones de habitantes, 1 de cada 10 es extranjero: suponen el 83 por ciento de los más de 400.000 nuevos registrados en el cesnso. Sin la emigración, España, con una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, entraría en franco declive. Desde el ayuntamiento, el teniente de alcalde en funciones, el convergente Ignasi Puig, con 34 años, no repetirá mandato por fidelidad al alcalde saliente. Como a muchos vecinos, le duele la mala prensa que la tromba Anglada ha volcado sobre la medieval, burguesa y catalanista villa de Vic. Aunque comparte la idea de que la ciudad ha llegado al límite de su capacidad de integración interpreta el descenso electoral de su partido, de Esquerra y del PSOE, además de los 750 votos en blanco, como un aviso del electorado a una política alejada de la calle Piensa que Anglada será una anécdota y que la ciudad ha sido pionera en sus planes de integración. Pero muchos vecinos- -el bancal de Anglada- -no lo ven así. Como un impresor, que se quiere anónimo: Estamos des- bordados Jamel el Meziani, argelino de padres marroquíes, casado con una catalana, se encarga de logística en el hospital y preside el Centro Cultural Islámic. No comparte la idea de Puig de que Vic esté al límite en su capacidad de integración, y califica al partido de Anglada de fascista y anticonstitucional por difundir un mensaje de odio, aunque reconoce la capacidad de Plataforma para jugar la carta nacionalista y hacer el trabajo sucio que Convergència no se atreve a asumir Nacido en Barcelona hace 48 años, Félix Ovejero Lucas, profesor de Económicas en la Universidad barcelonesa, es muy crítico con el nacionalismo y la izquierda. En su último libro, Contra Cromagnon diagnostica: No son buenos tiempos para el ideal de ciudadanía En la trastienda nacionalista rastrea el comunitarismo: Los estados de ciudadanos iguales en derechos y libertades tendrían que dejar lugar a comunidades políticas cimentadas en identidades culturales La llegada de inmigrantes pondría supuestamente en peligro la homogeneidad otro mito y la permanencia de una comunidad política que no se basaría en la voluntad sino en el origen cultural, en la identidad Ovejero resalta que las dificultades de la convivencia que a veces suscita la llegada de inmigrantes lo suelen sufrir más de lleno las clases más desfavorecidas, que acaban siendo coto de caza de partidos como el de Le Pen o el de Anglada. Lo agrava una izquierda que emplea un lenguaje prestado, dejando de lado el discurso de la igualdad en favor del de la identidad De vuelta a Madrid, en el suelo del 146, el autobús que lleva a ABC, se ensucia un ejemplar del periódico Nuevo ciudadano con un titular que resume el viaje: Los inmigrantes en Madrid ganan un 30 por ciento menos Cristianos de Grau (Castellón) que hacen de moros en las fiestas locales ensayan el paso