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17 6 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Dos muchachas de origen magrebí atraviesan la Plaza Mayor de Vic, donde el voto xenófobo ha aumentado un 400 por ciento en cuatro años Cataluña El racismo crece en feudo nacionalista Nadie se había atrevido a pescar votos en la xenofobia a cuenta del impacto de la inmigración. Las municipales les han traído 50 ediles. En Cataluña, el proyecto racista ha hecho masa con el nacionalismo TEXTO Y FOTOS: ALFONSO ARMADA No existe derecho sino cuando hay una ley que prohíbe hacer una determinada cosa so pena de castigo. Aparte de la ley, no hay nada tan natural como la fuerza del león o la necesidad del individuo que tiene hambre, que tiene frío, en una palabra, la necesidad... Stendhal, Rojo y negro omo en Estados Unidos, el autobús es un discriminador social: la mayoría de los que siguen utilizando este medio de transporte son pobres o inmigrantes. Así ocurre en el que a media mañana parte de la madrileña plaza del Conde de Casal hacia Valencia: muchos C negros, aunque no mi compañero de asiento, de rasgos inequívocaente indios. Alfredo, ecuatoriano de Loja, lleva en la ciudad del Turia desde 1998 y cuenta con permiso de residencia, aunque todavía no puede votar. Es uno de los 4,5 millones de extranjeros que han encontrado acomodo en España, y cambiado la fisonomía del país. El autobús se detiene en Área 175, Atalaya del Cañavate, provincia de Cuenca, desangelado autoservicio donde un nigeriano pregunta por el contenido de un bocadillo. ¿Cerdo? Es una de las primeras voces que el español hospedó en su boca. Cerdo le responde la cajera. En la estación de autobuses de Castellón de la Plana acaba de hacer su entrada el que viene de Algeciras y sigue hacia Lérida. Otra vez, como en la Greyhound estadounidense, la inmensa mayoría del pasaje está formada por pobres, es decir, inmigrantes, casi todos negros, los que desempeñan los trabajos que muchos españoles se niegan a hacer, y que desde luego nunca harían por salarios de miseria. Un senegalés viene con la lengua fuera, sin billete y con un billete de 50 euros. El conductor, argentino, le trata con franqueza de tratan-