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D 7 10 6 07 El autor cogió carretera y manta y recorrió el Camino Español (entre el norte de Italia y los Países Bajos) para poner Una pica en Flandes (Ed. Edaf) como hace siglos hicieron los Tercios en defensa de la fe católica, y en busca del honor, la gloria y, a menudo, la muerte. Una historia que han tratado más y mejor hispanistas como Elliot, Parker y Kamen, algo que para Martínez Laínez deriva de un complejo de inferioridad histórica que nos corroe desde tiempo inmemorial Al final, no fue pica, sino una navaja albaceteña la que fue clavada al pie de la fortaleza de Namur, donde murió don Juan de Austria. Una metáfora afilada, pero con todas las de la ley GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Fernando M. Laínez PERIODISTA, ESCRITOR Y ENSAYISTA HISTÓRICO Los Tercios de Flandes estaban llenos de poetas como Lope y Calderón MANUEL DE LA FUENTE- -No sólo ha viajado con la imaginación, también lo ha hecho físicamente y en coche como si fuera un viaje iniciático además de histórico. -El Camino Español nunca se había estudiado bien, salvo en el caso de Parker, que lo hizo magnífica y sesudamente. Yo he pretendido hacer ese camino de forma histórico- sentimental, y he tratado de explicar a la gente que no supiera nada del tema, la gran mayoría, lo que fue aquello del Camino Español, la hazaña logístico- militar más importante de la Edad Moderna. He recogido los poquísimos testimonios que quedan y he buscado presentarlos al lector casi como si fuera una novela de capa y espada. -El Camino, valga la redundancia, no era un camino de rosas. -No, no lo era. Pero no deja de ser curioso que la progresía patria siempre ha considerado a Felipe II el mayor monstruo de nuestra historia y, sin embargo, allí, en Luxemburgo, hay una calle dedicada a él, y en Flandes hasta existe una ciudad que se llama Felipeville en su honor. Para los católicos de allí no creo que fuera, ni mucho menos, un monstruo. -Los españoles eran unos militares a prueba de bomba- -Fue una generación brillantísima. Y, contra lo que siempre se ha dicho, el nivel cultural de la gente de los Tercios era muy alto. Había casi un cuarenta por ciento de bachilleres. No sólo se trataba de mover un ejército, sino que eso implicaba el concurso de una cantidad enorme de ingenieros, cartógrafos, médicos, espías, diplomáticos. Entonces, además de militares, España disponía de unos cuadros excelentes en todos los ámbitos de la vida. -Más o menos, nos inventamos lo del poeta- soldado. -Algo que nos distingue de otros países. Los Tercios estaban llenos de poetas, como Calderón y Lope de Vega. De hecho, Lope ingresó dos veces en los Tercios y siempre se sintió frustradísimo Calumnia que algo queda Todo el protestantismo europeo se unió para crear la leyenda negra española, en una habilísima maniobra propagandística, una batalla, la de la propaganda, que España perdió, porque nunca se ocupó ni siquiera de contrarrestarla, quizá por presunción y por la prepotencia de que daba igual mientras ganáramos en el frente. Pero, al final, ha perdurado más la propaganda que los propios hechos históricos SIGEFREDO porque no pudo participar en ninguna batalla de importancia. Compatibilizaban con gran soltura el oficio de guerrear con el oficio de escribir, el manejo de la espada con el manejo de la pluma. -La paga no era excesiva y la vida era dura. ¿La tropa también creía en la causa o eso sólo era cosa de los jefes y oficiales? -Cualquier hombre, y ésta era una de las razones principales de alistamiento, fuese cual fuese su origen, si no lo mataban, podía ascender desde soldado raso a cualquier puesto del escalafón. Muchos jefes provenían de pueblos de la España más profunda, que llegaron a mandar Tercios y obtener títulos nobiliarios. Combatir era una vía para el ascenso social y ése era uno de los atractivos para muchos, pero no olvidemos que también estaba el ingrediente del honor por extraño que nos parezca ahora. Cuando uno se alistaba, si uno se alejaba de ese sentido del honor y de la dignidad era marginado por sus compañeros. -Y por allí, por Flandes, ¿siguen asustando a los niños con lo de que si no te duermes vendrá el duque de Alba? -Está claro que no debió ser una hermana de la caridad, pero tengamos en cuenta que él cumplía instrucciones. Aunque sí, parece que sus contemporáneos sí lo califican de hombre duro. Dicho esto, conviene señalar que su figura se ha visto muy marcada por la leyenda negra, que evidentemente fue un arma de guerra que se usó para desprestigiar y exagerar los excesos que hubo, que los hubo, por supuesto, pero también los cometieron muchos capitanes de la época de otros ejércitos europeos. Además, hay que recordar que la rebelión de Flandes comenzó de una manera violenta y sangrienta por parte de los protestantes. No se trataba de una discusión teórica sobre teología. Lo que sí creo es que en cualquier otro país se entendería la figura del duque de Alba como la un hombre que se entregó con todo su empeño a un proyecto nacional y sería considerado un brillante general que es en difinitiva lo que fue. -Parece que el Camino lo barrió el viento de la Historia. -En la memoria popular si permaneció durante mucho tiempo el recuerdo de lo que aquello significó, y lo duro que fue. Recuerde la frase: Más difícil que poner una pica en Flandes mdelafuente abc. es