Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24- 25 D 7 LOS DOMINGOS DE Lawrence de Arabia El mito de Lawrence de Arabia es en gran medida culpable de que Wadi Rum ocupe un lugar destacado entre los grandes destinos turísticos. Sin embargo, apenas visitó este desierto seis veces en dos años, siempre con fines militares, como en la toma de la hoy también turística Aqaba. En su libro Los siete pilares de la Sabiduría Lawrence califica Wadi Rum de espacioso, divino y lleno de ecos Sin duda, éste fue el desierto de Lawrence, pero no pasó aquí tanto tiempo como a algunos beduinos les gusta hacer ver a los turistas. Se puede recorrer el desierto en viaje organizado o en coche propio con guía contratado Jordania TEXTO Y FOTO: MIKEL AYESTARÁN. RUM (JORDANIA) El desierto de Wadi Rum Junto a Petra, Aqaba y el Mar Muerto se encuentra el desierto más famoso y espectacular de Oriente Próximo. Paisaje lunar, montañas rosadas, cañones en los que apenas cabe una persona, hospitalidad beduina y el recuerdo de viejos aventureros que se adentraron por estos parajes S habbab es uno de los cientos de guías beduinos- -árabes nómadas que viven en los desiertos- -que se gana la vida mostrando a los turistas Wadi Rum, el mítico desierto del sur de Jordania en el que Lawrence de Arabia pasó largas temporadas durante sus campañas contra los turcos. Aquellos eran tiempos en los que en estas tierras aún no se había oído hablar de turistas y en los que el desierto permanecía casi salvaje. Ahora, un flamante Centro de Turismo da la bienvenida, previo pago por la visita. Y es la propia oficina de turismo, además, la que asigna un guía al visitante. Esta nueva política ha encontrado el rechazo frontal de muchos beduinos que se niegan a aceptar este nuevo estilo de vida o a buscársela con los grandes tour operadores. Los viajeros independientes, sin embargo, pue- den seguir contactando fuera de los límites del parque con guías beduinos a quienes también les guste ir por libre y luego recorrer con ellos el desierto en un solo vehículo. Aunque la primera consecuencia del cambio y del floreciente turismo ha sido que, por lo pronto, los precios se han duplicado. Paisaje lunar, montañas rosas- -conocidas como Jebel- -que rompen la arena y se elevan por encima de los mil metros- -aquí se encuentra Umm Adaani, que con sus 1.832 metros es el pico más alto del país- cañones tan estrechos que por ellos apenas puede pasar una persona, puentes naturales de roca arenisca y unos atardeceres y amaneceres de postal, espectaculares en sus múltiples gradaciones del rosa y el magenta, son algunos de los ingredientes que hacen de este lugar uno de los más visitados del país. La cercanía con Petra- -apenas cien kilómetros- -y Aqaba- -cincuenta- -ha facilitado además la inclusión del desierto en el atractivo circuito de lugares que uno no puede perderse en Jordania, un país que tiene a la industria turística como una de sus principales fuentes de recursos. Vienen de todo el mundo, especialmente desde Israel, aunque yo me niego a trabajar para los judíos, prefiero quedarme en el paro nos asegura Shabbab desde su viejo Toyota mientras señala unas tiendas de campaña inmaculadas y unos vehículos todo terreno de última generación en los que, según nos cuentas, hay turis- Turismo israelí tas del vecino estado hebreo. El Gobierno sólo ha montado este centro de turismo para garantizar la seguridad de los judíos, pero cualquier día pasará una desgracia advierte este guía de 26 años, que conoce Wadi Rum como la palma de su mano. Shabbab recibe clientes una media de dos veces por semana. Siempre fuera del parque. Sus servicios van desde el alojamiento en una tienda beduina- -la típica negra de pelo de cabra- -hasta paseos en su Toyota, en dromedario o a pie por los rincones del desierto. ¿Lawrence de Arabia? Me leí su libro (Los siete pilares de la sabiduría) y me gustaron sus descripciones. Pero, en el fondo, me da pena que este lugar sea más conocido por un extranjero, que pasó aquí un año, que por nosotros, los beduinos, que llevamos toda la vida se lamenta. Pasar una noche en este lugar es una experiencia mágica. Pese a las altas temperaturas del día, los termómetros pueden bajar de los cero grados en cualquier estación del año. Los beduinos ofrecen mantas y té con menta a los viajeros. Su sentido de la hospitalidad permanece intacto, aunque el turismo masivo no siempre permita tener las atenciones exigidas por una cultura en la que el invitado debe recibir siempre un trato exquisito. El Gobierno apuesta por la cantidad y no por la calidad. Esto no es sostenible, a nadie nos gusta ver cientos de vehículos todoterreno rompiendo la paz de Wadi Rum, ¿pero qué podemos hacer? se pregunta Shabbab. Es el recuerdo de otros tiempos, la nostalgia de cuando el desierto aún era un ámbito salvaje. Pero la belleza permanece intacta, y, ahora, al alcance de todos. Para más información www. embjordaniaes. org turismo. htm see- jordan. com Tlf: 914775087 y 932072649 Queda cierta nostalgia de cuando éste era aún un espacio salvaje. Aunque el viajero puede optar por una ruta organizada o por contratar un guía beduino por cuenta propia