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10 6 07 EN PORTADA Zapatero El hundimiento (Viene de la página anterior) una opinión pública irritada por sus concesiones. Que las había hecho, sí: bastantes para encrespar a la ciudadanía española pero insuficientes para seguir el ritmo de las expectativas de los asesinos. Las fotos que aparecían en las portadas de los periódicos del 6 de junio eran el elocuente retrato de una derrota mal asimilada. Había rabia, perplejidad, incomprensión en la expresión contrariada del hombre que, incluso en esa tesitura terminal, se resistió a cancelar sus propias fantasías para refugiarse en la ambigüedad de un discurso sin altura moral ni coraje político. Horas después, el ex presidente Felipe González, que había dejado dicho con acerba maldad que en materia de terrorismo hay que apoyar siempre al Gobierno, aunque se equivoque le asestó una estocada de soberbio desprecio al declarar que se había vuelto a equivocar al responder a ETA con un discurso Desde Vitoria, el líder del PP Mariano Rajoy apuntalaba su fracaso al pronunciar las palabras que tantos españoles deseaban oír en esas circunstancias: decisión, firmeza ante el chantaje, abandono de la negociación. Atrapado en las telarañas de su Aferrado a sus fantasías estructura interior, acaso incapaz de asimilar el fracaso de sus políticas de consensos ciudadanos que le han llevado a cancelar todos los consensos institucionales, Zapatero se enfrenta ahora por ende a otro problema de enorme gravedad, que es la desconfianza abierta en el seno del propio Partido Socialista. Los suyos le han seguido en la aventura del diálogo con ETA como la tripulación de Pequod perseguía a Moby Dick: atribulados por la insensata determinación de un capitán que va directo al desastre. Error tras error, revés tras revés, el líder socialista persiste en una deriva errática de la que sólo le puede salvar una victoria en las próximas elecciones generales. Los cuchillos se afilan en el interior de las baronías- -Bono está en abierta campaña electoral interna- -para la eventualidad de una derrota, y el PP sabe que si le gana, aunque sea por un voto, le habrá entregado a una trama de conspiradores que lo apuñalarán sin perder un instante. Hemos perdido las municipales con la economía a todo trapo, creciendo al 4 por 100; eso prueba que la responsabilidad es sólo suya analiza un antiguo dirigente felipista, que cifra con meridiana claridad los dos ámbitos que engloban el fracaso de la legislatura: el caos autonómico y el diálogo con ETA: eso es lo que nos está triturando Lo que queda es una batalla a cara de perro y dientes apretados en un pulso a muerte con su torcido destino. Con la misma certeza iluminada e idéntica confianza en su método político, el presidente aborda la última recta dispuesto a convocar el consenso ciudadano con su flauta mágica de Hamelin, que ahora va a tocar la melodía de un hombre bienintencionado cercado por las incomprensiones. Ése será el discurso: a un lado, la cerrazón asesina de ETA, y al otro el nihilismo calculado y egoísta del PP En medio, el Prínci. pe de la incomprendido y solitario, reconvertido por la fuerza de las circunstancias, como el Dustin Hoffmann de Perros de paja en un implacable hombre de piedra. Falta por ver si, dilapidados todos los recursos del buenismo, la magnanimidad y el apaciguamiento, le funciona la máscara de un Joker con la sonrisa congelada pertinazmente convencido de que caminará, de derrota en derrota, hasta la victoria final. La flauta mágica de Hamelin El espectro iluminado que caminaba incólume sobre las aguas revueltas del poder y sus miserias zozobró hasta convertirse en náufrago engullido por el oleaje Concentración contra el diálogo con ETA. El desbarajuste de la política autonómica y las ansias apaciguadoras frente el terrorismo han sumido al PSOE en el marasmo JAIME GARCÍA