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3 6 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Política exterior N o estaría de más recordar que cuando España andaba en busca de un Rey, al marcharse Isabel II, fue tanta la dilación y el desconcierto que el mismísimo sultán de Marruecos- -por razones de afectuosa vecindad- -se ofreció para ocupar el trono que fugazmente sería para Amadeo de Saboya. La hora de la FSM or poco que se lo proponga, al socialismo madrileño le ha llegado su mejor oportunidad. Hay en aquella casa capacidad para la discordia pero también el talento político más que suficiente para llegar a convertirse en el Fuerte Bravo asediado por las huestes hoy más ralas del zapaterismo. Fenomenal laberinto de la FSM, más que dispuesta a decir algo cuando se da de alta a De Juana Chaos o si se volvieran a tantear pactos con Nafarroa Bai. En realidad, si las cosas van así, los socialistas madrileños tendrán que poner un busto de Miguel Sebastián en el vestíbulo de su sede. P Padecemos un complejo Sarkozy, pero cuidado porque la idiosincrasia de Sarko es la genérica de la política francesa ÁNGEL DE ANTONIO LA SEMANA EN UN BLOC Sol y sombra a indeterminación climática ocasiona ese cruce de paseantes con bermudas y señores con gabardina. Gorra de béisbol o paraguas: el protocolo de Kyoto- -papel mojado en muchos aspectos- -va archivándose, en busca de un pragmatismo acorde con las posibilidades planetarias. Los expertos en nanotecnología, por ejemplo, anuncian nuevos modos de combatir la polución y las fuerzas contaminadoras. El Támesis, río de residuos de la civilización industrial por excelencia, ahora permite la pesca de la trucha. Frente al Apocalipsis climático, la capacidad inventiva del ser humano, para lo bueno y lo malo. Frente a la polución exterminadora, nuevas tecnologías de filtraje. L VALENTÍ PUIG día la hiperactividad de Sarkozy, que no sea otro metomentodo de la política europea, que no pretenda teledirigir la política española. Puede ser por desconocimiento de nuestra propia continuidad histórica, de nuestra tradición política que un día pedimos una versión hispánica de Tony Blair, anteayer una Angela Merkel y otros días un Sarkozy. Con el nuevo presidente de la República francesa pudieran aparecer pícaros y faunos en los tapices del Elíseo. El definitivo post- gaullismo es tal vez ese guiño sarkoziano, pero la primera prueba de fuego de su gobierno- -con el capaz François Fillon- -será ponerle coto a los sindicatos. Follódromo para Reus a ciudad de Reus dio al mundo la figura enigmática y ambivalente del general Prim, más apta para las estatuas ecuestres que para solventar las crisis de España. Lo de ahora es de mayor calado que aquella revolución de 1868, aunque eso sea decir poco. Con 1.831 votos entra en el ayuntamiento de Reus el cantante Ariel Santamaría. Parte de esos votos proceden indudablemente del efecto que tuvo en un festival de rock la desnudez parcial o integral del cantante. El resto corresponde al programa de su partido político, La Cori reivindica un follódromo, aprovechar las placas solares para secar marihuana, macrozonas lúdicas para la música tecno, preservativos gratuitos con sabor sustancioso, tragos de whisky y medio litro de cerveza diario para cada jubilado, convertir alguna plaza en piscina nudista, aplicar el lema Reus capital del vicio con un gran casino- prostíbulo, la figura del ROBOCOP de barrio, récord Guinness del cuscús más grande del mundo, pintar de color rosa el ayuntamiento, servicio de burrotaxis y otras iniciativas. Ah, la dulce Cataluña, la Cataluña que sería cristiana o no sería, como esperaba el obispo Torres y Bages, puntal del vigatanismo y predecesor del pujolismo, de un Vic donde ahora ganan tantos votos las candidaturas anti- inmigración. vpuig abc. es L Lee por casualidad Complejo Sarkozy o ceno con Sarkozy, tú desayunas con Sarko, él hace jogging con Nicolás, nosotros adoramos a Niko, ellos le votarían a ciegas. Hay quien pide un Sarkozy para España, como semanas antes se buscó un Bayrou, hay quien lo busca en el PP, hay quien cree haberlo encontrado, no pocos se miran al espejo y lo ven en su propio rostro. Pasamos por una epidemia Sarkozy. Padecemos un complejo Sarkozy. Pero cuidado con Sarko: su idiosincrasia es la genérica de la política francesa y España, geopolíticamente, es vecina inmediata de esa idiosincrasia. Mejor que no tengamos que lamentar algún S Y in pasión por la lectura no sería posible la Feria del Libro. Al muchacho enfrascado con su playstation lo único que se le pide es que haga el mismo esfuerzo para catar la lectura y darse cuenta de que con un pequeño acto de voluntad se abre las puertas de un mundo- -la literatura, la historia- -que nunca le decepcionará. Como vicio impune, la lectura no es cara. Ahí es nada revivir grandes batallas en Guerra y paz comprender el laberinto de los celos con Proust o acceder a la supremacía finita de lo ilusorio con El Quijote Un niño acodado ante un libro cualquiera, la muchacha que lee en el metro: figuraciones de ese otro mundo, independiente y libre, al que accedemos por el simple precio de un libro de bolsillo.