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D 7 27 5 07 Hispanista, editor, traductor y reputado intelectual, Horia Barna es el director del Instituto Cultural Rumano, una institución que pretende potenciar el conocimiento y las relaciones entre Rumanía y España. Exposiciones fotográficas, muestras de cine, y divulgación de la obra de sus más destacados nombres culturales (Mircea Eliade, el escultor Constantin Brancusi, el músico George Enescu, el poeta Mihai Eminescu... son algunas de las actividades que ya ha realizado el centro, al que también puede acercarse el lector y el compatriota a través de Internet en: http: www. rumaniainedita. com GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Horia Barna DIRECTOR DEL INSTITUTO CULTURAL RUMANO Las culturas rumana y española guardan parecidos impresionantes MANUEL DE LA FUENTE- ¿Cómo nace el Instituto? -Además de por la presencia de tantos rumanos aquí, España es importante para Rumanía por más motivos. Surgimos hace cinco años, primero como fundación, aunque este centro, oficialmente, fue inaugurado en diciembre. Funcionamos en reciprocidad con el Cervantes de Bucarest, con el que se negocia un acuerdo para la puesta en marcha a nivel oficial completo. -Supongo que el instituto irá más allá de lo superficial en sus propuestas. -Naturalmente, nos interesa sobrepasar los tópicos sobre nuestas culturas, porque en Rumanía se sabe bastante poco sobre España, al margen, claro de los toros y el flamenco. Por su parte, los españoles apenas sí conocen al conde Drácula, y deportistas famosos como fue Nadia Comaneci, los futbolistas de elite, y el Danubio- -No sé en qué grado, pero nuestras culturas tienen cierto parentesco. -El parecido entre nuestras civilizaciones es impresionante, y quiero resaltar la latinidad profunda del pueblo rumano, clave en el este de Europa, y la latinidad de España al otro lado del continente. Ambas civilizaciones estaban en las fronteras del Imperio Romano, y tras su caída, ambas mantuvieron su latinidad. Nosotros frente a los turcos, y los españoles ante el empuje de los árabes. Los españoles en Lepanto y los rumanos en el extremo opuesto tuvimos un papel parecido al de los espartanos en Las Termópilas frente a los persas, defendiendo el modelo cristiano y europeo ante los musulmanes. ¿En este acercamiento qué papel debe jugar la cultura? -Nosotros queremos dar a conocer nuestra mentalidad para poder convivir mejor. Queremos incidir en lo que hay de común entre nuestras mentalidades, al hilo del proyecto europeo basado en la unidad y la diversidad. Cuanto más nos conozcamos, mejor conviviremos. La cultura no Bienvenidos al club europeo Entramos en la UE en enero, y puedo decir que hoy en Rumanía no hay euroescepticismo, pero una vez dentro te das cuenta de que supone una gran responsabilidad y no estás todo lo bien que querrías en términos de adaptación; situaciones que para los españoles pueden ser comunes a nosotros todavía nos llevarán un tiempo. De momento, lo mejor es esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos SIGEFREDO sólo puede abrir puertas y tender puentes, la cultura genera entendimiento, y de ese entendimiento sobrevendrán otros intercambios como los comerciales. ¿En qué órbita cultural se ha movido su país? -Rumanía como tal se forma a mediados del siglo XIX y en estos casi ciento cincuenta años la cul- tura europea se ha desarrollado aceleradamente, porque antes, con el constante paso de invasores, era difícil levantar los pilares de una sociedad. Nuestro país tuvo influencia griega y austrohúngara, pero también francesa y alemana, algo interesante, aunque no definitorio. Los soviéticos no dejaron nada salvo olvidables obras completas de Stalin y Lenin, pero la cultura clásica rusa, como Dostoyevski y Pushkin, nos llegó y dejó su impronta. -Siento caer en el tópico, pero la gente se sigue asombrando de su facilidad para aprender nuestro idioma. -Lingüísticamente nos parecemos. Ambas lenguas son fonéticas, es decir, se escriben, se leen y se hablan con sonidos muy parecidos. Pero sí quiero poner en entredicho esa idea, que sí, es casi un tópico. Los rumanos hemos visto mucho cine y televisión subtitulados, pusimos mucho énfasis en el aprendizaje de lenguas extranjeras. Pero, aparte de estas facilidades, cualquier emigrante se tiene que adaptar a otra lengua y la tiene que aprender en mayor o menor medida, no tiene elección, como les sucedió a los españoles en Alemania. ¿Qué admiran los rumanos de nosotros? -Les fascina su flexibilidad frente a la vida, ustedes van muy relajados, en el buen sentido de la palabra, pasan por la vida con detenimiento y serenidad y las cosas no van tan deprisa como en Rumanía. Nosotros somos algo más nerviosos, quizá porque todavía hay cantidad de problemas que resolver. También nos llama especialmente la atención, el color, en todos los sentidos, en los edificios, en la gente, en el ambiente, ya sea de día o de noche, y no sólo en Madrid. También creo que los españoles son realmente hospitalarios, ayudan muchísimo, y están teniendo una gran capacidad de aceptarnos a la mayoría como hermanos trabajadores y serios, al margen de algunos delincuentes que pueda haber. mdelafuente abc. es