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24- 25 D 7 LOS DOMINGOS DE Tiahuanaco POR MANUEL M. CASCANTE La ciudad de las nubes Entre los Andes y el lago Titicaca duermen las ruinas prehispánicas más antiguas de América, fruto de una misteriosa civilización que pudo ser origen de todas las culturas del Nuevo Continente l salir de La Paz, por la carretera del Altiplano que conduce a Tihuanaco y la frontera con Perú, una pequeña población aparece a mitad de camino. Cuando Alonso de Mendoza llegó al actual pueblo de Laja, en octubre de 1548, estaba agotado, así que decidió cumplir allí mismo el encargo de la Audiencia de Lima: fundar una ciudad entre Cusco y La Plata con el nombre de Nuestra Señora de La Paz. Años atrás los conquistadores habían construido allí una pequeña iglesia, donde levantó acta de la fundación. Pero Alonso de Mendoza no resistió el frío del lugar, y tres días después partiría en busca de un lugar más abrigado. Lo encontró donde hoy está la capital de Boli- A via. Durante el resto del trayecto, el páramo se ve salpicado por pequeñas construcciones de adobe, bajo la vigilancia de la imponente cordillera de los Andes. A tiro de piedra del lago Titicaca y a casi 4.000 metros sobre el nivel del mar llegamos a Tiahuanaco o Tiwanacu (en lengua quechua o aimara, respectivamente, con lo que podría significar Siéntate, guanaco o Donde las piedras levantadas Se trata de un conjunto de ruinas prehispánicas, a la que también se las conocía como Taipicala: Estar en medio en aimara. El historiador Pedro Cieza de León recogió de los naturales del lugar la leyenda del origen de la ciudad, erigida en una sola noche por seres gigantescos en tiempos anteriores a un gran diluvio. La presencia de humanoides con cuatro dedos, esculpidos en sus muros y estelas, despierta la imaginación de quienes ven un origen extraterrestre de la ciudadela. Resulta difícil establecer quiénes y cuándo construyeron Tiahuanaco. Arthur Posnansky estableció una edad mínima para las ruinas de unos 14.000 años. Otras teorías datan su origen hacia el año 1600 antes de Cristo, estableciendo su declive en el 1.200 de nuestra era. Algunos expertos proponen que Tiahuanaco fue la cultura madre de las civilizaciones americanas. Rafael Larco estableció que los mochica (pueblo vinculado a Tiahuanaco) tuvieron un sistema de escritura, en forma de ideogramas, hermanado con los jeroglifos mayas. El arqueólogo alemán Max Hule de- fiende las similitudes entre la lengua mochica con las de pueblos primitivos centroamericanos. La influencia de Tiahuanaco se advierte en los actuales Perú, Ecuador, Bolivia, Chile, Argentina y en la desembocadura del río Amazonas. Tiahuanaco está en el fin del mundo, en un lugar imposible para su magnificencia. Antes de que los españoles llegaran a la región y de que los incas lavantaran su imperio, la ciudad ya había desaparecido. Se baraja la posibilidad de un largo periodo de sequía como origen de su defunción. Pero la presencia de muelles señala la existencia de un puerto en el Titicaca (que ahora se encuentra a 20 km. o, incluso, al borde del mismo océano Pacífico. El conjunto monumental lo componen siete construcciones, dispuestas con certera precisión astronómica. Los tiahuanacanos no disponían de animales de carga ni de ruedas, pero se las ingeniaron para transportar bloques de piedra de más de 100 toneladas- -mayores que los utilizados por los antiguos egipcios- -desde una cantera situada a 40 kilómetros. Las piedras se tallaban y pulían con extrema perfección para construir- -uniéndolas mediante grapas engarzadas en muescas- -enormes pirámides truncadas, colosales estatuas y grandes puertas. Además, disponían de una bella cerámica, en la que destacan los keros (vasos ceremoniales) y un excepcional arte textil. Su religión estaba centrada en el culto a Pachacamac (dios sol) y a la Pachamama (madre naturaleza) El recinto, además, está considerado como un catalizador de energías. Hay puntos concretos donde, al mediodía, las brújulas pierden el sentido. Las personas, también, pero es por la falta de oxígeno... Datos prácticos Cómo llegar: Desde La Paz, por el Corredor Norte (RF 1) hacia Desaguadero. Dónde alojarse: La visita a Tiahuanaco puede realizarse en una mañana, por lo que es aconsejable regresar a dormir a La Paz, que cuenta con hoteles de diferentes categorías. Aún así, en el cercano pueblo de Tiahuanaco hay varios hostales. Dónde comer: Hotel Tiahuanaco, en el pueblo del mismo nombre. Un lugar limpio, de menú casero y precio muy asequible. Destacan la sopa de quinua, la trucha y el filete de llama. Hay quienes creen que Tiahuanaco fue la cultura madre de las demás civilizaciones americanas