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27 5 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Guerra civil Los crímenes del Frente Popular TEXTO: JOSÉ JAVIER ESPARZA FOTO: DE SAN BERNARDO Unas 60.000 personas fueron asesinadas por partidos y sindicatos del Frente Popular en la Guerra Civil. Fue el Terror rojo. José Javier Esparza acaba de publicar la más completa narración de los hechos a zona de España gobernada por el Frente Popular vivirá un proceso de Terror político que terminará cobrándose 60.000 vidas. Primero será la caza del enemigo, con la coartada de la espontaneidad incontrolada de las masas. Las víctimas de esa caza, sin embargo, no son aleatorias ni fortuitas, sino muy concretas desde el punto de vista revolucionario. Son los enemigos de clase religiosos de cualquier condición, políticos de la derecha, propietarios e industriales, militares sospechosos... Pero en muy poco tiempo, en un vértigo de sangre, la lista se amplía: ya no sólo los religiosos consagrados, sino también los ciudadanos de fe manifiesta; ya no sólo los políticos de la derecha, sino también sus votantes; ya no sólo los grandes propietarios, sino también el labrador, el comerciante, el profesional liberal; ya no sólo los militares de quienes pueda pensarse que simpatizan con el alzamiento, sino cualesquiera otros que se convierten en culpables simplemente por llevar uniforme. He aquí algunos ejemplos espigados de la obra El Terror Rojo L mas, es decir, de poder. El objetivo de la medida es defender a la República contra la sublevación militar que desde la tarde del 17 de julio viene extendiéndose, a partir de Melilla, por todo el territorio nacional. Las armas, en efecto, servirán para eso. Pero defender la República para los partidos de izquierda, equivale a desencadenar la revolución. Y junto a la revolución se desatará el Terror. Título: El Terror Rojo en España Autor: José Javier Esparza Editorial: Áltera Páginas: 375 Precio: 25 Euros 19 de julio de 1936, domingo: José Giral, recién nombrado presidente del Gobierno de la II República, autoriza el reparto de armas al pueblo. El pueblo son las milicias organizadas por los partidos del Frente Popular: socialistas, comunistas y anarquistas. Para obtener un fusil no se precisa más requisito que exhibir la documentación de un partido o sindicato de izquierdas o, incluso, manifestarse simplemente simpatizante. Miles de activistas políticos se encuentran así súbitamente dotados por el propio Gobierno de ar- El Gobierno reparte armas entre la izquierda El general de artillería de la Armada Francisco Matz, subsecretario del Ministerio de Marina, asistido por el oficial de transmisiones Balboa, organiza desde el 15 de julio las comunicaciones por radiotelégrafo para que sólo sean conocidas por los marinos afectos al Frente Popular. ¿Lógica prevención ante un golpe de Estado? Sin duda. Pero ocurre que entre las instrucciones cursadas desde el Ministerio a los marinos figura aquella de que no pierdan de vista a sus jefes pues están todos ellos complicados en la traición La marinería, muy infiltrada por los partidos revolucionarios, se hace con el control de las naves y apresa a los mandos. En pocas semanas los oficiales de la Armada serán aniquilados. Alrededor del 50 de los oficiales de la Marina en zona republicana serán ejecutados por el Frente Popular a lo largo de la guerra, especialmente en Cartagena y Málaga La cifra de oficiales de marina asesinados sólo en Cartagena a lo largo de la guerra asciende a 131 víctimas. El cómputo total Matanza de oficiales de Marina El general López Ochoa, convaleciente en un hospital, es secuestrado y decapitado. Los milicianos pasearán su cabeza clavada en una bayoneta por las calles de Madrid de asesinatos asciende a 255 mandos del Cuerpo General de la Armada; la plantilla total, el 17 de julio, era de 721 personas. Matz será elevado al cargo de ministro de la Marina. Y el responsable directo de aquellas órdenes, Benjamín Balboa, oficial 3 del cuerpo de auxiliares de la Armada, será nombrado subsecretario de Marina.