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13 5 07 MOTOR Freelander 2.2 Td 4 Valores de buena casta El nuevo Land Rover Freenlander 2 ha dado un gran paso para separarse de sus competidores todocamino, con más posibilidades al dejar el asfalto y uso más económico con el motor diésel de 160 CV POR PABLO DEL BRÍO H ace diez años se presentó la primera generación del Freelander. El nuevo Land Rover Freelander 2 mejora todas las capacidades del anterior modelo, consumos, prestaciones, calidades, acabados y más espacio. El uso en carretera o en pistas off road mejora en esta segunda etapa con importantes incorporaciones como el Terrain Response o el HDC, que redunda en una mayor calidad de marcha y confort. El exterior y el interior del Freelander 2 son nuevos y mantienen la imagen de marca del último Range Rover. La carrocería es monocasco y destaca por su elevada rigidez torsional. Las líneas exteriores son suaves y limpias. Aun- que mantiene rasgos personales, principalmente en la zona frontal, comparte elementos comunes con el Discovery 3 y el Range Rover Sport. Por el momento, tan sólo se ha planteado una carrocería de cinco puertas. Ha desaparecido, eso sí, la silueta de la rueda de repuesto, que ahora está ubicada bajo el suelo del maletero. El nuevo Freelander 2 llega con cuatro versiones de equipamiento. El habitáculo destaca por la imponente anchura, mayor que muchos de sus competidores. El espacio de las plazas traseras resulta pequeño para adultos grandes, pero, a cambio, están elevadas, lo que permite una mejor visibilidad y menor sensación de mareo en terrenos abruptos. El interior, muy cuidado, mantiene la misma estética que sus hermanos mayores. Para su fabricación se han empleado plásticos con buen tacto, y acabados finos. El diseño y la disposición de los elementos de control en el salpicadero son prácticamente iguales que los del Range Rover. La unidad probada montaba la mecánica diésel 2.2 de 160 CV Al acercarlo a sus competidores de similares características, parecidos acabados y propulsores diésel, comprobamos que el Freelander 2 no sale mal parado. El BMW X 3 o del Toyota Rav 4 de 177 CV que son más caros, disponen de potencias parecidas o algo superiores. Al Kia Sorento podríamos incluirle en este grupo si comparamos cifras de potencia. En cuanto al precio está por debajo, aun contando con un equipamiento realmente completo. Más baratos, pero por debajo en las ci- Un vistazo a la competencia En la faceta off road el Freelander gana enteros. Ha pasado de ser un modelo para jugar en caminos de tierra a ser una seria alternativa como casi un todoterreno El habitáculo destaca por la imponente anchura. La silueta de la rueda de repuesto ha desaparecido: ahora se halla bajo el suelo del maletero