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16- 17 D 7 LOS DOMINGOS DE LA RUTA DEL LABERINTO Senda Real (GR- 124) Senda de las Marinas (GR) M- 612 La Quinta M- 40 La Zarzuela Palacio de La Zarzuela FUENCARRAL- EL PARDO Nudo de La Zarzuela A- 6 La Florida M- 30 Puerta de Hierro Monte el Pilar A- 6 Cerro de los Gamos Cerro del Águila MONCLOAARAVACA TETUÁN Monte de Pozuelo Puerta de Hierro M- 40 M- 500 M- 30 Palacio de la Moncloa Ciudad Universitaria POZUELO DE ALARCÓN M- 503 La Fontarrona Parque de Somosaguas M A D R I D Parque del Oeste San Antonio de la Florida CHAMBERÍ Las Viñas M- 502 M- 508 Casa de Campo Estación Príncipe Pío CENTRO Monte Gancedo Universidad Politécnica Campo de Golf Prado de Somosaguas A- 5 M- 30 Retamares M- 511 ARGANZUELA Campo Militar de Tiro RUIZ DE ALMODÓVAR Los Meaques Dehesa de Tetuán M- 30 claridad un Camino del Pardo a continuación de lo que hoy conocemos como glorieta de San Vicente Me viene a la cabeza uno de los dictados que en el colegio Montecastelo nos ponía don Evaristo, un profesor de Lengua que subrayaba sus clases de retórica con elocuentes bofetones: Tuve que desandar el camino por haberme extraviado Se puso a llover con entusiasmo. Era el mapa el que erraba. Por lo menos a juicio de una futura ingeniera agrónoma. Mientras el mapa dibuja la Senda Real por el mismísimo centro de Agrónomos y Veterinaria, la alumna me confirma que por donde iba, pegado a la M- 30, iba bien: y la prueba son las tres hileras de álamos que plantaron hace siglos para hacer más dulce el viaje al Rey. Pero quien trazó el mapa, Jesús Sánchez Jaén, de Ecologistas en Acción, asegura que los ingenieros se han apropiado de una calle de uso común que no les pertenece, y que tras negociar con el Ayuntamiento y la Comunidad habían acordado desviar la senda porque junto a la M- 30 se hacía el camino harto inhóspito. Por entre viveros, altos pinos albares, sauces y hermosos edificios de ladrillo racionalista pasan caminantes y ciclistas. Claro que conviene saber, y la alumna es amable, que entre Agrónomos y Veterinaria hay una verja y en ella una brecha por la que seguir avanzando. La falsa equivocación me salva del aguacero. Hallo cobijo en la cafetería de Veterinaria, donde disfruto del rancho del día: cocido madrileño. A las dos y media de la tarde, cuando el meteoro amaina, reanudo la marcha. Tras pasar bajo dos tramos de autovía que forman un túnel especialmente sombrío, hay que remontar la pista de asfalto, dejar a mano izquierda el Departamento de Reproducción Animal y Conservación de Recursos Zoogenéti- Me viene a la cabeza uno de los dictados que nos ponía don Evaristo, profesor de Lengua y bofetones: Tuve que desandar el camino por haberme extraviado cos, y alcanzar una verja de aluminio que separa la carretera de un camino de tierra que termina en la pasarela sobre el nudo de Sinesio Delgado, que los ecologistas consiguieron arrancar a Francisco Álvarez Cascos en 1999, cuando formaba parte del Gobierno. Una frontera que costó 70 millones de pesetas. Al otro lado del río del tránsito, la cabeza de playa de la Dehesa de la Villa. A las 15.10 asoma la Puerta de Hierro, aislada como un diamante en medio de la vitrina más protegida del museo al aire libre, inaccesible tras un cinturón de asfalto. El camino asciende suavemente: a un lado, el muro del Club Puerta de Hierro; al otro, la alambrada, un terraplén de hierba, un quitamiedos y la lisa, deslizante M- 30. Al otro lado del monstruo de ocho carriles, asoma el parque deportivo Puerta de Hierro, con las cuencas vacías de las piscinas. Por fin, el camino desemboca en la calle del Arroyofresno. Y una nueva pasarela sobre el río de metal: M- 30 M- 40 Herrera Oria Desde lo alto del paso elevado se disfruta de grandes vistas: a la izquierda, el hipódromo; a la derecha, pintado sobre una torre modernista, una leyenda local: Playa de Madrid Paso ante un prado esmeralda, una charca y dos vacas. No se trata de un espejismo propiciado por la constancia de la lluvia. Unas ramas tendidas sobre la senda no anuncian nada bueno. Pero paso por encima. El camino se hace terraplén, con las hierbas altas, hoy empapadas, que me dejan pingando. A la dere (Pasa a la página siguiente)