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6 5 07 PRÓXIMA PARADA NUESTROS CORRESPONSALES Roma Buenos Aires California TEXTO: PEDRO RODRÍGUEZ. FOTO: AP Bruselas Cárceles de lujo California ofrece a los delincuentes con condenas menores la posibilidad de cumplir sus penas con grandes comodidades y privilegios... pagando unos 75 euros al día. Son clientes cautivos París Rabat Nueva York Jerusalén WASHINGTON PEDRO RODRÍGUEZ México Lisboa Berlín ara los que creen que Estados Unidos es lo más parecido al paraíso terrenal para gente con dinero, la peculiar política carcelaria de California sirve como argumento adicional en esa discusión sin fin sobre dónde se puede vivir mejor a lo largo y ancho de este mundo mundial. Y es que resulta que ese estado tiene dos sistemas de prisiones. El general, plagado por patéticos problemas de superpoblación, estallidos de violencia, luchas de poder entre bandas rivales y terribles enfermedades contagiosas. Y el otro para individuos condenados por delitos no violentos y con posibles... dispuestos a pagar para saldar con cierta comodidad sus deudas con la sociedad. Esta peculiar oferta de autopago a tenor de las cuentas realizadas por el New York Times existe desde hace años en California y en la actualidad funciona en una docena de cárceles municipales. A cambio de una cuota que P ronda los 75 euros, estos presos o, mejor dicho, clientes residen en celdas sin barrotes, separados de sus violentos compañeros, con permisos automáticos para salir durante el día a trabajar fuera del recinto e, incluso, privilegios electrónicos como un iPod, un teléfono móvil o un ordenador personal. Todo perfecto... hasta que los fiscales del condado de Orange empezaron a cuestionar la legitimidad de esos montajes en el caso de un ayudante del sheriff, George Jaramillo, condenado por hacerse el listo con fondos públicos y utilizar un helicóptero oficial de forma no autorizada. El ex policía ya se había apuntado a uno de los programas con mayores privilegios. Pero el Ministerio Público ha exigido un poco más de severidad en el cumplimiento de la pena. Según ha explicado la portavoz de la Fiscalía del condado de Orange, Susan Kang Schroeder, ciertamente, en el caso de Jara- millo no teníamos previsto una cárcel con capacidad para utilizar celular y ordenador portátil, con la posibilidad de que su familia le pudiera traer tres comidas calientes al día. Nos opusimos a ello porque precisamente el uso de un ordenador fue definitivo en los delitos cometidos por este sujeto La mayoría de estos programas, que ofrecen entre 10 y 30 plazas por cárcel municipal, no tienen necesidad de hacer publicidad para atraer a su clientela cautiva, obligada a pagar por adelantado y en metálico. Aunque para el lanzamiento de estos montajes al comienzo de los años noventa, la cárcel de Pasadena llegó a hacer un poco de promoción con el invitador eslogan de malas cosas ocurren a buena gente El perfil típico de esta población reclusa de pago es un hombre con más de treinta años, que normalmente ha sido condenado a uno o dos meses de cárcel por conducir borracho. Las diversas municipalidades que ofrecen estos programas argumentan que el sistema es perfectamente legítimo, que el dinero recaudado con estas iniciativas les sirve para mejorar otros servicios públicos y que estos clientes no suelen dar problema alguno. Sin embargo, las acusaciones de un injusto doble rasero empiezan a estar a la orden del día. Incluso para especialistas en el sistema carcelario de Estados Unidos, como Ken Kerle, la opción de pago de California es cuando menos excepcional: Nunca se ha visto algo así. Pero es verdad que el resto del país tampoco tiene a Hollywood ¿Doble rasero? Atenas Londres Sao Paulo Pekín Viena Estocolmo En Estados Unidos parecen convivir dos modelos carcelarios: el duro y el Vip El debate está servido