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6 5 07 CLAVES DE ACTUALIDAD El abad de Yuste, Fray Francisco de Andrés, y los monjes más jóvenes: Timoteo, José y Daniel, tres kenianos que tratan de adaptarse a la vida contemplativa del cenobio Volver a Yuste En Yuste, donde hunde sus profundas raíces culturales el proyecto europeísta, nuevos hallazgos carolinos destierran mitos y leyendas, y los últimos jerónimos dan fe de la luz de Dios que venció a nuestro último emperador POR VIRGINIA RÓDENAS FOTOS: JAIME GARCÍA Los últimos jerónimos mo, siguiendo una dieta de contemplación, soledad, silencio, penitencia, humildad y sagrada escritura. Y trabajando tanto comerás del sudor de tu frente que las manos del abad más recuerdan a las de un currante recién salido del tajo que a las que le imaginamos a un serafín. Hemos llegado temprano a Yuste y por la carretera que cruza el Tiétar hacia las lomas de la Sierra de Tormantos, en las estribaciones extremeñas de Gredos, la Vera es una explosión de verde y agua que en sus gargantas se desboca cristalina. Intramuros, le dicen el paraíso y tampoco exageran en esto. Allí, el profundo silencio, sólo roto por el motor del coche y el canto de los pájaros, es un eco cuando atravesamos el cementerio militar alemán, donde están enterrados 180 soldados de la primera y segunda guerras mundia- H ablando con Fray Francisco de Andrés se ve a Dios. Nada del otro mundo en un lugar donde hasta los asuntos domésticos más banales se revisten de la misma materia de la que están hechos los milagros: el monje que plancha prodigiosamente para los otros nueve jerónimos que quedan en Yuste- -los últimos en España junto a la decena que habita el monasterio segoviano de El Parral- -es ciego. Sin trampa ni cartón, acostumbrados como estamos a los efectos especiales, una se queda de piedra descubriendo que la rara fuerza que inunda la que fue última morada del todopoderoso emperador Carlos V no es sino la que emana del propósito de estos hombres sencillos de llegar a unirse con Dios olvidando todo lo del suelo y cuanto no es eterno Porque la suya es una ocupación de ángeles: vivir dando culto al Altísi-