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6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE Durante su último viaje oficial como presidente de la Generalitat, en Senegal. Maragall busca ahora nuevos e ilimitados horizontes en Europa una decisión inesperada para quienes no son Pasqual Maragall según definición del propio interesado del término acuñado por la clase política y periodística catalana para definir sus salidas del guión- -pero de momento le permite expresar su decepción, justificada o no, tanto con el partido socialista como con el vano intento de resolver el eterno dilema del encaje de Cataluña en España. Mientras, sigue adelante con la preparación de unas memorias políticas ya comprometidas con la Editorial RBA que a buen seguro no dejarán indiferente a casi nadie, vista la locuacidad con la que el ex presidente ha salido de su retiro. Y mantiene más viva que nunca su voluntad de implicarse en un proyecto de ámbito euromediterráneo, más allá del nuevo partido emergente. Un proyecto que pasaría porque los gobiernos español e italiano dieran un impulso a la política euromediterránea fijada en las conferencias de Barcelona, reforzando la Fundació Euromediterránea Anna Lindt, actualmente con sede en Alejandría (Egipto) -quien sabe, quizá sus últimas declaraciones buscan animar a Zapatero mandarlo lejos de España- Sin olvidar la asignatura pendiente que supone para Maragall recuperar el tiempo perdido con la familia. Pasqual Maragall es de los políticos más conscientes del alto precio que su familia ha pagado por sus responsabilidades públicas. Una conciencia que afloró especialmente con el nacimiento de sus dos primeros nietos. Tanto es así, que en la campaña electoral de las autonómicas de 1999, cuando se jugaba el todo por el todo frente a Jordi Pujol, Maragall sorprendió a propios y extraños interrumpiendo un paseo de campaña para ver unos minutos a su nieto. Ni corto ni perezoso, el candidato paró a toda la comitiva periodística y dejó a los fotógrafos, ávidos de imagen, a las puertas de la guardería para hacerle cuatro carantoñas a la niña de sus ojos. Consciente de que se perdió buena parte de la infancia de sus tres hijos, ha decidido disfrutar en lo que pueda la de sus nietos, y así lo hace con los que residen en Barcelona, a los que ha reservado una tarde a la semana. El resto del tiempo, cuando no EFE En EE. UU. la gente escoge a los candidatos. En cambio aquí, el aparato del partido decide que el número uno es fulano o mengano argumenta en defensa de un nuevo partido viaja, lo ocupa en el despacho de la Diagonal- -cerca del que ocupa Jordi Pujol, en Paseo de Gracia, aunque Maragall no ha conseguido, como quería, instalarse en el señorial paseo, como su antecesor- -que durante esta legislatura sufragan las arcas de la Generalitat. En su calidad de ex presidente catalán, Maragall tiene derecho además a una dotación presupuestaria que incluye el sueldo de tres personas a su sevicio, además de los gastos de la oficina, un vehículo de representación oficial y servicios de seguridad. Además de una asignación mensual equivalente al 80 del sueldo del presidente de la Generalitat- -159.418 euros anuales- -tal y como estipula la Ley 6 2003 de los ex presidentes de la Generalitat, que fija una jubilación del 60 a partir de la próxima legislatura.