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D 7 29 4 07 Gestiona su tiempo de una manera infalible y posee una tremenda capacidad para ilusionarse. Acaso sean las claves que explican tanta actividad en campos tan diversos. Licenciado en Derecho y diplomado en Alta Dirección de Empresa, Manuel Pimentel (Sevilla, 1961) cimentó su figura pública en el universo de la política, como miembro destacado de la cúpula del PP y Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales entre enero de 1999 y febrero de 2000, cargo del que dimitió. Autor de diversas novelas, libros de ensayo y relatos Peña Laja Monteluz Puerta de Indias La yurta preside la editorial Almuzara, que fundó hace tres años. Ahora, con Ediciones Urano, Obelisco e Inédita, forma parte de books 4 pocket una nueva editorial de bolsillo que aglutina las grandes apuestas de unos editores independientes. El suyo es el discurso de la mesura y la esperanza, acaso fruto del optimismo con que contempla el presente GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Manuel Pimentel EDITOR, ESCRITOR Y EX POLÍTICO En la derecha, como en la izquierda, hay gente maravillosa y otra que es un petardo ISABEL GUTIÉRREZ- -Derecho, empresa, política... ¿Qué es lo que le ha llevado a ejercer como editor? -En general, he tenido suerte, la vida me ha tratado bien; pero llega un momento en el que te dices que debes hacer lo que más te divierte. Siempre he sido muy lector, siempre he escrito y siempre he estado vinculado al mundo de la cultura. Así que, hace tres años, decidí volcar mis conocimientos en montar una editorial. ¿Y cuando uno es escritor- editor, como es su caso? -Se trata de un equilibrio difícil. Si tienes esa doble vertiente, creo que debe prevalecer la faceta de editor; tienes que priorizar los libros de los demás sobre los tuyos propios. Para eso no hay que ser celoso: hay que amar los libros de otros. Por eso, yo hablo muy poco de mis obras, porque me enamoro de las de los demás. -Duro oficio, supongo... -Es casi la crónica de un imposible. Un editor ha de tener alma de poeta y entrañas de ingeniero. Una editorial es una empresa, aunque no una normal. Pero, al cabo, se trata de un sector de posibilidades ilimitadas, porque la creatividad está ahí y porque la sociedad sigue consumiendo sueños e ilusiones. Es mentira que se lea menos. -Vale, pero ¿se lee bien? -En las artes, la cultura, el cine, la televisión... En todo está presente ese canto plañidero de que cualquier tiempo pasado fue mejor. La gente ama la belleza y, de vez en cuando, también ama el esperpento. Y no hay que escandalizarse. Siento mucho respeto hacia el lector, no comparto eso de que la gente sólo lee basura; lee lo que estima oportuno. Lo que pasa es que está de moda decir que esto va fatal. ¿Pero de verdad no cree que hay demasiada vulgaridad? -Lo que yo creo es que hay un espacio de libertad, pues nadie le obliga a la gente a comprar un libro vulgar o a ver telebasura. No tengo sensación de que esto vaya a peor. En realidad, mi sensación El placer de leer, en el bolsillo En esta nueva aventura editorial, books 4 pocket han entrado tres elementos importantes. Primero, la convicción de un grupo de editores de que los libros de bolsillo tienen un mercado. Segundo, el hecho de disponer, de esta manera, de un catálogo importante que garantice buenos títulos. Y tercero, el modelo de sociedad. Para que esto funcione, además hace falta la sintonía de los socios y su calidad humana. Y en nuestro caso, esto es una garantía ERNESTO AGUDO es que España es una potencia en el ámbito de la edición. La república de la lengua española que empieza en Estados Unidos y termina en Patagonia, pasando por aquí, es extensísima. -No desprecia ningún género, ¿no? -Ninguno. Hay que plantearse por qué, en un momento dado, un determinado tipo de libro funciona bien. A mí, por ejemplo, me llama la atención la literatura romántica actual. Me parece divertida, interesante y hermosa. ¿Por qué muchos hombres y, sobre todo, mujeres se entregan a ella? -Ahora que contempla los to- ros desde la barrera, ¿qué opina de la arena política? -Atravesamos una etapa clásica de la política española, aunque no de las más hermosas. Pero tampoco es muy diferente a otras. La gente habla de crispación; más bien creo que hay una política de ruido, que no es ni peor ni mejor que otras que yo he conocido. -Entonces, ¿cómo ve nuestra sociedad? -La sociedad española es muy fuerte. Es como si contemplas un Ferrari. Desde fuera, lo ves circular como una bala, pero si te mueves dentro del motor, escuchas los ruidos de los pistones, las bielas... El mundo nos ve como un bólido, pero nosotros, desde dentro, a veces perdemos la perspectiva y nos creemos que sólo hay ruido y bronca. Yo soy muy optimista con nuestra sociedad, pues, como en las grandes naciones, la fuerza ya no está en los políticos, sino en los ciudadanos. -Vamos, que usted no sabe nada de esa ansiedad cotidiana que hace que muchos ya no conversen tranquilamente de política con la familia o los amigos... -Vengo de una ciudad donde estamos los del Sevilla y los del Betis, y hay cosas que ya ni se discuten. En mi ámbito privado, donde hay gente de todo tipo, se habla de política. El que se molesta es por su vehemencia, pero también se molesta al tratar otros asuntos. Creo que no hay tanta crispación. Ni tengo la sensación de que la gente piense que esto se hunde. ¿Pero qué falla en la derecha para que muchos aún la teman como si fuera un coco? -Los hoooligans de izquierda ven a la derecha como el coco y los hooligans de derecha ven a la izquierda como lo mismo. En la derecha, como en la izquierda, hay gente maravillosa y otra que es un auténtico petardo. En general, la derecha es una ideología muy digna con múltiples expresiones que conviven en ese espacio. La derecha no es el coco, sino un pensamiento importante y necesario para este país.