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14- 15 D 7 LOS DOMINGOS DE ¿Y si un gran meteorito llega a la Tierra? La catástrofe sería mundial. En 2002 se constituyó SpaceguardSpain, delegación de Spaceguard Foundation, con sede en el Observatorio Astronómico de Mallorca. Su misión es promover el estudio de los Objetos Próximos a la Tierra (NEOS) e informar de la amenaza que representan. Según fuentes de esta asociación, entre 1.200 y 1.500 NEOS de más de un kilómetro de diámetro pueden cruzar la órbita de la Tierra; se calcula que debe haber unos 10.000 de unos 500 metros, y tal vez 300.000 de unos 100 metros. De impactar contra la Tierra, los que superan el kilómetro de diámetro causarían daños de alcance mundial, mientras los que están por debajo de los 50 metros suelen destruirse en la atmósfera. da según los patrones de las amenazas de los asteroides. Por lo general, hemos podido descartar enseguida que un asteroide realmente sea peligroso pero, en este caso, Apophis ha resistido y sigue presente en las listas. Sólo el hecho de que es menor de lo que se pensaba ha hecho que sea ya un objeto de 0 en la escala de Turín (realizada para clasificar la peligrosidad de los asteroides) Pero Apophis no es el único. El número de asteroides de riesgo aumentará de 127 a varios miles en la próxima década. Se espera que antes de 2020 conoceremos todos los asteroides mayores de 1 Km, lo cual sería un paso importante para mitigar sus amenazas. Debido al problema real que suponen- -comenta Pedro Duque- en el Congreso de la Asociación de Exploradores Espaciales de Salt Lake City, en 2005, se discutió este tema tras una ponencia de Rusty Schweickart y Ed Lu, y se aprobó la redacción y envío de una carta abierta. Asimismo, se aprobó la creación de un comité de la Asociación para objetos cercanos a la Tierra (NEOS) dirigida por el mismo Schweickart La intención de esta inciativa es proponer a la ONU la realización de un documento para determinár qué hacer en caso de que un asteroide supusiera un serio peligro para la Tierra. De hecho ya se ha presentado un primer documento al Comité para el Uso Pacífico del Espacio Exterior (CO (Pasa a la página siguiente) Una imagen simulada por ordenador del proyecto Don Quijote para el análisis y desviación de la órbita de un asteroide Impacto POR PEDRO TOUCEDA Bailando con asteroides En la singular danza del cosmos, donde giran millones de cuerpos celestes, hay más de un invitado peligroso, como el Apophis La comunidad científica trata de alentar un plan preventivo contra los asteroides y una empresa española lidera uno de los proyectos más prestigiosos para combatirlos a Tierra, a lo largo de su historia, ha tenido más de una visita inesperada. Los asteroides han dejado su señal periódicamente en diversos lugares del globo. Desde Arizona, donde se encuentra el famoso Meteor Crater hasta la península de Yucatán, donde, según parece, hace millones de años impactó un bólido que sigue siendo el principal sospechoso de la extinción de los dinosaurios. También una zona de Siberia, a comienzos del pasado siglo XX, fue asolada por un meteorito que arrasó una superficie de dos mil kilómetros cuadrados. Aunque películas como Armageddon han transmitido la ridícula idea de que bastan unos músculos a lo Bruce Willis para acabar con un posible pedrusco llegado del espacio, lo cierto es que la comunidad científica llama de una manera rotunda a la prevención. Personalmente- -dice el as- L tronauta Pedro Duque, ahora director de la empresa Deimos Imaging- creo que es un suceso al cual se le deberían dedicar muchos más recursos. El motivo es simple: por pequeña que sea la probabilidad de que ocurra, la catrástofe natural que supondría el impacto de un asteroide de cientos de metros de diámetro es de tal magnitud que ha de ensayarse y tenerse a punto enseguida un método para desviarlo, una vez comprobado que nuestra tecnología puede conseguirlo. Sin ser alarmistas, el asunto no es ninguna broma. Hace poco más de dos años, en las navidades de 2004, mientras el mundo estaba pendiente de otra catástrofe natural, la provocada por el maremoto de Indonesia y su posterior tsunami, el asteroide Apophis sembró el temor entre los observadores espaciales. Un ordenador europeo y otro estadounidense calcularon en un primer momen- to que las posibilidades de que ese cuerpo celeste chocara en el futuro con la Tierra eran de 1 entre 38. Lo curioso es que entonces no se le hizo mucho caso y, ahora, cuando se ha estudiado mejor su órbita y la probabilidad de impacto es de 1 entre 45.000 (comparable con la de tener un número ganador en la lotería de Navidad) la prensa internacional le haya dedicado tanta atención. La verdad es que Apophis ha batido todos los récords en términos de amenaza- -reconoce el divulgador científico Mark Kidger- Aunque ya sabemos que no puede chocar en 2029, pasará tan cerca que se podrá ver a simple vista. Ningún asteroide tan grande ha pasado tan cerca jamás. Encima, tiene el añadido de que su aproximación de 2029 podría dirigir al asteroide a una trayectoria para un choque posterior en 2036. Incluso en 2036 la probabilidad de un choque es relativamente eleva- Salvar la Tierra