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8 4 07 VIAJES Grito de piedra Centro de visitantes Monument Valley Navajo Tribal Park: en el km. 38 de la ruta 163 al norte de Kayenta. Tel. 801 727 3287. Cuándo ir Es recomendable su visita en primavera o en otoño, durante el verano las temperaturas superan los 40 grados y abundan las tormentas. Diferencia horaria Ocho horas menos que en España. Entrada En Monument Valley, al igual que en la mayoría de los parques nacionales de Estados Unidos, hay que pagar para entrar. Si acude por su cuenta en coche también tendrá que pagar por éste. Si decide visitar varios parques, es conveniente adquirir el llamado Golden Eagle Passport que permite el acceso a la totalidad de los parques durante el año. El abono no cubre suplementos de aparcamiento ni los de acampada. Si va en temporada alta sea previsor y reserve con antelación su entrada puesto que hay un número limitado de visitantes por día. El precio de la entrada es de 5 dólares por adulto; los menores de 7 años no pagan. Guías Los propios indios navajos ejercen como guías turísticos en la reserva. Ellos le indicarán en todo momento lo que está permitido o prohibido hacer. No fotografíe a los navajos ni sus casas sin su previo permiso, y si se lo permiten sepa que suelen esperar una pequeña propina a cambio. Excursiones Se pueden hacer recorridos a pie, a caballo, en avión o si lo prefiere puede alquilar un todoterreno ya que los caminos son de tierra y no están en buenas condiciones. De compras La artesanía aborigen es el típico souvenir. Muchos artistas navajos realizan cuadros con granos de arena pintados ante la mirada asombrada de los turistas. También son muy recomendables los trabajos de plata con incrustaciones de turquesas. En la red www. usatourist. com www. visitmaine. com www. doi. gov Recorrer a caballo este paisaje ayuda a comprender todo su poder, sobre todo en las primeras y últimas horas del día Monument Valley Un Oeste de película (Viene de la página anterior) uno de los guías navajos oficiales para que le conduzca atravesando senderos y caminos hasta llegar a la roca sagrada de Spider Rock, un lugar de acceso complicado en el que se puede sentir la mágica presencia de los antiguos espíritus navajos. Otro itinerario, también muy recomendable, es el que lleva al Valley Drive. Desde aquí se divisan las mejores panorámicas de esta reserva; el camino hasta llegar a este punto discurre entre altas formaciones que parecen arrecifes, donde hay que destacar la presencia del hierático Totem Pole, una torreta de piedra de 120 metros junto al que se celebraban danzas de invocación y ceremonias rituales indias. Si tiene tiempo, no deje de ir a la parte norte de la reserva donde aún quedan algunas de las ruinas del primigenio poblado anasazi de Keet Seet; allí podrá ver lo que resta de sus pequeñas casas de adobe excavadas en un enorme acantilado a muy considerable altura. Un dato aclaratorio, los anasazis, ancianos en idioma navajo, fueron los predecesores de los navajos en este territorio hace miles de años, de ellos aprendieron las técnicas para localizar agua en estas áridas tierras y cómo sacar el mejor partido a un espacio aparentemente muerto. Este poblado y el de Betatakin se cree que están deshabitados desde el siglo XIII y se les considera como las mayores ruinas indias del estado de Arizona. En esta misma dirección norte y siguiendo unos 45 kilómetros por la US 163, llegará al no menos famoso Valle de los Dioses, de similar significado espiritual para los indios navajos. Este valle, aunque menos conocido, es otra maravilla paisajística de formaciones rocosas de intensos tonos rojos. Su acceso es gratuito y el pequeño pueblo de Mexican Hat, cuyo nombre procede de la forma de una roca cercana parecida a un sombrero mejicano, es el punto de referencia y partida para realizar excursiones de 2 ó 3 horas. No deje de pasear por los alrededores del río San Juan y por el camino del cañón serpenteante que han formado sus aguas. Finalmente, nuestra recomendación es que, esté donde esté, aproveche, a lomos de un caballo, las últimas horas de la tarde para apreciar la amplia gama cromática de rojos y ocres que produce el sol sobre estas auténticas esculturas de piedra. A unos 45 kilómetros está el Valle de los Dioses, de similar significado espiritual para los indios navajos. Menos conocido, es otra maravilla paisajística de rocas rojas