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8- 9 D 7 LOS DOMINGOS DE Año Polar POR M. A. BARROSO INFOGRAFÍA J. AGUILERA C. AGUILERA La fiebre de los hielos de la edad de hielo sobre la Tierra. En las anteriores citas no se tenía constancia de la aportación del hombre en el calentamiento global. Hoy se sabe que este fenómeno está contribuyendo a la rápida fusión de los hielos polares. En el último medio siglo, la banquisa que rodea la península Antártica ha perdido cerca de 8.000 kilómetros cuadrados; la temperatura en la región ha aumentado 2 grados centígrados en ese periodo de tiempo. Y al norte las cosas pintan peor: el Ártico se calienta a un ritmo de 0,4 grados centígrados por década, dos veces más rápido que el resto del planeta. Un estudio del Departamento de Interior de Estados Unidos alerta de que cada vez más osos polares mueren ahogados al no hallar plataforma donde asentarse. Ya no se trata de mensajes apocalípticos formulados por grupos ecologistas. El último informe del Panel Intergubernamental del cambio Climático (IPCC) advertía, atendiendo a una perspectiva paleoclimática, que la última vez que las regiones polares fueron significativamente más cálidas durante un periodo extenso (hace 125.000 años) las reducciones en el volumen del hielo llevaron a una subida del nivel del mar de 4 a 6 metros. Para eso fue necesario que el mercurio subie- Ahora que la comunidad científica empieza a dar crédito al calentamiento global, las miradas se dirigen, sobre todo, a los hielos polares. Hasta marzo de 2009, más de 200 proyectos de 63 países tomarán la temperatura al frío. España participa en una veintena de ellos l Año Polar Internacional, cuyo pistoletazo de salida acaba de darse, cubre en realidad dos cursos- -concluirá en marzo de 2009- -y ha sido promovido por el Consejo Internacional de la Ciencia (ICSU) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) Su celebración coincide con el 125 aniversario del primer Año Polar (1887- 1888) el 75 del segundo (1932- 1933) y el 50 del Año Geofísico (1957- 1958) que dio el empujón al Tratado Antártico, pero más que la coincidencia de las fechas ha sido la urgencia lo que ha animado a los científicos a posar sus ojos en los restos E ra entre 3 y 5 grados más que la temperatura actual del planeta. Entonces el factor humano simplemente no existía. Ahora, aceptada esa influencia por los científicos, se prevé un aumento de entre 1,8 y 6,4 grados centígrados para la última década del siglo. De modo que geólogos, climatólogos y naturalistas de más de 60 países se han puesto manos a la obra para participar en las 220 campañas polares que determinarán el daño que los gases de invernadero provocan en estas zonas. No sólo se centrarán en el estudio de la atmósfera y el océano, sino de las poblaciones del Ártico. Por vez primera, un sistema único de datos proporcionará un diagnóstico sobre lo que le espera a la Tierra y sus habitantes en los próximos años. La Agencia Espacial Europea pondrá en órbita tres satélites polares que, a una altitud de 837 kilómetros- -42 veces más cerca que los satélites geoestacionarios de la familia Meteosat- podrán observar áreas más pequeñas con mayor detalle. España participará con 19 proyectos de investigación financiados por el Ministerio de Educación y Ciencia. Infografía en páginas siguientes. Más información en www. ipy. org, www. api- spain. es y www. fundacionregionespolares. org Gigantescos icebergs como el B- 15 A (en la imagen, flotando en el mar de hielo de Ross) se desgajan de la Antártida cada vez con más frecuencia AFP