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1 4 07 OPINIÓN TIRA Y AFLOJA Por César Oroz PILAR CERNUDA Política Alerta zón en un puño con su anuncio de que la alerta es máxima y los terroristas pueden hacer cualquier barbaridad; pero el problema no es que el consejero de Interior haya provocado una alarma que no gusta al Gobierno, sino que los indicios de que las cosas se estaban poniendo mal eran evidentes. Muy evidentes. Y la preocupación surge porque no se ve en el Gobierno la energía suficiente para plantar cara a ETA y a sus acólitos. Todo lo contrario: un miembro de ese Gobierno decía no hace mucho a esta periodista que ETA no quería matar en su atentado de la T- 4, sino llamar la atención para que el Gobierno reacionase y se plegara a sus exigencias. Es decir, que hacía suyas- -el ministro- -las seudojustificaciones de ETA. Esa falta de energía se visualizó cuando el presidente se enfrentó en un estudio de televisión a cien ciudadanos dispuestos a plantear toda clase de preguntas. Se fue por los cerros de Úbeda, contó las bonanzas a las que nos había llevado este Gobierno, no respondió a las preguntas concretas relacionadas con las negociaciones con ETA y se expresó en el mismo tono con que se expresa en el Parlamento: distante, desde las alturas, nada cercano sino todo lo contrario. Al final, la gente se ha quedado con la copla del cafelito, los dichosos 80 céntimos quedaron como el titular más relevante. Pero es que no dio ni una respuesta que llamara la atención. En cuanto al cafelito, es de locos que Zapatero haya caído en la trampa de dar un precio. Con decir que como presidente es difícil para él entrar en el primer bar a pedir café era suficiente. Los políticos se empeñan en eludir la naturalidad, cuando la naturalidad B alza nos ha puesto el cora- es la mejor respuesta a las preguntas difíciles. Un no sé, ya no puedo, o eso se lo encargo a mis colaboradores, es algo que se comprende y que se acepta. Pero no, hay que dar a entender que se está a todas, a pesar de que no es cierto porque no es posible, para nadie, estar a todas. En el PSOE se han molestado bastante con los columnistas que consideran de la cuerda y no han cantado las excelencias del debate. El malestar significa: a) que miembros de la dirección del PSOE empiezan a ponerse nerviosos al advertir que van a tener que acostumbrarse a leer y escuchar a periodistas importantes que sin ser del bloque mediático del PP no son incondicionales de Zapatero; y, b) el malestar significa también que son conscientes de que el candidato no es tan bueno como pensaban, y no siempre sale bien parado de las situaciones en las que debe demostrar su valía personal y política. Y a todas estas, va y sale Vendrell en Cataluña y organiza la marimorena. ¿Era esa la pacificación social que iba a traer el Estatut, como decía Zapatero? Zapatero incumplió lo prometido a Artur Mas y no dejó que gobernara quien ganó las elecciones, sino que dio luz verde a Montilla para reeditar el tripartito. Zapatero le fue desleal a Mas, y ahora ERC le es desleal a Zapatero, aunque anteriormente Zapatero había sido desleal a Carod, Puigcercós y ERC cuando los puenteó para hablar directamente con Mas, aunque más desleal había sido con Maragall cuando convocó a Mas a Moncloa para negociar con él a espaldas del entonces presidente de la Generalitat. Quien siembra vientos recoge tempestades. En Cataluña, en el entorno de ETA, entre los fiscales, en la calle, en las asociaciones pacifistas vascas, en las empresas a las que se pretende obligar a la paridad, en la dirección de Batasuna... Si Zapatero supiera cuánta gente que le baila al agua dice que la situación es insostenible, seguro que borraría de su cara esa eterna sonrisa qua ya no le funciona tan bien. Viento y tempestades YOLANDA CARDO Sale Vendrell y organiza la marimorena. ¿Es ésta la pacificación que iba a traer el Estatut?