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1 4 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Philip K. Dick El visionario que dudó de la realidad Se cumplen 25 años de la muerte de Philip K. Dick, uno de los grandes autores de ciencia ficción del siglo XX, cuyas obras inspiraron las películas Blade Runner Desafío Total y Minority Report POR MIGUEL ÁNGEL BARROSO stoy seguro de que no me creen, y de que tampoco creen que creo en lo que afirmo. Son libres de creerme o no, pero al menos crean esto: no estoy bromeando. Se trata de algo muy serio, algo muy importante. Tienen que pensar que, para mí también, el hecho de declarar algo así es una cosa terrible. Muchas personas aseguran recordar sus vidas anteriores. Yo, por mi parte, afirmo que puedo recordar una vida presente distinta. No conozco a nadie que haya hecho declaraciones como ésta, pero sospecho que mi experiencia no es única. Quizá lo sea el deseo de hablar de ella La parrafada forma parte del discurso que Philip K. Dick leyó en una convención de ciencia ficción celebrada en Metz, Francia, en septiembre de 1977. El título elegido: Si creen que este mundo es malo, deberían ver alguno de los otros El público- -progres del 68 que esperaban al Dick paranoico, drogata e incorregible de siempre- -se quedó mudo cuando, al final de la conferencia, el escritor reconoció haber sido una variable reprogramada en uno de esos insidiosos cambios de realidad que confor- E man la trama del Universo y que había entrado directamente en contacto con el Programador. Es decir, con Dios. De hecho, Dick se consideraba un peón de Dios Al bajar del estrado, la gente lo miró con estupor: el tipo no sólo estaba como un cencerro sino que, además... ¡se había vuelto beato! La anécdota, contada por Emmanuel Carrère en la biografía Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos ofrece una pista sobre la personalidad de este iluminado que siempre dudó de la realidad, que veía visiones (de Jesucristo y la antigua Roma) y experimentaba contactos con una entidad divina. Philip K. Dick se convirtió en un apóstol del LSD, un gurú de la contracultura. Sus obras, marcadas por la duda existencial, fueron la biblia psicodélica de toda una generación. No están habitadas por héroes galácticos, sino por personas corrientes que descubren que sus familiares y amigos, o incluso ellos mismos, son alienígenas, robots o espías sometidos a lavados de cerebro. Chicago, 16 de diciembre de 1928. Dorothy Kindred Dick dio a luz a una pareja de mellizos prematuros. Los llamaron Philip y Jane. La poca leche que la madre podía ofrecer a los bebés, la ignorancia y la falta de asesoramiento médico provocó que la niña muriera un mes y pico después. La enterraron en Fort Morgan, Colorado, de donde era originaria la familia paterna. Junto a su nombre, en la lápida, grabaron el de su hermano, con la fecha de nacimiento, un guión y un espacio en blanco. Después, los Dick partieron rumbo a California. Allí Philip residió la mayor par- Simulacra Un robot gobierna EE. UU. y la Tierra es habitada por dementes Los tres estigmas de Palmer Eldritch La vida de los colonos en Marte Nuestros amigos de Frolik 8 Los mutantes dominan a la humanidad El hombre en el castillo ¿Y si el Eje hubiera ganado la II Guerra Mundial? Los clanes de la luna Alfana Tarados exiliados organizan su sociedad Cuentos completos La producción breve de Dick en varios tomos