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1 4 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Un pelotón de gurkas esgrimen sus famosos machetes kukri durante unas maniobras en Omán Gurkas Vidas de guerreros menesterosos Desde hace dos siglos, los soldados nepalíes del Ejército británico han luchado heroicamente por su Graciosa Majestad. Cuando les llega la jubilación, sin embargo, son descaradamente discriminados POR PABLO M. DÍEZ KATMANDÚ. ENVIADO ESPECIAL omaron las playas de Gallipoli durante la Gran Guerra (1914- 18) combatieron en los desiertos de Persia en la Segunda Guerra Mundial (1939- 45) se enfrentaron a los insurgentes comunistas en las junglas de Malasia en la década de los 50, reconquistaron las Islas Malvinas (1982) y, más recientemente, han sido desplegados en T Kosovo, Afganistán e Irak. Y en todos estos lugares marcados con sangre y fuego han destacado por la bravura con que usaron primero el kukri su característico puñal de hoja curva, y luego las más sofisticadas armas de matar. Ésta es la brillante hoja de servicios de los gurkas de Nepal, que sirvieron en el Ejército británico desde que, en 1816, el Imperio de su Graciosa Majestad se atribuyó el derecho a reclutarlos mediante el Tratado de Segauli. Pero, tras combatir heroicamente en todas las contiendas del siglo pasado y dar sus vidas por una nación que no era la suya, a los gurkas aún les queda por librar una última batalla: la del reconocimiento de sus derechos para lograr su equiparación con el resto de soldados británicos. Aunque todos los militares del Reino Unido desfilan bajo la Union Jack y entonan el God save the queen hasta ahora había diferencias a la hora de licenciarse entre los que nacen en las islas y sus compañeros nepalíes. Unas desigualdades que se remontan a la época colonial, cuando los gurkas se integraban en el Ejército Británico de la India. En virtud del Acuerdo Tripartido suscrito entre Gran Bretaña, Nepal y la India en 1947, los gurkas se repartieron entre las tropas británicas y las hindúes, pero sus salarios y pensiones quedarían fijados a partir de los baremos de éste último país, mucho más bajos que los europeos. Para acabar con esta injusticia, el Ministerio de Defensa británico decidió a principios de marzo equiparar las pensiones que recibían los gurkas al retirarse tras 15 años de servicio, que