Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE Sarkozy, el impulso liberal que intenta reformar Francia, y Angela Merkel, heredera de la tradición social germana: los dos polos entre los que oscila la derecha europea AFP Europa s una derecha tan heterogénea como el Viejo Continente, pero unida por el denominador común de su vocación de modernizar sin perder la conciencia social que le reportó sus raíces populares. País por país, ésta es su radiografía: Democristianos y socialdemócratas germanos han sido con frecuencia naves nodriza de partidos hemanos en Europa. Pero las comparaciones no son fáciles, pues los democristianos en Alemania y Austria suelen tener convicciones más sociales que el propio PSOE en España, al tiempo que los socialdemócratas germanos profesan un sentido familiar más arraigado que parte de la derecha español. El estado social lo creó el canciller y príncipe de Bismarck y los democristianos edificaron el estado del bienestar, tan imitado después por las izquierdas europeas. La coparticipación, la representación laboral y el consenso entre trabajadores y empresarios fue también alentada desde la derecha alemana para frenar la rebelión laboral de los siglos XIX y XX. El atlantismo, el freno a la inmigración y el arraigo a los valores cristianos La derecha social Los conservadores en Europa, a menudo, se sitúan a la izquierda de la izquierda española. Más social que el PSOE es la democracia cristiana alemana y más audaz para el cambio es el reformismo liberal de raigambre británica que intenta importar Sarkozy para renovar el Estado francés E han sido otras tantas señas de identidad de la derecha social germana. La elección de David Cameron como líder del Partido Conservador británico ha supuesto una radical renovación del mensaje tory Cameron ha puesto un inusual acento en la ecología para lograr una más clara imagen de modernidad, y se ha comprometido con mejoras sociales relacionadas con la sanidad y la educación, con el fin de desterrar el elitismo atribuido a los conservadores. Una renovación en la que ha pospuesto de forma más o menos indefinida las pasadas y tradicionales promesas de recortes fiscales, tan vinculadas a la derecha británica. Donde no ha habido renovación- -ahí sí que no- -es en su obsesión euroescéptica y en su decisión de abandonar el grupo del Partido Popular Europeo. La Unión por un Movimiento Popular (UMP derecha moderada) con Sarkozy a la cabeza ha recogido el acervo de la derecha liberal y reformista europea para renovar la anquilosada estructura del estado galo sin renunciar a sus conquistas sociales. Basta hacer La modernidad de Cameron Alemania y el bienestar un repaso de las personalidades que apoyan a Sarkozy para constatar el aliento liberal que le impulsa: Simone Veil, primera presidenta del Parlamento Europeo (liberalizó el aborto en Francia) Valery Giscard d Estaing, ex presidente (fundador del Sistema Monetario Europeo y de la elección del Parlamento Europeo por sufragio universal) Jean Pierre Raffarin, ex primer ministro, encarna el liberalismo tradicional; JL Borlo, ex ministro, figura eminente del gaullismo social; Alain Madelin, figura influyente del liberalismo librecambista. Sarkozy, por su parte, ha confesado su doble simpatía por Tony Blair (laborista) y Angela Merkel (democristiana) que, hoy por hoy, encarnan el reformismo más visible e influyente en Europa. en una organización moderada y sovente que goza del máximo respeto de la sociedad italiana. Hata el punto de que su jefe de filas, Gianfranco Fini, se ha convertido en el líder político mas valorado del país. Fini tiene en su haber el mérito de haber convertido a Alianza Nacional en el partido más serio de Italia, lo que no es poco mérito en un país en el que normalmente la tendencia es justamente la contraria. En el campo político de la derecha, la seriedad de Fini ha sido el contrapeso de las veleidades de Berlusconi y de la penosa anomalía de la Liga Norte de Umberto Bossi, independentista y xenófobo, que la mayoría de los italianos desprecia por ambos motivos. Estos países que en el pasado fueron la tierra prometida de la social democracia han dado un notable giro hacia la derecha tras verse afectados por crecientes problemas económicos, políticos y sociales en parte derivados del agotamiento de su antiguo modelo social. La la tercera vía de la social democracia nórdica empezó a verse desbordada por la inmigración y por un creciente debate sobre la amenaza a la identidad de la que tan orgullosos se sentían los nórdicos. El lado más inquietante de este giro es el ascenso de una ultraderecha que gobierna en coalicción con conservadores y liberales en Dinamarca y en Islandia. En Suecia la Alianza Burguesa derrotó a la socialdemócracia en las últimas elecciones y un conservador dirige hoy un gabinete de centro derecha. Y en Finlandia la Alianza conservadora esta a punto de formar gobierno. Giro en los países nórdicos Italia, la seriedad de Fini Francia y la renovación Alianza Nacional se ha convertido en uno de los casos más asombrosos de renovación política de Europa. De sus orígenes postfascistas ha pasado ha convertirse Cameron ha traído una radical renovación del mensaje tory al poner el acento en la ecología, la sanidad y la educación, aunque persevera en la tradición euroescéptica Informe elaborado con la aportación de R. Villapadierna (Berlín) J. P. Quiñonero (París) E. J. Blasco (Londres) J. V. Boo (Roma) y C. Villar Mir (Estocolmo)