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30- 31 D 7 LOS DOMINGOS DE ROSA BELMONTE Expediente Ñ Ciudades míticas ay grandes misterios en los que Iker Jiménez no toma cartas. Y no me lo explico. Qué hay dentro del bolso de la reina de Inglaterra ya lo sabemos. Según Helen Mirren un arzobispo vio que había pintalabios, una polvera, un lápiz y las gafas (aunque otras versiones hablan de galletas para perro, supongo que para dárselas a los suyos) Lo que no sé es si la camiseta escotada de Jalid Sheij Mohamed, el terrorista terriblemente peludo, forma parte de alguna vestimenta islamista. Algo así como el juego de ropa interior de los mormones (una muda perfectamente reglamentada) O simplemente la llevaba por gusto, para mostrar al mundo toda esa maraña de pelos corporales. Otro gran misterio es la corbata de Luis Aguilé. Siempre he querido saber qué hay detrás. Quiero decir, si es tan larga por cómo se hace el nudo o es realmente de tamaño gigante. No sé. En cualquier caso, en el famoso vídeo de Castellón, lástima, no gasta corbata. A Igor Strawinsky le parecía que no bastaba con oír la música, que, además, había que verla. Lo mismo pasa con Luis Aguilé, que hay que verlo. Por eso me parece mal que en el vídeo desaparezca tanto su imagen para mostrar Castellón, hombre, por Dios. Aunque mientras enseñan vistas turísticas podamos escuchar eso de adoro tu shonrisha tan eshtimulante yo con mi chica, que es un me voy feliz a Marina D o puede esperarme Misssh Universho en shu habitasión 3. Pero es mucho mejor disfrutar de esos saltitos aguileños por el pantalán o del golpecito final a la gorra. Qué gran final. Ya está bien de meterse con el gran cantante de grandes corbatas y grandes canciones. Claro, que no es de ahora, es una cos- H El astronauta Pedro Duque y el factor espacio tiempo des Salisachs, y está divorciado de ERNESTO AGUDO la actual novia del ex marido de Blanca Martínez de Irujo, el italiano Bonnomi, quien también protagoniza su particular divorcio con la prima de Eugenia. Un ambiente mucho más relajado fue el que se vivió en la entrega del premio Mayte de teatro. Otro estilo y otras maneras. No faltaron clásicas de esta convocatoria, como Concha Márquez Piquer, que acudió con Ramiro Oliveros en silla de ruedas puesto que semanas atrás le habían operado de la cadera, ni Bárbara Rey, que lleva meses sobre el escenario con una obra de Alonso Millán en la que comparte cartel con Juan Carlos Naya. La ganadora de esta edición fue la actriz Yolanda Ulloa por La buena persona de Sezua y el homenaje se lo dieron a una gran dama de la escena (qué pocas quedan) como es Julia Gutiérrez Caba. También esa noche se habló mucho y bien del actor Pepe Rubio, que el pasado viernes recibió todo un homenaje en el escenario del teatro Real Cinema, donde representa ¿Qué fue del sinverguenza? la obra de Rafael Mendizábal con la que se despide de la escena tras una larga y fructífera Hablemos de premios carrera de 52 años. Rubio estará en cartel dos meses más, pero después dirá adiós a los focos y bambalinas. Encantador, divertido, sociable, cariñoso y siempre generoso, por su boca solo salen palabras agradables para sus compañeros. El viernes, el empresario Enrique Cornejo fue quien le sorprendió con este homenaje que contó con muchísimos rostros conocidos en el patio de butacas donde no faltaron las grandes amigas y compañeras de tantas comedias. Un nuevo tanto es el que se apunta Juan Palacios, tras fichar al astronauta Pedro Duque como embajador de sus relojes Sandoz. Duque sustituye en ese puesto a otro campeón como es el piloto de Fórmula 1, Fernando Alonso, a quien Palacios ya contrató antes de que demostrara todo lo que es capaz de hacer sobre cuatro ruedas. La verdad es que con fichajes como éstos a una siempre le queda la duda de qué hubiera sido del Real Madrid si Palacios hubiera ocupado el sillón de la presidencia. Tras el lío de las últimas elecciones el empresario prefirió retirarse a sus cuarteles de invierno y seguir disfrutando del fútbol desde la plácida distancia. tumbre nacional. Cuando hacía El hotel de las mil y una estrellas 3 (1979) ya le caían chuzos de punta. Quizá con razón. Estaba una el viernes por la noche esperando a que pusieran Un hombre en casa y tenía que aguantar a que acabara el programita (supongo que no hay que aclarar que en la Primera Cadena) Yo entonces todavía no era amante del bizarrismo español, así que no lo aguantaba (como tampoco aguantaba a Ismael y la banda del Mirlitón o La bolsa de los refranes El hotel de las mil y unas estrellas fue un antecedente de Hostal Royal Manzanares En lugar de Lina Morgan estaba Luis Aguilé, que, además, cantaba y hacía sus pasitos de baile (antes de que llegara Chiquito de la Calzada, Aguilé era el rey de paso corto sincopado) El programa invitaba a cantantes cada semana y, además, tenía trama. Una trama estilo película de Parchís o de Enrique y Ana, no rollo Dogma precisamente. El que una vez había sido lujoso hotel iba a ser demolido por una malísima empresa que pretendía construir una autopista a la altura de la recepción, y los empleados (Aguilé era el gerente) se dedicaban a sabotear el perverso plan especulativo. Luis Aguilé, la versión alta de Torrebruno, era la cabeza visible de ese espanto. Pero el hotel es sólo una pequeña parte de las obras completas del cantante nacido en Buenos Aires. El primer éxito de Luis Aguilé aquí fue Dile que años después Vonda Shepard, en su versión original Tell him volvería a poner en las listas de éxito gracias a Ally McBeal Y no olvidemos canciones de amor extraordinarias como Miguel e Isabel que debería ser la banda sonora en casa de Miguel Boyer e Isabel Preysler. Y, por supuesto, un tipo con un éxito como Es una lata el trabajar tiene que estar en los altares como ídolo de todos los gandules que en el mundo somos. Alguien que ha compuesto una canción como Nadie me quita mis vacaciones en Castellón (incluida en el disco Homenaje a la Comunidad Valenciana que también contiene Amor en Alicante Falleras o la clásica La chatunga alguien que compone eso, digo, debería ser condecorado por algún organismo público. Desde Me lo dijo Pérez o El turista 1.999.999 no había habido mejor copla turística. Ni nadie (aunque se trate de la provincia entera) había contribuido tanto a mitificar una ciudad. Ni Mohamed Ali y George Foreman con Kinshasa, ni Bobby Fischer y Boris Spassky con Reykiavik, ni María Callas y Alfredo Kraus con Lisboa. Luis Aguilé (él solo se basta) y Castellón. Ésta sí.