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18 3 07 EN PORTADA Navarra La mentira de Euskal Herria (Viene de la página anterior) tivos vecinales, la política de cada día... reafirmando además Navarra, Navarra. De hecho, la coalición de los nacionalistas en la Comunidad foral se llama Nafarroa Bai, que significa Navarra Sí. Quieren que su discurso navarrista vaya ganando adeptos y usar para su victoria no la propuesta de una integración que suscita rechazo, sino de un acercamiento, de una mayor vinculación, de ofrecer ventajas, alguna capitalidad, el traslado aquí de algún organismo, con la señal de ETB, la televisión vasca, haciendo guiños... Esa es la estrategia y la trampa Porque qué han estudiado miles de nuestros niños en toda clase de escuelas sobre la geografía y la historia, la configuración y el mismo nombre de España, inquiere Víctor Manuel Arbeloa, que fue el primer presidente del Parlamento Foral y promotor y ex dirigente del Partido Socialista Navarro. Ahí- -reconoce- -nos hemos descuidado muchísimo y lo seguimos haciendo. Precisamente, en donde nos jugamos el futuro. Porque su plan- -insiste como Charro- -es sin prisa, medrando en la cotidianidad. A través de los signos, de la música, de la bandera, de la enseñanza, de la lengua, de los libros de texto... Yo lo denuncié hace tiempo, pero seguimos teniendo políticos que piensan que esto se arregla con dinero y votos, y esto sólo lo soluciona la educación y la cultura Y cuando le decimos al ilustre Arbeloa que alguna culpa habrá tenido él en que se haya consentido esta colonización vasca independentista de Navarra, responde que por supuesto que sí. En la biografía de Tomás Caballero de mil páginas que acabamos de escribir lo de- cimos claramente: fuimos en la transición y en la pre transición muy ingenuos. En el fondo, siempre en toda generación de 15 años, que decía Ortega, y que puede ser cada 10 o cada 7 años, piensa que recrea el mundo y que puede hacer otro nuevo, y eso es bueno como impulso inicial. Pensamos que con nosotros las cosas serían distintas, que íbamos a lograrlo, y fuimos muy buenos, transigimos mucho, cedimos y concedimos... En los años 60 y 70, al venir de una larga dictadura con un conocimiento muy pequeño de la sociología política, se pudo justificar y si acaso perdonar, pero después de 20 ó 30 años eso no tiene perdón de Dios Que nos dejen en paz su paz Como no tiene indulgencia haber caído en la trampa de la perversión de la lengua, que no es asunto baladí. Dice Arbeloa que el léxico es su principal arma y que está lleno de metralla para vencer en esta batalla. Pongamos el caso de la paz Mientras que para una serie de adámicos o buena gente significa ese valor primero y aspiración universal, suma de los valores más altos del hombre, para los nacionalistas independentistas es lo que dijo mejor que nadie el bersolari que cantó sus versos en medio de la fiesta municipal de EcharriAranaz, organizada por el PNV el 27 de enero de 1977: Tendremos paz cuando nos dejen en paz Un lema que se ha repetido hasta la saciedad en carteles y pintadas Utzi pakean es decir, el fruto de la autodeterminación y de la independencia que es ese proceso de paz para ETA- Batasuna Otros ni saben ni les importa un bledo, como el catedrático de Filosofía Moral y Política de la Universidad del País Vasco Aurelio Arteta, si el reino de Navarra no formó unidad política con buena parte de eso llamado Euskal Herria porque salvo para los nacionalistas- -subraya- la historia no es un argumento democrático a la hora de fundar derechos ni de justificar decisiones políticas. No hay derechos históricos, porque eso sería tanto como aceptar que los muertos tienen alguna prerrogativa sobre los vivos y que los contemporáneos han de someterse a la voluntad de los antepasados (y tal y como interpretan esa voluntad, claro está, los nacionalistas) El pasado sólo cuenta políticamente si está presente en la conciencia de los ciudadanos y configura su voluntad colectiva. Y lo cierto es que, fueran lo que fueran los antiguos vascones, la gran mayoría de los nava- rros actuales no quieren incorporarse a la Comunidad Vasca. Y no lo quieren porque los vínculos civiles con sus conciudadanos de Navarra son más fuertes que los escasos vínculos étnicos que tienen con los ciudadanos de Euskadi Para Arteta, nunca el euskera será el arma letal que garantice una victoria del nacionalismo vasco independentista en la conquista de Navarra. Esa ha sido su pretensión: crear entre la población la necesidad artificial, incluso del deber moral, de recuperar una lengua, el vascuence o euskera, que se perdió hace siglos en buena parte de Navarra y hoy sólo es lengua materna y de uso en el 8 de sus habitantes. Lo mismo vale para la política lingüística vigente en la Comunidad Vasca, si bien con mayor arraigo entre los guipuzcoanos. ¿Y por qué esa necesidad y ese deber? Porque, según creen, sin lengua propia no hay nación, y sin nación no hay fundamento para reclamar un Estado soberano El afán de los independentistas vascos por anexionarse Navarra nace de aplicar el dogma nacionalista, o principio de las nacionalidades, a la relación de Navarra con Euskadi: la afinidad cultural daría lugar a una sola nación y tendría derecho a su soberanía política. Pero también resulta un modo de justificar la pervivencia de ETA. Si el territorial era el objetivo básico del terrorismo o Navarra o nada y no se alcanza, entonces ¿cómo se justifican los casi mil asesinados que han caído por ello? Ahí se ve, por fin, que el terrorismo no sólo era condenable por sus medios criminales, sino por sus fines ilegítimos, esos que comparte con los nacionalistas Medios como el asesinato del subteniente del Ejército Francisco Casanova, al que al menos dos pistoleros a sueldo de la ETA descerrajaron tres tiros, hará siete años en agosto, en el garaje de su casa de la calle Libertad ¡qué ironía! en la misma localidad de Berriozar donde la resistencia al nacionalismo vasco se ha hecho poderosa en forma de banderas azules con manos blancas y un monumento en la plaza Eguzki a las víctimas del terror. Maribel Vals, la incitadora de esta corriente de Vecinos de Paz que se expande por la piel de toro, habla hoy de su miedo a que el 27 de mayo la deriva socialista trunque el pacto que ha mantenido a los constitucionalistas en el poder. Pero José Antonio Navidad, el escoltadísimo alcaldable del PSN- -la sombra jamás le ha abandonado- -afirma a D 7 que nunca desandaré el camino andado pactando con nacionalistas Porque él sabe como Maribel y la viuda y los hijos de Casanova lo que es vivir sin paz, y sobre todo sin libertad. La justificación del asesinato Pamploneses contra ETA tras uno de los crímenes de la banda AP Arteta: Si el territorial era el objetivo básico del terrorismo o Navarra o nada y no se alcanza, entonces ¿cómo se justifican los casi mil asesinados que han caído por ello?