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16- 17 D 7 LOS DOMINGOS DE Comandante en jefe Cuando no debe vestir de presidente, al presidente Bush lo que le gusta es ponerse la guerrera de comandante en jefe o los vaqueros con los que compartir una barbacoa. Nunca se le ve tan a su aire como cuando puede quitarse la chaqueta y ponerse las botas camperas y la cazadora de andar por el rancho. No asombran tanto sus reiterados buenos resultados electorales en la América profunda cuando observamos la naturalidad con que pasea el modelo casual, militar o ranchero. El norteamericano del sur o del medio oeste le percibe como uno de los suyos. Por muy veterano de Vietnam que fuese, el perdedor John Kerry se presentaba como un lechuguino del este. En cambio, Bush- -por más patricia que sea su familia- -pasa siempre como el buen americano con raíces en la vieja frontera del Oeste. En cuanto encuentra la ocasión, Bush se viste de as de la aviación REUTERS Superagente especial 007- KGB Tras el insoportable vértigo de la caída de la Unión Soviética, los rusos sólo soñaban con la estabilidad. Y tanto habían padecido y tan hartos estaban de sobresaltos, que consideraron que nadie mejor para cumplir sus expectativas que un superagente 007 en versión local, un superagente especial 007- KGB. No está claro que Vladimir Putin haya sido ese émulo de James Bond en los antiguos servicios secretos de su país, pero cultiva muy deliberadamente esa imagen. Tal vez en Occidente parezca inquietante, pero a sus compatriotas les encanta ver a su presidente con pose de duro, gafas opacas, camisas oscuras y un sostenido esfuerzo por aparecer severo y acongojante. Cuida de que no aparezca la sonrisa, y si esta emerge es con claras intenciones acongojantes. Les encanta verle ejercer de karateka y les parece natural que el superagente especial se fotografíe haciendo puntería en una sala de tiro. Es la imagen del ruso implacable, nada dado a la bebida, y sin sentimentalismos ni piedad contra los enemigos de la estabilidad. Un ruso muy poco típico, por otro lado. Tal vez sean sólo fantasías de un pueblo que da la espalda a la política. Pero el presidente sabe cómo cultivarlas. Putin cultiva deliberadamente su imagen de kagebista de película AP