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D 7 18 2 07 Es un fenómeno del deporte, aunque, por las circunstancias en las que compite (normalmente entre hombres) casi resulta una rareza. Laia Sanz (Barcelona, 1985) comenzó a montar en moto cuando aún estaba en el parvulario y, desde entonces, ha cimentado una impresionante trayectoria que la ha llevado a ser encumbrada como la mejor piloto de trial de la historia. Y aún así, por aquí pocos la conocen. Cuando apenas quedan dos semanas para que retome la competición, nos cuenta su historia y sus ambiciones GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Laia Sanz CAMPEONA DEL MUNDO DE TRIAL ISABEL GUTIÉRREZ- -Siete títulos mundiales absolutos y cinco europeos; subcampeona del mundo por naciones compitiendo con España; sexta en el mundial junior masculino y tercera en el campeonato nacional absoluto... Pese a semejantes méritos, ¿porqué Jordi Tarrés fue una celebridad y a usted apenas la conoce el gran público? -Creo que Tarrés fue muy afortunado, porque vivió una buena época para el trial. Tal vez, si yo hubiera competido en aquel tiempo, ahora tendría más nombre. ¿Cuál es la diferencia entre entonces y ahora? -Había más patrocinadores, mayor presencia de la televisión... Además, tras la era Tarrés y aunque los pilotos españoles eran punteros, no acababan de encumbrarse, así que el público dejó de engancharse al trial. Por otro lado, ahora tenemos serios problemas para entrenar. -Problemas, ¿de qué tipo? -Según la ley, no podemos circular fuera de los caminos. Pero es que el trial se practica en la montaña: entrenar en un camino no sirve de nada. Y tampoco nos dan alternativas. Es como si quieres jugar al fútbol y no te dejan hacerlo en la calle, pero tampoco te ofrecen un campo para ello. -Cuentan que, a los cuatro años, ya montaba en moto... -Mi padre siempre ha tenido motos. Él y mi hermano salían todos los fines de semana a practicar trial con los amigos. Hasta que un día lo probé y me gustó. Era lo que veía en casa y nunca pensé en otra alternativa. A mi padre le encanta y a mi madre la verdad es que le da miedo, pero como me ve feliz, pues ella, pese a todo, también se siente así. ¿Qué se necesita para ser una campeona? -Aparte de condiciones físicas, hay que trabajar duro. Hace falta resistencia, fuerza y tener una buena cabeza: capacidad de concentración, sangre fría y saber aguantar la presión. ¿Y qué tal le sienta saberse la Soy una pionera, así que no sé hasta dónde podré llegar en el futuro -Y entre ellos y ellas, ¿con quién prefiere vérselas? -Junto a los chicos he hecho y sigo haciendo bastantes más carreras. Se trabaja en un nivel altísimo, donde el esfuerzo es mucho más físico. La competición con las chicas acaso es menos física, las carreras son más cortas; pero, psicológicamente, me resulta más duro competir con ellas. Aquí entra en juego la técnica y una no puede permitirse el lujo de equivocarse. Y se sufre mucho. ¿Alguna vez se ha sentido bicho raro entre sus colegas? -Sí. Ahora los hombres se toman mi presencia como una cosa normal, pero al principio no era así. Había padres que les decían a sus hijos que les daba igual si se quedaban los penúltimos de la carrera... Pero, por encima de todo, ¡que me ganasen! ¿Usted puede vivir del trial? -Ahora tengo esa suerte, aunque me cuesta una dedicación al cien por cien. Tomé esa decisión hace tres años. Fue una elección difícil, pero inevitable. -Y después de todo lo logrado, ¿qué otras metas ambiciona? -Soy una pionera, así que no sé hasta dónde llegaré en el futuro. Lo normal es que, a los 28 años, empiece a bajar el rendimiento. Igual llego hasta los 30 o 32, pero aún no sé lo que daré de mí. ¿Sabe lo que es sentir miedo? -Sí, lo supe cuando sufrí un par de caídas complicadas. En general, más que miedo siento respeto. ¿Y qué tipo de conductora es en su vida cotidiana? -Soy conductora de coche y me gusta la velocidad, pero, para correr, lo mejor es irse a un circuito. Yo cumplo las normas. ¿Cuál es su punto fuerte? -Mi experiencia en entrenamientos y competiciones con los hombres. Tengo una técnica diferente a la de la mayoría de las mujeres. ¿Y su punto débil? -A veces me enfado más de lo que debería. ¿Entra la palabra fracaso en su vocabulario? -Sí, aunque intento no reparar en ella. Más que rivales Sobre todo, admiro al piloto británico Doug Lampkin... Y entre mis mejores amigos del circuito curiosamente se encuentra una de mis más claras rivales: la alemana Irish Krämer. A la hora de competir cada una intenta hacerlo lo mejor posible, pero nos llevamos muy bien ABC mejor piloto femenina de la historia del trial? -Me sienta muy bien. Estoy contenta. Cuando empecé a competir, yo era la única chica en España que se dedicaba al trial y siempre practicaba y competía con los chicos, así que nunca imaginé que acabaría ganando un mundial femenino.