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20- 21 D 7 LOS DOMINGOS DE les de tan selecto club están Stephen Hawkins y el astrónomo inglés Martin Rees que aseguró que M. FRANCISCO REINA Cultura El Reloj del Fin del Mundo odría parecer una broma pero, a tenor de la proliferación de estudios concluyentes en el ámbito científico y toda clase de señales meteorológicas, deberíamos tomarnos un poco más en serio la llamada cultura verde y sus advertencias sobre el cambio climático, porque el tiempo corre en nuestra contra. Según esta unanimidad de la comunidad científica, que algunos pretenden minar con interesantes aportaciones económicas: El planeta está a cinco minutos de su aniquilación Los especialistas movieron dos minutos el minutero del reloj, que se encuentra físicamente en Chicago, creado por la revista americana especializada BAS- -Boletín de los Científicos Atómicos en inglés- -y que ahora marca cinco minutos antes de las doce de la noche, hora fatídica según ellos, en la que llegará el Armagedom No es que el mundo haya estado nunca a salvo, ya que el hombre no es muy hábil en la conservación de este milagroso planeta azul y su diversidad. El conocido como Reloj del Apocalipsis o como El reloj del fin del mundo es en realidad una metáfora sobre la idiotez del ser humano y su política de tierra quemada, nunca mejor dicho, sin darse cuenta de que esa tierra que se quema es la que nos sustenta y ha de sustentar a las generaciones futuras. Lo creó un grupo de científicos después de la II Guerra Mundial, alarmados por el nacimiento del peligro atómico, y apareció publicado por primera vez en la revista Bulletin of the Atomic Scientists El reloj nació a siete minutos del fin del mundo y, desde entonces, ha ido fluctuando según diversas variables de guerras, amenazas y degradaciones medioambientales. Entre los componentes actua- P turias de Cooperación Internacional. En el libro del mismo título que la película, y citando a Upton Sinclair, Gore concluye que no ca- el impacto colectivo de la humanidad en la biosfera, el clima y los océanos no tiene precedentes y añadió que esas amenazas ambientales, amenazas sin enemigos, deberían representar una amenaza en perspectiva política tanto como la división Este- Oeste durante los años de la Guerra Fría Ahora llega un nuevo peligro mundial en el horizonte de estos cálculos y el primero en incorporarse ha sido el cambio climático: Cuando nos pusimos a pensar en qué tecnologías, además de las armas nucleares, podrían provocar la aniquilación del planeta, rápidamente dedujimos que serían las emisoras de gases contaminantes ha explicado el director de la revista estadounidense, Kennett Benedict. Pero hay más amenazas, menos urgentes, pero no menos preocupantes como la extinción animal o vegetal. Una de ellas sería la reciente alarma sobre el delfín blanco del río Yangtsé, considerado una divinidad de la paz y la prosperidad- -lo que lo carga aún de más simbolismouna de las dos únicas especies de cetáceos de agua dulce del mundo y localizada únicamente en este río chino, que podría haberse extinguido ya, a juzgar por los resultados de su infructuosa búsqueda- -tras la construcción de una presa. Sobre el cambio climático se ha pronunciado el científico Michael Oppenheimer: Soy optimista sobre la posibilidad de hacer frente al cambio climático. Nos hemos encargado de problemas de igual importancia antes, y podemos hacerlo de nuevo En este mismo sentido se ha manifestado Al Gore, el ex- vicepresidente de los Estados Unidos y protagonista del polémico y exitoso documental Una Verdad Incómoda que acaba de ser propuesto como candidato al Premio Príncipe de As- JESÚS GARCÍA Economía Los polos eléctricos se funden xuberancia irracional eléctrica, que diría Alan Greenspan. Todos se ven con todos. Todos dicen que gestionan mejor que otros. Todos quieren ser los últimos en vender. Todos tan celosos de su zurrón de plusvalías. El sector eléctrico en Bolsa está achicharrado, con movimientos compulsivos en las cotizaciones que se cimbrean a latigazo de rumor, infundado o no. Qué más da. Es la fiesta, la borrachera del extranjero que viene e hinchar los valores con cara de turista un millón. A pagar tocan. Con el Ibex llamando a las puertas de los 15.000. Increíble, pero cierto. Esperanza Aguirre sentada junto a Alberto Recarte, consejero de Endesa y de Caja Madrid, y con Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid, para charlar sobre las posiciones respecto a la OPA de E. ON. Un encuentro más, sin aparente intención política alguna. Mariano Rajoy no estuvo. José Manuel Entrecanales, con un 21 por ciento de Endesa, en su road show particular hablando con Miguel Blesa, con un 9,9 de la eléctrica, para intentar sumarle a su cruzada contra E. On, convencido de que aportará una gestión más eficaz que la de los alemanes. Su proyecto industrial todavía no ha visto la luz. Hay expectación por conocer el de E. ON en el folleto de la OPA y sobre todo si va a seguir pagando el dividendazo de Endesa. Más bien se acabó. Blesa y Entrecanales mantienen plusvalías de 2.200 millones y 1.000 millones de euros respectivamente, y tienen la llave de la OPA de E. On a 38,75 euros. Todo parece indicar que Caja Madrid, en su filosofía de venta de participaciones para crecer hacia fuera, acabará vendiendo. Acciona quiere esperar a ver si E. On logra aglu- E tinar hasta el 50,01 por ciento de Endesa y si la junta levanta los blindajes. Si no le deja alternativa venderá en uno de los más sonados pelotazos de esta historia financiera para no dormir. Todos quieren ser los últimos en vender, incluida la SEPI, que podría apadrinar al grupo españolista a la expectativa de que ocurran más cosas, según insistía Joan Clos en una de sus últimas alocuciones. Manuel Jove, el gallego más deseado por su repleta chequera tras la venta de Fadesa a Martinsa, podría entrar en el juego para desbaratar la operación junto con Acciona. El impacto sobre la acción de Endesa si se perpetra ese núcleo anti- E. On sería otro capítulo épico de esta OPA. De saltarse las lágrimas y los costurones de Endesa. No menos homérica va a ser la guerra de Ignacio Sánchez Galán contra el asalto de los March, Florentino Pérez y los Albertos a la segunda eléctrica española. Galán quiere que ACS cumpla la ley y mantenga sólo el 3 por ciento de los derechos de voto en Iberdrola, pese a su 12 por ciento en acciones por que la constructora posee otro 40 de Fenosa. Guerra total con Alicia Koplowitz ayudando a Galán tras comprar un 2,5 por ciento de la eléctrica vasca, igual que Unicaja que ya tiene casi un 2 por ciento. Iberdrola no quiere interferencias en la compra de Scotish Power. Mientras en los mercados se insiste en que ACS dará bola a Fenosa para asaltar Iberdrola. Por eso a Fenosa se le une con Gas Natural- -caldeada tras su abandono en la OPA- -o con cualquier extranjero como Suez que asome la patita, siempre que no sea público. Ojo al BBVA que realizará su posición en Iberdrola cuando tenga oportunidad de crecer en Estados Unidos o en Europa. Luego está Repsol buscando un socio industrial que le blinde junto al 24,9 por ciento de Sacyr y el 12 de La Caixa, a la vez que Red Eléctrica, presidida por Luis Atienza, y Enagas, ahora con un nuevo presidente, tienen más papeletas para la unión. Algo muy discutido con anteriores gobiernos. A la voz de que vienen los extranjeros- -tras la OPA de E. On- los eléctricos se han movilizado. En la bolsa sube la temperatura hacia un calentamiento global del sector, con las hormonas de las cotizaciones incontroladas y los casquetes polares de la deuda de las constructoras fundiéndose a golpe de operaciones corporativas. A la espera de un amanecer no menos hermoso para los ricos que acarician la faltriquera con rumores de fondo. Infundados o no. Qué más da. Ojo al BBVA be esperar que nadie explique el cambio climático si su salario depende de no explicarlo o esconderlo. Mi esperanza afirma, es que aquellos que lean este libro y vean la película empiecen a entender, como yo lo he hecho durante mucho tiempo, que el calentamiento global no tiene sólo que ver con la ciencia, que no sólo es un asunto político. Es verdaderamente una cuestión moral Más nos vale que así sea, porque vamos a acabar convertidos en petróleo por defunción colectiva si no hacemos algo que está en nuestras manos, en nuestra voz y votos. De lo contrario no nos queda ni un avance informativo de cinco minutos para contarlo.