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11 2 07 OPINIÓN TIRA Y AFLOJA Por César Oroz PILAR CERNUDA Política Leña al mono irán los socialistas que el PP está en la estrategia de la confrontación, pero cualquiera con dos dedos de frente, con una mínima perspicacia, y con cierto conocimiento de la trayectoria de Fernández Bermejo llega a la conclusión de que Zapatero ha querido colocar en Justicia al hombre que más podía irritar al PP. Nadie pone en duda la capacidad profesional del hasta ahora fiscal del Supremo, pero si había alguien que verdaderamente tenía en su biografía momentos de graves confrontaciones personales y profesionales con el PP y con dirigentes del PP, esa persona se llama Mariano Fernández Bermejo, un fiscal que rezuma resentimiento por todas partes contra el PP, a quien acusa de haber hecho un estatuto del fiscal ad hoc con el objetivo de obligarle a abandonar su despacho de Fiscal Jefe de Madrid. Luego dirán los socialistas que el PP está en la estrategia de la confrontación, pero con la elección de Fernández Bermejo para el cargo de ministro de Justicia, Zapatero ha dejado pistas muy claras de cuál va a ser su estrategia de aquí a las elecciones: leña al mono. Leña al mono hasta que hable inglés. El 14- M le fue bien con la estrategia de poner al PP de vuelta y media por cómo gestionó la información sobre el atentado de Atocha; todo indica ahora que para dar la vuelta a los sondeos ha decidido apuntarse nuevamente a cabrear al personal, a ponerlo contra el PP, para ver si así pesca en aguas revueltas. Aunque algunas de las personas que andan por Moncloa cuentan que para cabreo el que tiene el presidente con López Aguilar, por no haber previsto que el Tribunal Constitucional iba a aceptar la re- D cusación contra Pérez Tremps. A López Aguilar no le van bien las cosas, y eso que ha sido un ministro que estaba por encima de la media, hay que ver el papelón de algunos de sus hasta ahora compañeros, que a pesar de su ineficacia manifiesta ahí siguen, bailándole el agua al presidente y tragando bilis con una sonrisa cuando Zapatero o Fernández de la Vega se ven obligados a corregir en público sus iniciativas o sus declaraciones. López Aguilar va a Canarias con el desencanto de abandonar un cargo en el que se sentía lleno de entusiasmo. Y quizá no se lo confiese ni a sí mismo, pero tiene escasas posibilidades de comerse un rosco: el próximo presidente de Canarias se llamará Paulino Rivero. Se admiten apuestas. Tal como están las cosas, sólo con mayoría absoluta sería presidente Aguilar, y esa mayoría hoy es muy difícil. Coalición Canaria pactará con quien le ofrezca la presidencia del gobierno, y sabe que el PP se la pondría en bandeja con tal de que no gobierne un socialista. Para pactos, el que ha fenecido a pesar del empeño del PP en resucitarlo, el Antiterrorista. Zapatero dijo en sede parlamentaria que se reuniría la comisión de seguimiento, pero lo que está en duda es que se reúna la comisión preparatoria de la reunión de la comisión de seguimiento, y no es un trabalenguas. Se ha aplazado ya en tres ocasiones ese primer encuentro, que Rubalcaba y Zaplana han fijado finalmente para esta semana que comienza; pero de la misma forma que aplazaron las anteriores citas, nada impide que se aplace también esta tercera. Y es que no hay muchas ganas de componendas ni de cerrar heridas y suavizar relaciones. Lo demuestra la elección del nuevo titular de Justicia. El presidente se ha inclinado por un fiscal que levanta ampollas, no solo en el PP, sino en la propia carrera, donde no tuvo ni siquiera el respaldo mayoritario de la Junta de Fiscales cuando Conde Pumpido lo propuso para el Supremo. Lo colocó allí contra viento y marea. Falta de cooperación ERNESTO AGUDO Cuentan que, para cabreo, el que tiene López Aguilar por no haberse previsto que el Constitucional aceptaría la recusación de Pérez Tremps