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11 2 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Bernardo Hernández, director de marketing de Google España. A la derecha, el astrónomo Mario Tafalla, del Observatorio Nacional SIGEFREDO Telescopios Una ventana con vistas al universo (Viene de la página anterior) lo. Al principio, debido a su corta edad, tenían que acompañarlo sus padres. En la actualidad estudia Físicas y es el coordinador de observación de meteoros de la Agrupación Astronómica de Madrid. Esa noticia, desde un punto de vista profesional, es fascinante, y los aficionados están muy ilusionados con el proyecto. Aunque me pregunto si se podrá acceder a la información que suministre de un modo gratuito. Gracias al LSST conoceremos mejor el Sistema Solar y también tengo entendido que va a estudiar la materia y la energía oscuras. Muchos se hacen la misma pregunta que Ocaña sobre la gratuidad de este mirador del firmamento. Google apuesta por los productos gratuitos, de gran utilidad para cualquier persona con acceso a internet- -dice Hernández- Aunque todavía no podemos concretar cómo se incorporará la información del LSST en nuestros productos, estamos seguros de que los resultados serán de gran utilidad para los científicos y el público en general. El hombre primitivo ya grababa en algunas piedras las figuras de ciertas constelaciones como la Osa Mayor o las Pléyades; del final del Neolítico nos han llegado menhires y alineamientos de piedras, la mayor parte de ellos orientados hacia el sol naciente. Pero, ¿qué otras informaciones guardamos de los primeros observadores del universo? Quizás las más valiosas sean las de los astrónomos chinos- -comenta Tafalla- Ellos registraban de forma cía a simple vista, a ojo desnudo hasta la irrupción en 1610 de los telescopios y las primeras observaciones de Galileo. Desde entonces, comenzó una especie de carrera espacial por ver más y mejor. Un telescopio lo que hace, básicamente- -continúa Tafalla- es coger la luz de una superficie grande y hacerla converger, como si fuera un embudo, para meterla en nuestra pupilas, pues tienen espejos o lentes que son más grandes que ella. A partir de la aparición del telescopio- -los primeros sólo tenían unos pocos centímetros de diámetro- una de las dominantes de la astronomía ha sido construirlos de un mayor tamaño. Distintas tecnologías aparecidas en los años 80 propiciaron una revolución y se superó el límite de los cinco metros, que era lo que tenía por ejemplo el mítico telescopio del Monte Palomar, en San Diego. Esas tecnologías permitieron crear telescopios más grandes y muy cóncavos, que es importante, porque de esa manera se consigue que la luz converja muy deprisa y no hacen falta tubos gigantescos. Sin embargo- -apunta Paco Ocaña- en el campo aficionado se puede funcionar perfectamente con unos prismáticos. Eso es lo ideal hasta que uno esté convencido de que quiere dar el paso a un telescopio. Tanto los de espejo como sobre todo los de lente, en cuanto pasan de 10 ó 15 centímetros de diámetro resultan caros. Más allá del Hubble La otra carrera espacial Mario Tafalla, astrónomo del Observatorio Nacional La galaxia NGC 4650 A, el Anillo Polar vista por el Hubble burocrática lo que pasaba en el cielo y hay datos de más de 2.000 años de antigüedad. Eso es ahora una mina, porque gracias a ellos hemos tenido noticias de eclipses o explosiones de estrellas que nos han permitido compararlas con observaciones modernas. Entonces todo el trabajo se ha- El Hubble, hoy con problemas técnicos, ha brindado al mundo observaciones fascinantes. Cómo la del impacto del cometa Shoemaker- Levy 9 contra Júpiter comenta Tafalla. Pero, ¿qué nos mostrará el LSST? ¿Es cierto que podrá hacer películas de acontecimientos espectaculares? Más que hacer una película- -dice Hernández- lo que ofrecerá será como una proyección cinematográfica del cosmos, donde a través de esta ventana se verá el universo con exposiciones fotográficas de 15 segundos cada tres días. Esto permitirá divisar objetos que cambian o se mueven a escala rápida, como explosiones estelares de supernovas o aquellos asteroides potencialmente peligrosos para la Tierra. También, si me pide algún deseo, ojalá sirva el proyecto para conseguir entender mejor los procesos por los que se forman las estrellas, para descubrir de qué está hecha la materia oscura del universo y para averiguar ¡si hay vida inteligente en otros planetas que utilizan Google! Utilicen o no Google los extraterrestres, está claro que cuando contemplemos las imágenes del LSST nos surcará un escalofrío.