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11 2 07 EN PORTADA POBLACIÓN MUSULMANA EN ESTADOS UNIDOS Estados con mayor porcentaje de población musulmana Massachusetts Guerra civil en el Islam Dakota del Sur California Michigan Nueva York Illinois Pennsylvania Ohio Rhode Island Nueva Jersey Vengar a Sadam en Detroit MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL La gente tiene miedo de venir aquí, éste es un lugar muy peligroso decía la iraquí Inaam Alkhafaji en la puerta de su tienda, que aún tenía los cristales rotos. Hablaba con el diario Detroit News que no cubría la última oleada de violencia en Irak, sino en su propia ciudad. La cuna del automóvil es uno de los tres grandes núcleos de exiliados o inmigrantes iraquíes que viven de EE. UU. y una de las cinco que instalaron urnas para que votaran en las primeras elecciones democráticas de su país. En total 240.00 iraquíes a los que las noticias que ven cada día en televisión no pueden dejar impasibles. Son sus ciudades, sus familiares y amigos los que aparecen destrozados y ensangrentados. A veces, uno de los suyos. Al ayatollah Al Hakim le lloraron en las calles de Dearborn, el suburbio de Michigan que alberga la mayor comunidad chií de la zona. Para el resto era sólo uno más de los 87 muertos que dejó ese ataque de agosto de 2003, cuando la insurgencia suní empezaba a apoderarse de Irak. Georgia entre 4 y 8 entre 3 y 4 ABC (Viene de la página anterior) ca por la necesidad de la elite suní de mantener el control político para conservar los negocios emprendidos durante la etapa de gobierno del asesinado Hariri. La exacerbación del enfrentamiento entre chiíes y suníes puede plantear también graves problemas en Afganistán, en la zona controlada precisamente por las tropas españolas donde vive buena parte de la población chií del país y donde en el pasado ya ha habido graves enfrentamientos. O en Siria, cuya población compone uno de los más intrincados mosaicos comunitarios y religiosos de Oriente Próximo. O en Bahrein, donde más de la mitad de la población es chií. O en Kuwait. O, por supuesto, en Pakistán, donde ya han sido atacadas varias mezquitas chiíes. Pero el conflicto plantea también una más peligrosa rivalidad entre Irán y Arabia Saudí, las dos potencias que se presentan como respectivos portaestandartes de chiíes y suníes. Irán se ve, por un lado, fortalecida por el auge del chiísmo en Irak pero, por otro, observa con pavor el inmenso potencial desestabilizador de este conflicto. Con no menos aprensión, Arabia Saudí contempla la posibilidad de que al final la crisis convierta a Irán en una potencia regional. En una reciente entrevista al diario Seyassa, el Rey saudí Abdalá debió desmentir los más alarmantes rumores de una campaña chií para la conversión de los suníes. Aunque añadió: Somos conscientes del proselitismo chií y de su alcance Los saudíes quieren dar a entender que no son una potencia despreciable y, a la vez, intentan calmar el juego buscando propuestas conjuntas con Irán. Pero lo que exacerba sus temores es la creciente convicción de que Estados Unidos retirará sus tropas más bien pronto que tarde. Sin el respaldo militar estadounidense, no es imposible que las fuerzas chiíes de Irak recurran a una política de mayor fuerza e intimidación que acelere la ruptura en tres del país, y que, a la vez, sería el inconfundible toque a rebato de una guerra civil en el Islam. Los chiíes de Hizbolá dominan el sur del Líbano donde han fortalecido su presencia tras la guerra AP Muchos de los que protestaban por su muerte en Detroit eran los mismos que habían salido a las calles a celebrar la caída de Sadam, convencidos de que los americanos les habían llevado la libertad. Los mismos, también, que el mes pasado bailaron de júbilo al conocer su ahorcamiento, mientras que sus hermanos suníes calificaban de insulto la celebración que coincidía con su fiesta religiosa. Una semana después, al menos una docena de negocios y dos mezquitas recibieron amenazas telefónicas que fueron cumplidas durante la madrugada. Todos se encontraban en la avenida Warren, arteria del barrio chií. No hay pruebas de la conexión, pero muchos no creen en la casualidad. El diario The New York Times lo retrata como una muestra de que la guerra civil iraquí se ha trasladado no ya a la comunidad de EE. UU. sino a los musulmanes del país, que suponen 7 millones de habitantes, muy por encima de los judíos. Allí donde los suníes son mayoría, el resentimiento contra quienes acusan de haber vendido su país a EE. UU. provoca la marginación de los chiíes en universidades, asociaciones e incluso mezquitas, según el rotativo. La guerra ha echado raíces en casa. Júbilo y protestas