Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE PAÍSES CON POBLACION CHIÍ GRECIA (Minoría Chií no contabiliazada) TURQUÍA AZERBAIYAN 60 Árbol genealógico de los cuatro Imanes chiíes TURMEKISTÁN Mashhad TAYIKISTÁN Mar Mediterráneo LÍBANO 40 Jerusalén SIRIA Samarra 17 Bagdad IRAK Kerbala 65 Nayaf Qom IRÁN 89 Shiraz AFGANISTÁN 15 ISRAEL JORDANIA EGIPTO KUWAIT 40 Medina Meca LIBIA BAHRAIN 57 QATAR 20 ARABIA SAUDÍ 5 OMÁN PAKISTÁN 20 (1 er Imán) EMIRATOS ARABES 6,6 INDIA SUDÁN de 0 a 19 de 20 a 39 de 40 a 59 de 60 a 79 de 80 en adelante (2o Imán) (3 er Imán) YEMEN 36 Océano Índico Ciudades sagradas del Islam Chií Suní y chií N (4 er Imán) -todos chiíes- -son cada vez más los suníes que creen que los chiíes han utilizado a EE. UU. para desalojar a Sadam del poder, arrinconar a los suníes iraquíes y convertir a Irán en la superpotencia regional. Es un desequilibrio de poderes forzado por una intervención exterior que, en Irak, se traduce en un combate casi cuerpo a cuerpo por el dominio de cada barrio de Bagdad y de cada pueblo del país. La guerrilla iraquí mantiene el habitual ritmo de sus ataques contra las tropas norteamericanas, pero en sus manifiestos y estrategia asume que ésta es sólo una guerra interina, a la espera del enfrentamiento definitivo con las milicias chiíes. Los atentados contra las tropas estadounidenses apenas son una anécdota en un cotidiano acontecer de atentados en mercados y lugares públicos, planificados para asesinar al mayor número de personas, y de posteriores matanzas perpetradas por paramilitares infiltrados en los cuerpos de seguridad. A ningún suní se le ocurre acudir a la policía cuando es víctima de una agresión, porque podría encontrar al jefe del agresor. La guerrilla está más a mano. Y ningún chií confía en la protección del Ejército. Cada atentado en un mercado chií aumenta la desconfianza hacia las fuerzas armadas y permite a las milicias paramilitares presentarse como los únicos capaces de proteger a la población. El tétrico sueño del terrorista Zarqaui de crear una guerra civil a fuerza de provocadores atentados se ha hecho realidad. Sólo en 2006 se han contabilizado 34.425 víctimas en Irak, más que en años anteriores, y la inmensa mayoría muertos en enfrentamientos sectarios No dejan de ser sintomáticos los informes que hablan de un relevo generacional en la insurgencia suní, que cada vez es menos nacionalista y más talibán y antichií. Varios de los antiguos comandantes han abandonado la lucha tras constatar que ésta es una nueva guerra. Una guerra civil en la que los norteamericanos apenas sirven para afinar puntería. En el propio Irán hay quienes incluso hablan de instaurar dos capitales santas del Islam para así romper definitivamente con el nexo de unión de La Meca bajo control saudí. Es cuestión de tiempo que los suníes veten a los chiíes en La Meca, donde los iraníes ya tuvimos prohibida la entrada en los años ochenta. Así que los seguidores de Alí ya podemos hacernos a la idea de que en un futuro próximo el lugar del Haj (peregrinación) puede ser Nayaf o Kerbala, en Irak. Es la división final del Islam, el sueño de EE. UU. para preservar su hegemonía y tener quien le haga el trabajo sucio contra Irán asegura Faranak Atif, responsable del diario gubernamental iraní Hamshari. El peligro de contagio a otros países de la zona es evidente. Los chiíes tienen su principal centro político en Irán, donde representan alrededor de un 89 de la población, pero también son mayoría en Azerbaiyán (60 e Irak (65 y cuentan con una presencia muy importante en el Líbano Dos capitales santas Paramilitares (40 Yemen (36 Pakistán (20 o Siria (17 El contagio sería tanto más virulento cuanto más compleja sea la estructura comunitaria de la población. En el Líbano los puestos estratégicos del poder están en manos de las minorías cristiana y suní. La población chií, que es la más pobre y la que crece más deprisa, exige una mayor representación política, pero se enfrenta al pavor que suscita su ideología islamista, ferozmente antiisraelí y semirrevolucionaria entre las elites negociantes suníes o entre los afrancesados cristianos. Los partidarios chiíes de Hizbolá y los suníes de Hariri se enzarzaron recientemente en una batalla campal en el campus universitario que se saldó con la muerte de siete personas. Ha sido el último capítulo de una creciente separación que se ha acentuando tras la guerra con Israel del pasado verano. En sus días de mayor triunfalismo, cuando aseguraba haber derrotado al Ejército hebreo, Hizbolá buscó rentabilizar políticamente su triunfo. Sus reclamaciones, sin embargo, no han sido atendidas por el primer ministro, el suní Fouad Siniora, (Imán Alí Huseín) Cada vez son más los árabes suníes que creen que los chiíes han utilizado a EE. UU. para deshacerse de Sadam y convertir a Irán en la gran potencia regional Si la situación empeora, habría graves problemas en la zona de Afganistán controlada por las tropas españolas que es donde vive la minoría chií del país que, encerrado en su Palacio, ha aguantado manifestaciones multitudinarias y una acampada de la oposición que dura ya casi cuatro meses. En Europa se habla de un conflicto religioso entre suníes y chiíes, entre un gobierno democrático y una oposición dirigida por Irán y Siria, pero en realidad se trata de un enfrentamiento entre la mayoría del pueblo libanés y un gobierno que ha perdido su legitimidad. Un problema nacional. La oposición está formada en estos momentos por un amplio espectro político y social. Drusos, suníes, chiíes, cristianos... Es muy interesante ver a toda esta gente que se siente excluida de la vida política desde hace quince años, y creo que su unión va a durar lo que se tarde en formar un gobierno en el que todos se sientan representados afirma el historiador cristiano maronita y ex ministro de Economía libanés, Georges Corm, quien cree que el conflicto libanés en parte se expli (Pasa a la página siguiente)