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12- 13 D 7 LOS DOMINGOS DE CLINT KAPP 18 por ciento de masa corporal (unos 56 kilos para una estatura de 1,75 metros) los maniquís de los escaparates tendrán como mínimo una 38 y se invertirá un millón de euros para un estudio antropométrico que, diseñado por el Instituto Nacional de Consumo, y realizado entre más de 8.500 mujeres de 12 a 70 años de 60 localidades, nos permita a lo largo de 2007 saber a ciencia cierta- -con un nivel de error previsto del 1 -las dimensiones corporales de las féminas que viven en España. Así, los datos derivados de sus imágenes capturadas en tres dimensiones por una cabina láser, y con total garantía de anonimato, serán la real evidencia de cómo somos. Dimensiones a la carta No se sabe si pasará como con el calzado, cuando la homogeneización de la talla en la UE nos procuró en 1999 el aumento en un número- -el 36 pasó a ser el 37, el 38 fue un 39, etc. porque todo dependerá de los resultados del estudio- -añade Lomba, representante de buena parte de los firmantes del convenio- Actualmente, se supone que cada uno aplica en el tallaje la información que tiene de su propio consumidor, un criterio arbitrario que no es sino un factor de confusión en el cliente que tampoco es bueno para nosotros. Por eso, hemos acogido tan bien la iniciativa, con la que no se quiere imponer nada sino facilitar a través del estudio biométrico una base sóli- da la realidad de las personas que viven en España. ¿Qué pasaría si alguien comprara harina y no le dijeran la verdad sobre si es de trigo o de maíz? Pues esto del etiquetado y las tallas es un poco lo mismo, aunque nunca haya estado en el ánimo del sector engañar a nadie. El compromiso alcanzado incluye ofrecer una información adicional con las medidas corporales que corresponden a la talla de cada prenda, de forma que el consumidor pueda conocerla, comprenderla y compararla. Esta adaptación no supondrá ningún perjuicio ni coste adicional para la industria, y tendrá un plazo de adaptación, que en el caso de la sustitución de maniquís es de 5 años Yo personalmente- -reconoce el diseñador- -ampliaría la numeración más allá de la 46 la consideración de tallas especiales, porque cada uno tiene la talla que tiene y no hay que dar a entender que el bien está en unas medidas y no en otras, cuando lo que hay que hacer con la talla que tiene cada uno es que sea saludable y disfrutarla. A mí me encantaría tener una colección, como ya tuvimos, a partir de la 42, de un encanto especial y que se suprimió por desacuerdos con la fábrica que la producía. El sector la acogió muy bien y cubrió las expectativas de los clientes. Porque no se puede seguir viendo como algo peyorativo una colección que incluya la talla 46: tengo clientas con esas tallas y son guapísimas, elegantísimas, con una clase impresionante y con más glamour que una de la 36. Hay que acabar con esos prejuicios A sabiendas además, como apunta Angelines de la marca de moda juvenil Carisal Fashion, que diseña para la mujer de la 44 a la 70, que estas tallitas se venden mucho en España Para ella, la 46 debería seguir considerándose especial término en el que no percibe el menor menoscabo al orgullo de sus clientas que, gracias a marcas como ésta, pueden ir a la última a pesar de los 150 kilos para los que está prevista la 70, la mayor de sus tallas. Sin duda, ya es hora de ponerse al día. Desde la Federación Española de Empresas de Confección, su presidente, Ángel Asensio, rememora a D 7 cómo cuando se desarrolla la industria de la confección española, hace cuarenta años, se crean en las escuelas unos patrones homogéneos de las tallas a los que todo el mundo se acomoda y, a partir de ahí, se produce la distorsión por las intrepretacio- Todo empezó por los pies Hace una década, tal y como recuerda para D 7 Patricia Piñeiro, directora general de la Federación de Industrias del Calzado Español, se produjo la homologación en la Europa continental de las tallas de los zapatos, donde los países siguen el mismo sistema de marcado y la misma progresión entre números (el punto francés) frente al sistema británico y norteamericano (el punto inglés) Se decía que el origen de la diferencia de marcado entre España y la europa continental estaba en la consideración en su época de que calzar un número grande no estaba bien visto, por lo que se decidió marcar los zapatos con un número menos del que correspondía. Algo a lo que puso fin la norma y la homologación Además- -explica Piñeiro- cada modelo tiene su horma y las medidas no son siempre iguales para un mismo número, especialmente en anchos. Las empresas hacen pruebas de calce de cada uno de los diseños antes de sacarlos al mercado, pues un error puede suponer la devolución de todo el pedido. Los estudios antropométricos están a la orden del día y actualmente el Instituto Tecnológico del Calzado (Inescop) lleva a cabo una digitalización de los pies de las modelos de calzado femenino que hacen las pruebas de calce para los fabricantes con el objeto de compararlos con las hormas ya informatizadas. Pero- -apostilla- sin duda, hoy el problema más serio de las tallas está en el calzado de importación, donde el 53 por ciento, especialmente el que procede de Asia, es corto y estrecho para la talla indicada, provocando graves perjuicios a los importadores nes que hace cada uno, las especializaciones y la incorporación de nuevas generaciones. Se ha producido una mayor distorsión en el tallaje de los que han enfocado su producción hacia esa gente más joven, para la que han interpretado una 38 más pequeña de lo que era, frente a los que hacen prendas para gente de más edad que usan un tallaje más real al seguir vistiendo a los mismo que hace treinta años. Desde luego, el problema de las tallas afecta más a pantalones y faldas que a abrigos añade Asensio quien, dedicado a la fabricación de los pijamas Kiff- Kiff, reconoce que a él le ampara una mayor flexibilidad en las medidas. Luego, este representante de los confeccionadores, cuya federación pertenece a otra de rango europeo, anuncia que abierta la brecha en España, el camino sería trasladar nuestro modelo al resto de Europa y homogeneizar las tallas en la UE, como se hizo con el calzado, algo bueno tanto para el usuario como para el fabricante Francia, por delante Sin embargo, esto no es ninguna novedad para los galos, quienes entre la primavera de 2003 y diciembre de 2004 llevaron una campaña de mediciones que, respecto a la última realizada en 1970, concluyó que la francesa media de principios del milenio mide 1,62 metros y pesa 62,4 kilos, por lo que ha ganado una talla, según se anunció en el Salón del Prêt- à- Porter de 2006. El presidente del citado evento, Jean- Pierre Mocho, declaró entonces la importancia de las nuevas medidas, que cambiaría la forma de trabajar de los fabricantes, hasta ese momento, y tal y como ocurre en España, obligados a adaptar sus baremos a petición una clientela específica. No tener en cuenta los nuevos datos, aseguró Mocho, les impediría estar en conformidad con las morfologías Realidad y salud se alían con la moda. La 46 deja de ser especial; no habrá maniquís por debajo de la 38. Y todos, al fin, sabremos cuál es nuestra talla reales de las francesas Exactamente el mal que venimos padeciendo los españoles. Los mismos que, según Juan Luengo, director de la empresa asturiana Soluciones Antropométricas S. L. son más altos (unos 7 centímetros) que hace dos generaciones. Luengo y su socio, que aplaude la decisión de hacer el estudio biométrico del INC, se dedican a medir personas de forma manual a petición de empresas privadas, como una que desarrolla software para la fabricación de hormas de zapatos u otra de confección de uniformes profesionales. Medidas corporales que- -apunta Luengo- -además de servir a las industrias relacionadas con la indumentaria, son básicas para los fabricantes de automóviles o muebles, arquitectos y, en definitiva, todos los sectores que diseñan productos que usamos los humanos De momento, y frente a esta locura de medidas únicamente caben soluciones para el consumidor como las que sólo es capaz de dar un gigante de la talla de El Corte Inglés con un amplio abanico de productos y una oferta variada y adaptada a todo tipo de público. Esto nos permite- -declara un portavoz- -tener un tallaje suficientemente extenso como para satisfacer a todos nuestros clientes. Además, El Corte Inglés, en su filosofía de servicio, ha asumido el compromiso de facilitar al consumidor una información comprensible y lo más homologada posible sobre las tallas que se comercializan en nuestras tiendas Que quede claro que ya no está de moda seguir a muerte la máxima de Coco Chanel- nunca se es demasiado rica ni demasiado delgada -sino de tener presente el aviso de otro Flaco- -Quinto Horacio- -cuando intuyó: Somos engañados por la apariencia de la verdad La de esa talla 36 definitivamente imposible.