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4 2 07 CLAVES DE ACTUALIDAD En un plazo de cinco años, todos los maniquís de menos de la talla 38 serán desterrados. La salud de la carne se impondrá en los escaparates Dar la talla Justas medidas España quiere dar la talla, veraz, con el estudio antropométrico de 8.500 mujeres, que ordene el caótico y desconcertante universo de las tallas- -un 82 de las féminas no pueden usar siempre la misma- -y que al tiempo socave la mortal vanidad de la anorexia POR VIRGINIA RÓDENAS onocer nuestra talla- -de la ropa, porque la de la propia magnitud corporal no se le escapa a nadie por mucho que algunos fabricantes la quieran jibarizar- -se ha convertido en uno de los misterios insondables de los españoles del siglo XXI. Cuando hoy se nos pregunta por esta medida sólo podemos contestar con total seguridad que depende Porque lo cierto es que esos pantalones de la 38 que usted acaba de adquirir en Roberto Verino no serían menos de una 40 en Zara y estaría rozando la 42 en Blanco, si se pudiera hallar tan descomunal magnitud en un mundo de C adolescentes y jóvenes irredentas donde la última frontera la suele marcar la condescendiente 40. Y es que a medida que se reduce la edad de la clientela potencial, el fabricante encoge la talla hasta dimensiones imposibles. Una enrevesada distorsión del tallaje de la que, como explica a D 7 Modesto Lomba, presidente de la Asociación de Creativos de Moda, no se salva ningún país. Ahí por ejemplo está el enigma de las tallas decrecientes en EE. UU. donde, tras establecer la 00, debido, al parecer, a la necesidad de vestir los cuerpos menudos de las muchas asiáticas que allí habitan, han emprendido una carrera ha- cia los negativos para satisfacer la demanda de las más delgadas, y que podrían convertirse, como algunas voces han advertido, en el tótem de todas las anoréxicas. En esta galopada contra la realidad, una comercial pirueta de la industria textil incluso ha hecho que las americanas comprueben que a más kilos menos talla. Una forma de engordar la vanidad que no impide que, fuera etiquetas, sea impracticable embutir una humanidad de 80 kilos en la fronteriza talla 40. Y lo sabe la víctima y lo sabemos todos: Lauren Weisberg constata en El diablo viste de Prada que en EE. UU. la talla 6 ha reemplazado a la 14 Igual que ha ocurrido en el resto del mundo, salvando las distancias- -las tallas europeas tienden a ser más pequeñas que las americanas- Este caos- -que también afecta a un 72 de los hombres incapaz de vestirse la misma talla en marcas diferentes- -unido al incremento de los desórdenes alimenticios entre la población- -estudios diferentes apuntan a que cuatro de cada cien jóvenes entre 12 y 21 años son víctimas de ellos- -han llevado a los principales empresarios y creadores de moda a firmar un acuerdo con el Ministerio de Sanidad para homogeneizar tallas y promover cánones de belleza saludables. Por este pacto, la 46 dejará de formar parte del departamento de tallas especiales engrosando el común del tallaje, las modelos no podrán desfilar con menos de un