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6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE bierno ya es un problema serio de disciplina que tres mil guardias civiles salgan a la calle de uniforme a reclamar sus derechos- -como ocurrió el sábado día 20 cuando una marea negra de tricornios desbordó la Plaza Mayor de Madrid- Ahora mando yo más que un general de la Guardia Civil, dicho sea con toda reserva, porque no hay ninguno que pueda juntar siquiera a 200 guardias pagándose ellos el viaje, asumiendo un grave riesgo personal y en su día libre. Por eso el Gobierno tiene un problema muy serio que se llama Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) Así de sencillo Y así de amenazante: No daremos pasos atrás- -añadía a renglón seguido a ABC el secretario general de AUGC- O se sientan a negociar o habrá más movilizaciones en la calle. El día 5 de diciembre dije que había recibido presiones y amenazas por los 192 guardias que fuimos de uniforme a presentar nuestras quejas ante el Defensor del Pueblo y entonces les avisé de que no debían preocuparse por ellos sino por los 4.000 uniformados que iba a plantar en el corazón de Madrid, y ahora digo que no se preocupen por los 3.000 de la Plaza Mayor sino por los 9.000 de uniforme que sacaré por las calles de la capital como no cumplan sus promesas. Y esa es la dinámica. Nada nos parará Porque Perpinyá sabe, de la misma forma que Emeterio Saro, de la Asociación Profesional de la Guardia Civil, o el sargento José Antonio Teyssiere, de la Unión Federal de Guardias Civiles, o su hermano Manuel, presidente de la Unión de Oficiales de la Guardia Civil, y tantos y tantos otros- -unos 29.000 afiliados a 10 asociaciones de un Cuerpo de 72.000 hombres y mujeres en activo y casi 8.000 en la reserva- -que ya no hay marcha atrás. O sí, si como apunta Saro, el ministro corta la cabeza a 80 hombres de los que todos sabemos sus nombres y sus apellidos y ya nadie se mueve. Y como los sabemos nosotros, lo sabe él Otra cosa es que se atrevan a eso o a sancionar a los 3.000 guardias después de que el Sindicato Unificado de Policía (30.000 afiliados) anunciara el jueves que, si se castiga a los manifestantes, ellos movilizarán a sus funcionarios y al resto de sindicatos policiales para que, también uniformados, protesten en la calle contra el Gobierno. El pulso a Zapatero y a sus ministros del Interior y Defensa estaba echado al boquear la semana y casi, presentían todos, ganado hasta que el viernes, al cierre de estas páginas, llegaba la notificación de apertura de expedientes informativos por parte de la Dirección General de la Guardia Civil a Perpinyá y al secretario de comunica- ción de la AUGC, Juan Antonio Delgado, por falta muy grave y una suspensión cautelar de funciones de 90 días. La contraofensiva oficial, alentada por el malestar del generalato, se había producido y una avalancha de llamadas, correos y SMS azuzaba a los guardias a no amilanarse. Todos- -fue el lema- -hasta el final Tres pares de zapatos en 15 años, un solo jersey que se lava cuando se libra- -y pueden pasar muchos días- pantalones remendados, el mismo uniforme para invierno y verano- -el color verde reglamentario pasa con los años por todas las tonalidades- medios de seguridad que brillan por su ausencia- -en un puesto principal de Madrid 35 guardias acaban de comprarse con su dinero chalecos de protección- lo mismo que guantes anti cortes y pinchazos que salen de su propio bolsillo, o linternas si necesitan que iluminen... muchos de los vehículos que conducen arañan los 400.000 kilómetros, y en los acuartelamientos la vida se parece más a la de los guardias de los años cincuenta del siglo pasado que a la de una moderna policía del siglo XXI, sin calefacción en muchos de ellos- -en el del pueblo de Guadarrama o en el de Cenicientos se calientan con estufas de carbón- dentro de edificios ruinosos y abandonados- -parcheados por los propios guardias y esa obstinación autogestionaria del Cuerpo- -donde no es raro encontrar entre grietas y humedades ratas que ya han pegado buenos sustos, y algún que otro mordisco, a los guardias y a sus resignadas familias. La cadencia de suicidios es de un intento o consumación cada diez días y una media anual de bajas psicológicas de 300 hombres, que se ceba con los más jóvenes. Ciento noventa guardias de uniforme se quejaron ante el Defensor del Pueblo en diciembre en esa familia tan tremenda acción? Nosotros luchamos por la supervivencia de la Guardia Civil siendo lo que es, pero comprendemos que es necesaria una reforma de las normas que encorsetan un Cuerpo en que duele pertenecer. El tema de la privación de libertad debería estar resuelto hace años Porque nos forman en el Todo por la patria y ahí queremos seguir, pero se están haciendo las cosas muy mal. Necesitamos una modernización, pero no una desaparición. No se puede mirar para otro lado, porque ahí están 3.000 guardias de uniforme y en un Cuerpo en el que se mete a la gente en la cárcel por muy poco, y que se produzca una cosa como la del sábado revela cómo está la gente de fastidiada. Yo estoy destinado en el servicio marítimo- -explica a D 7 Teyssiere- -y mis guardias civiles están mañana, tarde y noche navegando por ahí, codo con codo con funcionarios de vigilancia aduanera que cobran el doble que ellos y con una jornada menos sacrificada. Y todos dependemos de la misma Administración que nos trata de forma tan diferente. ¿Nos pasa esto por ser militares? Pues no lo sé, pero creo que si se nos mimara un poco no habría estos problemas. Porque ¡claro que la Guardia EFE La amenaza continua de la cárcel Porque no puede ser- -apunta Manuel Teyssiere, representante de 400 oficiales- -que un guardia llegue a su casa de un pueblo de Castilla, derrengado tras una jornada interminable, haber detenido a cuatro delincuentes, y que se quite la guerrera y se siente a comer en una mesa donde le esperan su mujer y sus hijos para los que es un héroe, y que horas después le metan en la cárcel por discutir con el cabo. ¿Qué secuelas dejará Joan Miquel Perpinyá, representante de 24.700 guardias civiles: Yo mando más que cualquier general, dicho sea con toda la reserva, que no movilizaría ni a 200 guardias Manuel Teyssiere, representante de 400 oficiales: Es necesaria una reforma de las normas que encorsetan un Cuerpo en el que duele pertenecer Civil tiene futuro! Otra trampa sería que nos redujeran a diez mil personas, nos metieran en los cuarteles y nos enviaran a una frontera por ahí, con lo cual, amén de la extinción, estaríamos ante casi un fraude de ley. El modelo policial se debe decidir en las Cortes Generales y nosotros cumplirlo, tanto si se decide un carácter civil o militar, pero no puede ser que si se elige un modelo policial mixto, como en Francia, Portugal o Italia, eso conlleve una nefasta política de cuarteles, de normativas internas, de enseñanza que no está acorde con los tiempos o arrastrando una división de escalas hecha a la sombra de la corrupción del director Roldán y que aún hoy arrastramos Sin duda, el estado de descomposición al que se ha llegado no es fruto de una decisión de última hora, ni de la desidia de unos meses, sino de la falta de voluntad política de años. El 21 de octubre de 2002, cuando Rodríguez Zapatero aún era oposición, reprochó al entonces Gobierno del PP el estado de las instalaciones que padecía el Instituto Armado- -el mismo que hoy- -e invitaba al entonces presidente Aznar a hacer un repaso de cómo tenemos los cuarte (Pasa a la página siguiente)