Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
21 1 07 EN PORTADA Clima Locura global (Viene de la página anterior) tre 0,6 y 0,8 grados centígrados, al tiempo que el nivel de las aguas se ha elevado cada año entre 1 y 2,5 milímetros. El norte se ve afectado por una sequía que acelera la desertización (ya se extiende por el 27,46 por ciento de la superficie nacional) El sur se ve azotado por el monzón, cuyas devastadoras lluvias y tifones provocan inundaciones que causan numerosos daños materiales y se cobran cientos de víctimas mortales. Sólo en 2004, la sequía y las riadas destrozaron 37 millones de hectáreas de tierras de cultivo. El invierno de verdad debuta al fin Noticia: el tiempo empeora en España desde ya. Se anuncia un descenso brusco de las temperaturas y nieve en el norte. El primer temporal invernal. Pero, ¿qué diablos ha pasado hasta ahora? Este año la península Ibérica se encuentra al sur del anticiclón de las Azores, lo que ha permitido la entrada de vientos cálidos del sur explica Ángel Rivera, portavoz del Instituto Nacional de Meteorología. La corriente en chorros hemisférica, encargada de traer las borrascas y los anticiclones, se ha movido hasta ahora en latitudes más altas de lo normal Resultado: 20 grados en áreas del Mediterráneo y mínimas ridículas -1 grado) en el interior de Castilla. Hacia las playas del norte De vuelta a casa, la UE apunta que, si continúa la tendencia actual, los turistas abandonarán la costa mediterránea en beneficio de otras zonas del continente, como el Mar del Norte o el Báltico. La fórmula sol y playa que atrae a 100 millones de turistas al año hacia el sur de Europa y genera unos beneficios de 100.000 millones de euros anuales puede irse al garete. Lars Mueller, experto en cambio climático de la UE, señala que España es uno de los socios que no está en el buen camino si no pisa el freno, sus emisiones de CO 2 habrán crecido un 51 por 100 en 2012 respecto a 1990, muy lejos de la barrera fijada por el Protocolo de Kioto para ese año. Las consecuencias de la dejadez no auguran nada bueno en nuestro país. Para finales de este siglo se estima que el nivel del mar habrá subido unos 50 centímetros, lo que podría provocar la desaparición de numerosas playas, sobre todo del Cantábrico, y la inundación del delta del Ebro, la Manga del Mar Menor y la cos- ta de Doñana. En los últimos cien años se ha perdido el 85 por 100 de la superfice de los glaciares de la vertiente española de los Pirineos. Y más: un estudio realizado en el macizo de Montseny (Barcelona) ha confirmado que los hayedos, propios de zonas frescas y húmedas, están siendo reemplazadas por bosque mediterráneo. En Europa se apuntan buenas intenciones en espera de un giro en Estados Unidos (según el demócrata Al Gore, reconocido ecologista, los políticos son recursos renovables, y Bush lo es Kioto pide una reducción del 30 por 100 en la emisiones globales para 2020 si no queremos que la temperatura media de la Tierra suba 2 gra- dos; la UE se ha comprometido a un 20 por 100. Es un comienzo. En España, los que viven del frío se resienten. El parte de nieve de www. esquiespana. org es desolador. Al menos por ahora. Cerradas las estaciones de la cordillera Cantábrica, y abiertas casi en servicios mínimos muchas otras. Las cifras de las que mejor se defienden dan idea de la crisis: Cerler, 27 kilómetros abiertos (el año pasado, más de 60) Baqueira Beret, 34 (más de 100) y Sierra Nevada 24 (87) Casi toda esa nieve es artificial, producida por los sistemas de cañones antes de Navidad confiesa Mariano Gutiérrez Terrón, presidente de la Asociación Turística de Estaciones de Esquí y Montaña en España (Atudem) y director de Sierra Nevada. Casi todas las estaciones han instalado o renovado sus sistemas de producción de nieve en el último lustro. Antes hacía falta que el termómetro estuviera bajo cero para que se pusieran en marcha. Ahora funcionan incluso con tres o cuatro grados sobre cero. Hay unos ochocientos cañones, pero son inútiles porque a mediodía tenemos dieciocho grados. Sólo por la noche, en ocasiones, pueden arrancar No ha sido la primera temporada mala. En 1994- 1995 se suspendió en Sierra Nevada el Campeonato del Mundo de esquí. Y, sin embargo, sí hay algo nuevo: el problema no es la falta de precipitaciones, sino las temperaturas elevadas. Corremos el riesgo de que caiga agua, lo que empeoraría las cosas También puede ocurrir lo contrario. Vivimos mirando los satélites y el ordenador. Nos dicen que se está formando una borrasca en el Atlántico. Si cayera una nevada, nos quedaría el consuelo de que febrero es el mes de la nieve por excelencia. Pero lo perdido, perdido está La Tierra se derrite El titular parecía una broma hace quince años, cuando se celebró la Cumbre de Río. Hoy pocos se lo toman a guasa. Eduardo Martínez de Pisón, catedrático de Geografía Física de la Universidad Autónoma de Madrid, señala que el actual retroceso de los glaciares corresponde a una aceleración de la recuperación térmica tras el anormal enfriamiento que se denominó Pequeña Edad del Hielo entre los siglos XVI y XIX. La tendencia suavizadora posterior, que se inició en 1860, se aceleró desde 1990. Si consideramos la expansión industrial, el calentamiento no es sólo un cambio de la naturaleza en la Tierra, sino un asunto de responsabilidad moral de quienes somos sus huéspedes humanos Con información de Emili J. Blasco (Londres) Rafael M. Mañueco (Moscú) y Pablo M. Díez (Pekín) En la avenida Kutuzovsky de Moscú antes se alzaban altos montones de nieve. Hoy, sólo se puede esquiar en seco y sobre patines EPA