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14 1 07 CLAVES DE ACTUALIDAD El islamismo incesante E l salafismo argelino se pone a las órdenes de la jerarquía de Al- Qaida y desestima la oferta de conciliación nacional que les está ofreciendo Buteflika, presidente de Argelia. Ha sido ignominioso el olvido de la barbarie islamista en Argelia. Esas cosas le resultan tan poco confortables a la izquierda europea que siempre mira para otro lado. Para los salafistas de Argelia, la lucha a sangre y fuego es un deber que- -en flagrante contradicción con la tesis de la Alianza de Civilizaciones- -procede de la caída del Al- Andalus y va hasta la entrega de Palestina. Pocos fundamentalismos islamistas han sido tan bárbaros y sangrientos como los mujahidines de Argelia. EL doble lenguaje, los deslices verbales y la indefinición en los alineamientos han expandido una sensación de gravísimo desconcierto EFE Postmoderno cursi LA SEMANA EN UN BLOC Cosas de la selva A VALENTÍ PUIG cecha su presa con la mirada impertérrita, hipnótica. Ni el gran revuelo en torno a la charca le inmuta. Están la hiena, el tigre, la pantera, el león, dispuestos a cobrarse una buena pieza. Un remolino inmenso de dentelladas agita lo que unos días antes fue rutina y caza habitual. Ha llegado el momento: como el águila al cuello de la cabra montaraz, ella se lanza, felina, hacia la sección de ropa interior, pisotea a una vieja dama que buscaba una bata acolchada y un jersey de cuello alto para su marido. Clava el codo en una chica que hurga en busca de su talla de panties y por fin alcanza su objetivo, depredadora de primer día de rebajas en los grandes almacenes, siempre dispuesta a conseguir lo más difícil zambulléndose bajo montones de bragas y sostenes. Lo importante es participar aunque sea entre pirañas, caimanes y dependientas azoradas. resulte que el profesor Prodi practicó contabilidad creativa con su declaración de renta. Para esas cosas, Silvio era único, el mejor en la cuerda floja. Ni Hugo Chávez puede con Silvio porque él liberalizaba y en Venezuela se nacionaliza. Silvio introducía el capitalismo en la Italia continuista y Hugo anuncia el socialismo del siglo XXI. No hay color. Que vuelva Berlusconi porque a Prodi le van a retener en Hacienda. N Tragedia de adosado o es que la vida intelectual y literaria sea ajena a la cursilería: en realidad, es mucho más propensa a lo cursi de lo que supondríamos. Más que cuando Silvela en 1868 publica La Filocalia o arte de distinguir a los cursis de quienes no lo sean. Decía Silvela: Hay libros cursis; casi todos los que tratan de la influencia de una cosa sobre otra; los de Importancia, Examen, Idea y Reseña; todos los de Paralelo y, en general, cualquiera que se publique en España con intención de que se lea Cuánto sabía Silvela. A De Silvio a Hugo E s dura la vida sin un Silvio Berlusconi con el que escandalizarse cada par de meses. Aunque no lo reconozcan, las elites europeas, tan políticamente correctas, le añoran. Preferían al socialista Craxi, quien se libró de la cárcel yéndose a Túnez, pero Silvio- excrooner de buques trasatlánticos y luego preferido del electorado- -casi nunca les defraudaba. Ahora tienen a Prodi, inefectivo, verboso, irresolutivo. Más nostalgia de Silvio aunque rchipiélago selectivo de chalés adosados, donde parece imposible que por el hueco de la escalera aparezcan monstruos de la razón: ahí invertimos mucho en seguridad para nuestra familia y nuestros bienes hasta que cunde la violencia, el pánico se propaga y toda la calma adosada se encrespa al ser asaltado un chalé por unos individuos- -de origen extranjero- -que adormecen a la familia asaltada con un spray somnífero y se llevan joyas y ahorros que estaban resguardados en un congelador. Es una espiral violenta que enturbia ese sueño edénico de la urbanización inmune al asalto de extraños. Esa era una burbuja que habíamos pagado con ahorros e hipotecas, un poco lejos de la ciudad peligrosa en la que merodean bandas de toda especie. De repente, la hiperprotección cae en pedazos y ahí estamos contratando vigilantes jurados, cámaras de seguridad, puertas blindadas. Baja de golpe el valor de nuestra vivienda. Deslices verbales N o era el momento más idóneo para que la convocatoria sabatina de una manifestación anti- ETA derivase en una crisis de confianza en el presidente de Gobierno. Prolongar tanto la sensación de doble lenguaje, la ambigüedad de los deslices verbales y la indefinición en los alineamientos ha logrado expandir un desconcierto de tal naturaleza que le enajena la confianza del ciudadano en una dimensión que no es la estrictamente propia de los mecanismos de opinión pública. Es algo gravísimo, mucho más grave que una crisis de liderato, y precisamente en el momento en que ETA bravuconea, saca pecho y marca territorio. Dos preguntas para sobremesas de fin de semana: cuándo es que ETA volverá a matar y cómo hace un gobernante para recuperar la confianza de la ciudadanía. vpuig abc. es